Hoy se estrena a nivel mundial Anthem (PlayStation 4 / Xbox One / Windows) la nueva propiedad intelectual del prestigioso estudio canadiense BioWare, creadores de las series Dragon Age y Mass Effect. Desde principio de año, había incluido a este título entre los lanzamientos más esperados de 2019, y no por pocas razones, ya que representa uno de los puntos de inflexión de esta generación de consolas, antes de transicionar a la siguiente.

Hace semanas hubo la oportunidad de jugar una versión preliminar del juego, en la cual ya se podía entender cómo funcionaban varios de los sistemas base de Anthem, pero ahora con la versión final ya es posible ver este mundo en su forma final, con la mayoría de sus sistemas funcionando. De todos modos, durante esta semana de juego antes del lanzamiento oficial los servidores no se encontraban en su capacidad total, por lo que la experiencia no está tan optimizada como lo será a partir de hoy. Estas impresiones de las primeras horas de juego son a partir de la versión de PlayStation 4.

Esta primera entrega de la serie es un shooter de acción en tercera persona ubicado en un mundo abierto de ciencia ficción con toques de fantasía. El concepto del juego gira alrededor de los Javelins, que son avanzados trajes de combate que brindan a sus pilotos habilidades sobrehumanas como fuerza, velocidad, vuelo y numerosos ataques.

Foto: EA BioWare.

Al principio se nos explica a grandes rasgos la cosmogonía en la que nos encontramos: el mundo fue creado por dioses que lograron controlar una fuerza llamada Anthem of Creation. Los dioses desaparecieron dejando sus artefactos y tecnología antigua, que fue encontrada por los humanos, que viven recluidos en Fort Tarsis, una ciudad bastión amurallada que los protege de los peligros del mundo, que incluyen cataclismos, cambios climáticos extremos y peligrosas bestias. La tecnología más importante que dejaron los dioses fueron los Javelins, estos poderosos trajes que son piloteados por los Freelances, que cuya función es ayudar a la supervivencia de la humanidad, luchando contra las numerosas amenazas del mundo.

Existen cuatro distintos tipos de Javelins, que se irán desbloqueando conforme progresamos: Ranger, el traje más balanceado y de uso general; Colossus, el más pesado y diseñado para ofensiva; Interceptor, el más ágil de y ligero; Storm, con la capacidad de canalizar la fuerza del Anthem en ataques como tormentas. Al principio comenzamos con el Ranger, e iremos desbloqueando los demás conforme subimos de nivel, dependiendo del camino y misiones que tomemos. Los incrementos son: nivel 2, 8, 26, y 26.

Foto: EA BioWare.

Lo primero que notamos al salir al mundo es una increíble sensación de libertad. Anthem muestra una gran prioridad en la construcción de un mundo vasto y denso que fuera accesible para navegar y emocionante por descubrir, y para esto se hizo indispensable la habilidad de volar, ya que por el tamaño y lo accidentado del terreno sería imposible navegarlo de otra forma. La mejor de las sorpresas es lo fácil y sencillo que es el volar, y controlar los Javelins; de forma intuitiva, uno se acostumbra en apenas unos minutos gracias a que hay una marca de dirección que ayuda a marcar el objetivo con exactitud. Además, existe la posibilidad para mantenerse flotando en el aire a medio vuelo para los momentos en que se necesite replantear el curso, explorar o atacar enemigos. Cuando entramos al agua el sistema de navegación es prácticamente el mismo, ya que los Javelins se impulsan de la misma forma; de hecho, es más bien que cuando estamos en el aire, la sensación emula la de navegar bajo el agua ya que el impulso funciona prácticamente igual en todas direcciones.

Al jugarlo en PlayStation 4 se nota que es un título de salida de generación, ya que cuenta con un increíblemente bien optimizado mundo lleno de detalle que saca gran provecho de las capacidades del hardware, al nivel incluso de muchos juegos de PC. Las áreas pueden variar entre ruinas, bosques, selvas, montañas, cavernas bajo el agua, y las clásicas locaciones llenas de tecnología; consistentemente vemos una carga gráfica muy pesada, sobre todo donde hay mucha naturaleza por la gran cantidad de árboles y hasta criaturas extrañas que pueblan el mundo, lo cual hace incansable la simple exploración.

Foto: EA BioWare.

El sistema de batalla es igual de intuitivo y dinámico, ya que está diseñado de la mano con el de vuelo, mezclándose de forma intrínseca. Al ser un shooter de estilo militar, al progresar iremos obteniendo y desbloqueando armas de distintos estilos. Cuando estamos en una batalla, podemos usar el arma principal que tengamos a la mano, cambiando de blanco de forma rápida, pero además tenemos habilidades especiales que se pueden activar en el Javelin, que nos sirven para destruir a varios enemigos a la vez, congelarlos o lanzarles granadas. Conforme adquirimos más experiencia, las situaciones nos irán orillando a combinar el vuelo y los movimientos rápidos.

Ya que tomamos el lugar de un freelancer, tenemos la posibilidad de elegir quién somos. Al principio elegimos si queremos ser hombre o mujer y nuestro look básico. Conforme progresa el juego la personalización está más enfocada en los Javelins, que en la persona que queremos ser, sobre todo, porque realmente no es posible construir una personalidad propia.

Foto: EA BioWare.

Fort Tarsis es el núcleo o hub del juego, donde podemos adquirir ítems y modificaciones para nuestro traje, así como de donde podremos interactuar con otros personajes no jugables y aceptar misiones. A partir de aquí es que se desenlaza la historia principal, que, aunque no es lineal, dista mucho de la experiencia narrativa por la que es conocido BioWare con la serie Mass Effect. La historia, al menos durante sus primeras diez horas, no es lo suficientemente emocionante para justificar la inmersión por parte de los usuarios; encima de esto, las opciones para interactuar en los diálogos parece que no tuvieran impacto en la historia, como si fuera un accesorio u obligación del juego. Lo inconsecuente de nuestras decisiones será definitivamente un punto de poco interés para quienes buscan la misma experiencia de Mass Effect.

Para quienes no estén preocupados por la historia, este desbalance seguramente pasará desapercibido ya que Anthem está mucho más enfocado en crear una experiencia basada en acción, lo cual hasta ahora logra muy bien. En cuanto a las misiones e historia, afortunadamente Electronic Arts tiene la promesa de liberar más contenido de forma gratuita. Más allá de su capacidad para cumplir esta promesa, esto es una necesidad de primer nivel; si recordamos el trayecto de una franquicia tan grande como Destiny, que apostó por un modelo similar a éste hace años, al punto de su salida, tenían muchas áreas de la historia por llenar que fueron completándose con el tiempo. Por ahora, la apuesta de Anthem parece ser más por brindar la experiencia de este nuevo mundo como un servicio, que, como una campaña completa, sobre todo al dar la opción con tanto énfasis de explorar junto a los amigos.

Foto: EA BioWare.

Ahora que ya se abren hoy los servidores a todo el público, ya habrá oportunidad de probar el juego al lado de otros tres amigos de forma simultánea. Por lo pronto, mis impresiones de la campaña principal han sido bastante positivas en cuanto al sistema de juego, del cual lo que más puedo rescatar es lo dinámico y divertido que es volar por todas partes y combatir enemigos frenéticamente.

 

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