Actualmente nos encontramos en un momento en el que los dispositivos de Realidad Virtual gozan de gran disponibilidad entre la tecnología de consumo, y los desarrolladores de videojuegos han tomado esta oportunidad para llevar sus conceptos de juego a las masas. El catálogo de títulos disponibles en Realidad Virtual consiste en un gran número de opciones que provienen tanto de nombres famosos, como de independientes y desconocidos, y uno de los lanzamientos más emocionantes en esta categoría viene del estudio londinense Dream Reality Interactive, y se llama Arca’s Path.

Arca’s Path (PlayStation VR / Oculus Rift / HTC Vive) es un esotérico y altamente estilizado juego de plataformas publicado por Rebellion en diciembre pasado para prácticamente todos los sistemas actuales de Realidad Virtual. El juego nos pone en un mundo postapocalíptico, donde tomamos el lugar de una niña que encuentra en un basurero una especie de visor mágico de Realidad Virtual; este visor transporta a la niña a un bello mundo onírico que parece salido de una pintura de Dalí, hecho de plataformas flotantes sobre cielos dramáticamente coloreados. En este mundo, la niña se transforma en un icosaedro (un volumen esférico hecho de 20 triángulos) que debe avanzar por laberintos de plataformas.

Lo primero que notamos es que, a diferencia de tantos otros juegos de Realidad Virtual, Arca’s Path realmente está diseñado desde un principio para jugarse de esta forma, y no es una mera adaptación o adición a un juego estándar. Los retos son una mezcla de plataformas, y puzzles con muchos requerimientos de precisión, que exigen un gran nivel de entendimiento espacial de parte del usuario; y es por esto que el sistema sería deficiente sin usarse un visor de Realidad Virtual. De hecho, ni siquiera necesitamos un control para jugarlo, únicamente necesitamos el visor, ya que todos los comandos que usamos, desde la navegación de los menús, hasta el juego en sí funcionan moviendo la cabeza.

El juego se compone de 25 distintos niveles en los cuales necesitamos llegar al final. El usuario tiene una visión en tercera persona del icosaedro, y la navegación se hace dirigiendo nuestra mirada hacia algún punto del escenario (que a nosotros nos aparecerá como una mira), lo cual hace que éste se mueva en esa dirección. Ya que todo el tiempo estamos mirando hacia algún lugar, el icosaedro siempre está en movimiento, y si deseamos que se quede estático, hay poner la mira sobre éste mismo, lo cual también es un reto de precisión. Esto crea un sistema altamente intuitivo y extremadamente simple, cuyas reglas son perfectas para crear una experiencia de juego divertida de principio a fin.

Foto: Rebellion.

El reto está en la precisa navegación del icosaedro, ya que siempre estamos en plataformas voladoras y es muy fácil caer. El icosaedro tiene cierta tracción que aprenderemos a controlar para subir pendientes, y que se combina con la gravedad, por lo cual la verdadera mecánica de Arca’s Path es la predicción de la trayectoria del icosaedro mediante nuestra intuición.

El mundo en el que nos encontramos es simplemente hermoso, combinando paisajes llenos de vegetación, con abstracciones que parecen salidas de un sueño. El estilo del mundo se asemeja a Toren (Swordtales, PlayStation 4 / Windows, 2015) y Bound (Plastic Studios, PlayStation VR, 2016), que hasta el momento me parece uno de los juegos más bellos para Realidad Virtual. Estos extraños y coloridos mundos en conjunto con el soundtrack electrónico de Raffertie crean una sensación única que modula los sentidos entre relajación y euforia dependiendo de dónde estemos.

Foto: Rebellion.

Es fascinante cómo cuando comenzamos un nivel, no parece haber mucho hacia dónde ir, pero conforme avanzamos vemos al fondo cómo este mundo se va formando frente a nuestros ojos. Probablemente esto fue diseñado así para ahorrar memoria del sistema, pero es definitivamente algo entretenido. Una de las funciones que más agradecí es la de pausar el juego para contemplar el escenario, los cuales nunca dejan de causar asombro.

La versión que jugué de Arca’s Path es la de PlayStation VR, que es la más accesible a los usuarios de Latinoamérica. El seguimiento de los movimientos de la cabeza es precisos y suaves; me parece sorprendente que el juego se sienta tan bien si un control. El lado negativo de esto es que luego de una sesión de juego de más de dos horas, se requiere parar para descansar el cuello.

Foto: Rebellion.

Lo que más me agradó es la capacidad de reinvención a través del diseño de los niveles. Al principio comenzamos con los escenarios más básicos, pero conforme progresamos, se mantienen las mismas reglas, pero cambia la topología de los escenarios, con caminos que se bifurcan, toboganes, elevadores, y saltos de fe, sentimos que estamos viendo algo nuevo en cada nivel. Algunas de las secciones de Arca’s Path son similares al sistema del poco celebrado Iggy’s Reckin’ Balls (Acclaim Entertainment, Nintendo 64, 1998), que era un juego de carreras donde controlabas a una esfera a través de toboganes y plataformas flotantes en descenso; sólo que aquí el nivel de precisión es mucho mayor y el sistema más satisfactorio.

En total se puede terminar Arca’s Path en aproximadamente cinco horas, lo cual no es mucho tiempo de juego, pero es adecuado para su precio de 20 dólares. Ya que se trata de una experiencia personal de Realidad Virtual, hay un valor de rejugabilidad inmediato ya que el trayecto del juego en sí es una experiencia estética, más que un reto. Es definitivamente uno de los títulos que más he disfrutado en Realidad Virtual, y una opción accesible para quienes apenas están comenzando en este mundo.

Foto: Rebellion.

 

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