La batalla legal que sostiene Argentina contra los inversionistas puede tener un desenlace que cambiaría la forma en que funciona el mercado de deuda soberana.

 

Un caso que, en principio, sólo atañe a dos actores (el gobierno argentino e inversionistas) puede cambiar la forma en que los países del mundo manejan su deuda soberana.

Un juez en Nueva York ordenó el pasado 16 de junio que Argentina debe pagar 1,300 millones de dólares (mdd) a fondos ‘holdout’ que no renegociaron con el gobierno sudamericano la deuda. Este fallo compromete al gobierno de Cristina Fernández, que afirma no contar con los recursos para pagar a los holdouts y a los que entraron a los canjes de deuda en 2005 y 2010 al mismo tiempo, por lo que caería en default.

Aunque no se espera que ocurra otra crisis como la de 2001, con el famoso ‘Corralito’, este contratiempo retrasaría el regreso de Argentina a los mercados de deuda y provocaría especulaciones internas que moverían el tipo de cambio. Las débiles reservas internacionales (28,000 mdd) tampoco dan mucho margen de maniobra.

Pero quizá la consecuencia más importante de este caso es que sentaría el precedente para que más inversionistas, en América Latina y el mundo, reclamen pagos completos de deuda que fue renegociada con otros países. ¿El caso de Argentina puede cambiar la forma en que los países manejan su deuda soberana?

 

Victoria de los ‘rebeldes’

El origen de este caso se remonta a diciembre de 2001,  cuando en Argentina, sumida en una recesión y fuga de capitales, decretó la restricción de disposición de depósitos bancarios, conocido popularmente como el ‘Corralito’. Esta decisión desató una serie de protestas y disturbios en las calles, que desembocaron en la renuncia de Fernando de la Rúa a la presidencia.

El 23 de diciembre, Argentina entró en cesación de pagos (default). La deuda ascendía a casi 100,00 millones de dólares.

Tras estabilizarse la crisis financiera y política, en 2003 Néstor Kirchner comenzó a renegociar la deuda con los tenedores. El gobierno propuso un canje de bonos que tendrían una quita y con plazos mayores. El primer canje de deuda se hizo en 2005 y el segundo en 2010, en los cuales participaron 93% de los inversionistas, y 7% de los que no aceptaron la renegociación son fondos ´holdout’, llamados así porque no adquirieron deuda argentina en su emisión, sino en el mercado secundario, esperando así tener mayores ganancias.

Los fondos holdout, o ‘buitres’, como les llama Cristina Fernández, interpusieron demandas en Estados Unidos para reclamar el pago completo, y el pasado 16 de junio la Suprema Corte rechazó una apelación del gobierno argentino a una orden judicial que le obliga a pagar 1,300 mdd a los tenedores de deuda ‘rebeldes’. Esto provocaría que Argentina entre de nuevo en default al no poder cumplir con sus obligaciones financieras.

 

No habrá ‘Corralito’, pero…

Hoy, el contexto macroeconómico en Argentina es muy distinto al de 2001, por lo que se descarta una crisis parecida a la de ese año, dice Arlene Ramírez Uresti, internacionalista y profesora de cátedra en el Tecnológico de Monterrey Campus Toluca.

“Este caso responde más a un asunto de derecho internacional privado”, indica la especialista y explica que esta resolución tendrá otras consecuencias. “Habrá un movimiento interno en el mercado financiero argentino definitivamente y perderá puntos de solidez en capacidad de pago. La especulación traerá también un movimiento en el tipo de cambio, y eso compromete también la Inversión Extranjera Directa y el nivel de adquisición de los mercados, sobre todo el de dinero, en el de capitales, en que el tipo de cambio es esencial para atraer capital extranjero.”

Solamente cuando se conoció la decisión de la Suprema Corte de Estados Unidos, el mercado de bonos se desplomó y la bolsa argentina cayó 10%.

 

Un precedente con efectos globales

Aunque los riesgos en los mercados financieros estarían limitados, la principal consecuencia a nivel global es que este caso sentaría un precedente que podría cambiar la forma en que los gobiernos manejan su deuda soberana.

Si Argentina paga a los holdouts, los otros fondos que accedieron al canje de deuda podrían exigir que ésta se pague por completo. Lo mismo podría ocurrir con otros países a los que se les hizo una quita en su deuda.

“Definitivamente, el precedente se sienta con todos los países, sólo que es más fácil que se relacione con Latinoamérica”, comenta Gabriela Siller, directora de Análisis Económico Financiero de Banco Base.

Por su parte, Arlene Ramírez dice que en cuestión de deuda soberana hay mucha jurisprudencia por hacer:

“El nivel de especulación viene en función de cuánto se pueden beneficiar otros tenedores de deuda de esta resolución, y pudieran en todo momento buscar que a partir de este precedente sentado haya acciones subsecuentes de la misma naturaleza, no sólo Argentina, sino otros mercados, como la Unión Europea.”

La batalla legal que sostiene Argentina contra los inversionistas puede tener un desenlace que cambiaría la forma en que funciona el mercado de deuda soberana en todo el mundo.

 

 

 

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