El mundo del arte es uno de los pocos espacios culturales que han permanecido en gran medida inalterados por la revolución digital. Hasta ahora.

 

Por Natalie Robehmed

 

“Con el tiempo seremos el Amazon del mundo del arte”, dijo Carter Cleveland, fundador de Artsy, un sitio web que está catalogando el arte del mundo y en el proceso también está cambiando la forma en que éste se compra, se vende y es descubierto. “El número de personas que compran arte como porcentaje de las personas que podrían permitirse ese lujo es de aproximadamente 3% en Estados Unidos. Pensamos que podemos ampliar enormemente ese número.”

Desde su lanzamiento al público en octubre de 2012, Artsy ha crecido a más de 150,000 usuarios registrados, con más de 230 millones de views a las obras de arte en 186 países. Haciendo un balance en las oficinas de amplias paredes blancas de Artsy en el barrio chino de Nueva York, Cleveland dice que el Genome Project de Artsy, que mapea obras de arte para ofrecer recomendaciones a sus usuarios, está alcanzando al Google Art Project, un esfuerzo comparativo que hace un año tenía una biblioteca de imágenes casi del doble de la de Artsy.

Además de proporcionar un servicio de descubrimiento del arte, Artsy publica contenido educativo y datos de contacto de las galerías, para que sea más fácil para los coleccionistas comprar. Algunas obras de arte también están a la venta directamente a través del sitio, y Artsy cuenta con especialistas para responder las preguntas de los usuarios.

“Hoy en día, la gran mayoría de las ventas se dan dentro de la misma ciudad”, dijo Cleveland. “La distancia promedia entre el comprador y el vendedor en Artsy es de 2,400 kilómetros,  estamos creando un mercado completamente nuevo.”

El mercado mundial de arte y antigüedades vale alrededor de 60,000 millones de dólares (mdd) al año, y una tercera parte de esas transacciones ocurre en EU, de acuerdo con Wired.

Cleveland asegura que: “A nivel de negocio, queremos que sea más fácil para los coleccionistas de arte encontrar piezas que les gusten y puedan comprarlas. Podemos aumentar el tamaño del mercado y ganar dinero con ello, pero también que nuestros socios de las galerías y los artistas que representan también vean beneficios.”

Aquí reside la clave del éxito Artsy: entiende el valor que cada nivel del mundo del arte proporciona, y trabaja con el esquema existente en lugar de combatirlo, como miles de startups de arte fallidas han intentado.

“Las galerías proporcionan una gran cantidad de valor, pagarán a un artista para que pueda vivir durante dos años creando”, explicó Cleveland. “Es por eso que todo nuestro modelo se basa en la asociación con las galerías.”

El catálogo de Artsy incluye a 500 de las galerías más importantes del mundo, y tiene a más de 1,000 más en la lista de espera. Cleveland dice que Artsy recibe actualmente entre 10 y 15 solicitudes semanales de galerías. Artsy provee a las galerías con un paquete gratuito de herramientas: un sistema de administración de inventario basado en la nube, que les permite mostrar sus piezas en un iPad, un análisis para ver qué artistas son los más eficaces, y estadísticas que muestran la ubicación geográfica de los visitantes.

Sin embargo, las galerías no siempre fueron partidarias. Después de construir el sitio para un proyecto de ciencias de la computación de alto nivel, obtener el segundo lugar en un concurso de planes de negocios en Princeton en 2009, y trabajar en él durante un campamento de verano en Palo Alto, Cleveland luchaba por que Artsy fuera tomada en serio. Sin embargo, una vez que convocaron una ronda de capital semilla de 1.25 mdd en 2010 con inversionistas del peso de Jack Dorsey, de Twitter; Wendi Deng Murdoch, esposa de Rupert y coleccionista de arte; y Dasha Zhukova, experta en arte ruso, las galerías tocaron a su puerta.

“Tan pronto como tuvimos a Gagosian y Pace en Artsy, todas las galerías que ni siquiera nos tomaban una llamada vinieron a nosotros”, recuerda Cleveland.

Eso lleva a la siguiente razón por la que Artsy está listo para el éxito: el equipo de expertos de la industria, asesores e inversionistas. Su presidente y COO, Sebastian Cwilich, lanzó una división de ventas privadas de Christie, que generó cerca de 100 mdd en ingresos durante su primer año, pero se metió en el mundo del arte después de hacer dinero invirtiendo en una startup tecnológica durante el boom de las puntocom. John Elderfield, ex comisario jefe de pintura y escultura en el Museo de Arte Moderno, es asesor, al igual que Larry Gagosian, propietario de la galería Gagosian. Artsy recientemente contrató a Christine Kuan, ex directora de desarrollo de la colección en ARTstor, el más grande depósito educativo privado de arte en línea, para trabajar en el Genome Project de Artsy.

Y, dice Cleveland, Artsy ha descubierto la última pieza del rompecabezas para llevarlos al mainstream: ferias de arte.

“Nos hemos asociado con el Armory Show y 99% de las galerías en el show subieron su inventario”, dijo Cleveland. “50.000 personas visitan la feria armería en persona – durante ese período tuvimos 270.000 visitas artístico y servimos a más de 4 millones de visitas en obras de arte. ”

Artsy se está asociando con las principales ferias de arte en el futuro próximo para ofrecer un vistazo en línea a las obras exhibidas.

En todo caso, Artsy podría estar invirtiendo el papel de los asesores de arte, que sirven de enlace entre galerías y compradores, y con frecuencia se utilizan como base para atraer compradores.

“Creo que en muchos aspectos nosotros ofrecemos una gran parte de ese valor de asesoramiento, dicho esto, creo que los asesores de arte van a hacer más negocios porque vamos a llevar a muchas más personas al mercado que siempre van a tener una alta exigencia de contacto”, afirma Cleveland.

En cuanto a si la gente está dispuesta a comprar arte en Internet, Cleveland dice que es pan comido.

“Durante años Christies y Sotheby han estado vendiendo obras de varios millones de dólares en línea a través de ofertantes telefónicos  que nunca ven en persona”, explicó Cleveland. “Mientras más costosa es la obra, más robusto es su mercado, pues su riesgo es menor, la gente espera comprar un determinado número de cosas en línea y ya, pero no es cierto.”

Por ahora, Artsy es sólo capaz de manejar los pedidos de obras de arte en 2D con un valor menor a 10,000 dólares, los temas de transporte y seguro prohíben otros servicios. Actualmente Artsy se centra en el crecimiento de su base de usuarios , y la adición de contenido de los perfiles sociales del artista.

El mundo del arte es uno de los pocos espacios culturales que han permanecido en gran medida inalterados por la revolución digital. Y aunque todavía puede ser que sólo los adinerados participen de ese mercado, su mayor valor es el contenido educativo, que ya debería ser suficiente.

 

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