El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) denunció corrupción de parte de la empresa Orthofix, una transnacional dedicada a prótesis médicas; llegó a un pacto con ella –que hasta la fecha no ha cumplido– y pese a todo, le siguió dando contratos.

La denuncia y su juicio legal se realizó en Estados Unidos, en una corte del norte de Texas; mientras, en México no hay un solo funcionario sancionado por el caso, de acuerdo con una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) con el respaldo del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación.

Tras abrir una investigación en 2010, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) sancionó en 2012 a Orthofix por sobornar a funcionarios del IMSS para ganar alrededor de 8 millones 700,00 dólares en contratos (116 millones 580,00 pesos). Una decena de ejecutivos de la compañía y funcionarios del IMSS, entre los cuales hubo jefes de compras, médicos y encargados de almacén, estuvieron involucrados en la trama.

Pese a esto, la empresa continuó operando en México. MCCI comprobó que durante ocho años, la transnacional obtuvo al menos 888 contratos en los que se registraron algunas irregularidades respecto a la legislación mexicana: sobreprecios, sobornos en efectivo, regalos, paquetes vacacionales.

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Presionados por la investigación oficial en Estados Unidos, el IMSS presentó en 2014 una demanda civil y culpó a Orthofix de delitos, asegurando que la conducta ilegal de la empresa “los había dañado de numerosas maneras”.

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Tras dos años de disputa, el 23 de febrero del 2016, cuando Mikel Arriola apenas tenía unos días como director del instituto,un equipo de abogados contratado por el IMSS llegó a un acuerdo en una corte de Texas y pactaron con Orthofix el retiro la demanda a cambio de dinero y equipo médico, detalles que la institución pública no hizo públicos.

Expedientes obtenidos por MCCI en cortes de Estados Unidos revelan que Orthofix y el IMSS llegaron a un acuerdo económico de 3 millones de dólares (54 millones de pesos) en equipo médico y 1 millón de dólares (18 millones de pesos) “en efectivo”.

MCCI también encontró que Orthofix no cumplió su parte del trato, ya que el IMSS sigue esperado que la empresa entregue los dispositivos médicos, pero más allá, los productos fabricados por la compañía continuaron ingresando a los hospitales a través del distribuidor BMTI, al que la firma reconoce como su actual representante.

El pasado miércoles 21 de noviembre, los autores de la investigación periodística buscó al exdirector del Seguro Social para que fijara su postura. Su equipo respondió de la siguiente forma: “Mikel no tiene nada que ver con el tema”. Sin embargo, unos días después, Arriola cambió de versión y por medio de un escrito vía WhatsApp sostuvo que el IMSS recibió 1 millón de dólares en efectivo por parte de la empresa como reparación del daño por los sobornos, sin embargo, no especificó el destino del dinero.

El excandidato a jefe de gobierno de la Ciudad de México comentó que Orthofix debería entregar al IMSS 3 millones de dólares en equipamiento para zanjar el asunto pero que el material aún no ha llegado.

‘Chocolates’ como sobornos

Orthofix comenzó a operar en México desde 2003 gracias a una empresa subsidiaria llamada Promeca S.A. de C.V., la cual tuvo los tratos con el IMSS.

Según información del gobierno de Estados Unidos, Promeca ganó contratos gracias al pago de sobornos que eran denominados “chocolates” en un esquema creado y administrado por el entonces jefe de operaciones en América de Orthofix.

Cientos de documentos obtenidos por MCCI revelan que con el esquema funcionarios del IMSS se dejaron corromper a cambio de pagos menores.

Constantemente, personal de Promeca llegaba a los hospitales con regalos en mano. El monto del soborno dependía de la jerarquía del funcionario. En algunos casos, la compañía liquidaba las deudas bancarias de los médicos encargados de las áreas de compras, mientras que a otros directivos les pagaban entre el 6 y 10% de “comisión” por cada contrato obtenido.

Incluso, Orthofix llegó a pagar 2,000 pesos a jefes de almacén de los hospitales de traumatología y ortopedia para destruir prótesis médicas compradas a otro proveedor

De esta forma, la firma podría vender nuevas piezas sin necesidad de esperar a que se agotaran las existentes. Las compras eran rápidas y pasaban desapercibidas ya que los montos no rebasaban el millón de pesos, detalló MCCI.

Nueva demanda

El 23 de febrero del 2018, el IMSS presentó otra denuncia contra Orthofix, por conspiración, fraude, soborno y la violación de acuerdo, ya que a pesar de que habían llegado al acuerdo que incluía la entrega de equipo médico con un valor de 3 millones de dólares, Orthofix ni siquiera intentó ingresarlo a México.

El IMSS contrató al mismo equipo de abogados en Estados Unidos para ir por segunda vez contra el que alguna vez fue su proveedor.

Se espera que el caso tenga una resolución en agosto del año 2019.

Red proveedora del IMSS falsificó marcas y registros para vender equipo

 

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