El mito de que los latinos solamente miran en la red, pero no compran, se ha roto, dice la firma de análisis IDC. Un impulsor de estos cambios es la plataforma de pagos PayPal. Federico Gómez Schumacher, director general de Hispanoamérica de la empresa de Silicon Valley, nos habla de sus experiencias en la región.

 

 

Federico Gómez Schumacher recuerda que en PayPal todavía se respiran las ganas de cambiar al mundo que sus creadores les heredaron. Elon Musk, Peter Thiel y Max Levchin tenían la idea de crear una moneda electrónica independiente de gobiernos y bancos centrales. Luego de varios experimen­tos, que incluyeron el uso de Palm Pilots y correos electrónicos para transferir dinero, lograron construir una plataforma de pagos en línea que hoy comienza a hacer mucho sentido a las empresas tradicionales.

América Latina, excluyendo Bra­sil, representa 6 millones de clientes activos para PayPal, algo que parece insignificante tomando en cuenta que el año pasado cerraron con alrededor de 173 millones de cuentas activas en el mundo.

Sin embargo, para el director general de Hispanoamérica de la firma, Federico Gómez Schumacher, esto es una oportunidad gigantesca de crecimiento.

“La verdad que hemos tenido un crecimiento fenomenal en nuestra historia si consideras que el día de hoy somos ya una empresa global, o sea, estamos en más de 200 países, es decir, en 203 países alrededor del mundo una persona puede abrir una cuenta PayPal y pueda hacer transac­ciones”, dice el mexicano que dirige la región desde Silicon Valley.

PayPal fue fundada en diciembre de 1998 en Palo Alto, California, y desde entonces se ha transforma­do en un engrane esencial para los negocios que están revolucionando la economía tradicional a través de la tecnología móvil y la penetración de internet.

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“Tenemos alrededor de 170 millones de clientes”, calcula Gómez Schumacher unas semanas antes de que finalice el año 2015. “Ya es una masa crítica de clientes global muy grande”.

Hoy, PayPal está enfocada 100% en el tema de pagos electró­nicos y también algunos servicios financieros como transferencias de dinero, ya sea con productos que han desarrollado ellos o algunos que han adquirido. Por ejemplo, en noviem­bre del año pasado la firma cerró la adquisición de Xoom, por 890 mdd.

Xoom continuará operando como un servicio separado, mientras que su CEO, John Kunze, se unió al equipo directivo de PayPal bajo las órdenes de Dan Schulman. La firma de remesas en línea reportó 1.47 mi­llones de usuarios activos al cierre del tercer trimestre del año pasado, mientras que facturó en ese periodo 42.4 mdd.

De acuerdo con Neil Doshi, ana­lista de Mizuho, PayPal es uno de los líderes en pagos en línea con 173 millones de cuentas activas al cierre de 2015, que generaron más de 280,000 mdd en volumen de pagos.

El analista, al anunciar que vol­vían a cubrir a la empresa, dijo que están en una posición única de continuar ganando una mejor posición en las transacciones de comercio electrónico en el mundo. El experto de Mizuho proyecta un crecimiento de 25% de la empresa en 2016.

“La penetración global todavía está en un porcentaje relativamente tan bajo que sigue habiendo una oportunidad más grande”, dice Gómez Schumacher. “Cuando hablamos de Latinoamérica, de México, en realidad todos los países de América Latina, pues ni hablar, la oportunidad es gigante”.

De acuerdo con un estudio de In­ternational Data Corporation (IDC), América Latina es un mercado digital ascendente.

“El aumento de la demanda es un aspecto fundamental en el desarro­llo del e-commerce: hasta 2014 en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú había 461 millones de personas, y uno de los principa­les efectos de este incremento es el crecimiento de la clase media”, dice el documento.

IDC estima que cuatro de cada 10 latinoamericanos tenían acceso a internet en 2012 y que seis de cada 10 habitantes de la región estarán conectados en 2018.

“El mercado del e-commerce en Latinoamérica está viviendo un momento de expansión, experimentando, como consecuencia, un crecimiento acelerado que brinda oportunidades a varios sectores como son: medios de pago, solucio­nes de seguridad, productos y ser­vicios de consumo”, dice IDC en su reporte. En ese sentido, aclara que el viejo mito de que los cibernautas de esta región solamente son afi­cionados a las redes sociales, aman navegar, descargar videos y música, sin concretar compras, ha quedado en el pasado.

Como resultado del crecimiento del comercio en línea, IDC dice que se espera que su valor supere los 100,000 millones de dólares en América Latina en 2018, cuando sólo representaba 30,000 mdd en 2012. Para 2018 espera que la mitad de los cibernautas realicen alguna adquisición. El avance parece lento.

Durante una conferencia con analistas en octubre del año pasado, el presidente y ceo de MasterCard, Ajay Banga, dijo que construir acep­tación en el mundo digital es como un largo maratón.

Banga era cuestionado sobre su incursión en el negocio de pagos en internet, cuando dijo que olvidamos que en el espacio físico se ha cons­truido la aceptación de las tarjetas a través del tiempo, y mientras las tarjetas se encuentran cada vez en más lugares, la aceptación tiende a crecer más rápido.

Pero también conocen lo que representa construir aceptación en los mercados emergentes, donde la infraestructura no es tan fuerte o donde el número de tarjetas en las bolsas de la gente es limitado.

Los consumidores, dijo, tienden a elegir sistemas de pago electróni­cos cuando hay una gran aceptación de ellos. “PayPal ha estado por aquí desde hace mucho tiempo. Ellos han hecho un gran trabajo construyendo su aceptación. Nosotros empe­zamos hace poco”, dijo el ceo de MasterCard.

Y pidió no juzgar sus servicios, como MasterPass, o el sistema de pagos en línea en su conjunto como un sprint. “Júzguenlo como un mara­tón. De otra forma, con esa lógica, ninguno de los sistemas de pagos móviles o sistemas de pago digitales han alcanzado ninguna escala. No hagan eso, proque creo que es un efecto acumulativo a lo largo de un periodo de tiempo”.

Entre los principales limitan­tes del comercio electrónico en América Latina están los temas de seguridad y privacidad, según IDC. Eso le ha ayudado a medios de pago como PayPal a ganar impulso.

“El servicio de PayPal en Lati­noamérica se ha colocado como una de las principales herramien­tas para reducir la inseguridad en el e-commerce. Al considerar la confiabilidad de los medios de pago, PayPal destaca en la primera posición, seguido por las tarjetas bancarias, y es el servicio de pagos en línea preferido por cuatro de cada 10 entrevistado a lo largo de América Latina”, dice el informe de IDC, Ecommerce móvil, futuro estilo de vida para Generación Z latinoamericana.

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PayPal llegó apenas hace cinco años a México y Brasil, por lo que sus directivos consideran que han tenido un gran avance en poco tiempo.

“Latinoamérica fue la última región en la que entramos en forma, pero claramente es la región con más potencial el día de hoy”, dice el director para hispanoamérica. “El interés hace cinco años fue ir a los dos mercados más grandes, México y Brasil, abrir una oficina en ambos, desarrollar el negocio completa­mente. Y después los demás países”.

A Gómez Schumacher lo que más le ha llamado la atención es que a pesar de que ya son una empresa grande, el ADN de los emprendedo­res que la crearon sigue existiendo en la compañía.

La firma es famosa también por­que uno de sus fundadores es Elon Musk, el genio creador de Tesla y SpaceX, la fábrica de autos eléctricos que está transformando la industria automotriz global, y la empresa fabri­cante de naves espaciales que incluso le renta su tecnología a la NASA.

También destaca en el mundo de los negocios y la tecnología otro de los cofundadores de PayPal, Peter Thiel, quien después fundó Palantir y Foun­ders Fund, además de ser uno de los primeros inversionistas (es decir, uno de los primeros en creer) en Facebook.

Son parte de la llamada “Mafia de PayPal”, como la conocen en Silicon Valley, porque también figuran Reid Hoffman, de LinkedIn, Jeremy Stopelman, de Yelp, y Chad Hurley y Steve Chen, de YouTube. Todos ellos pasaron por la platafor­ma de pagos y han estado presentes en muchas de las consolidaciones financieras de algunas de las más famosas startups estadunidenses.

“A pesar de que Elon Musk y Peter Thiel y todos ellos, salieron y empezaron a hacer sus cosas, la verdad es que dejaron mucho de su forma de pensar en la compañía. Entonces muchas de las conversa­ciones que tienes con la gente de PayPal son sobre cómo crear mode­los diferentes, de ver una industria y voltearla de cabeza para hacer lo que de repente llaman, es un tér­mino medio sobre usado: modelos disruptivos”.

La disrupción continúa, un ejemplo de ello es Braintree, una de las empresas de PayPal que, si no existiera, probablemente tampoco existiría Uber o Airbnb.

La premisa esencial de Braintree era tomar las herramientas de pago más sofisticadas y democratizarlas, así lograron construir una plata­forma que funciona con el mínimo esfuerzo del cliente y la mayor seguridad para los involucrados en las operaciones.

Uno de los objetivos generales de la empresa es conectar de la manera más fácil a los consumidores con los negocios y hacer sencillas las transacciones, dijo Bill Ready, vice­presidente de PayPal durante una conferencia de Citi en noviembre de 2015. El también encargado de los Negocios de Siguiente Generación de la empresa de Silicon Valley fue ceo de Braintree.

El directivo mexicano dice por otro lado que el caso de Uber puede verse como el futuro de los negocios.

“Hoy, cuando un cliente hace un pago de Uber, ya sea en México o Estados Unidos o Europa, lo que sucede es que el pago desaparece. Doy de alta mi información una vez, ya sea mi información de la cuenta de PayPal, o mi información de mi tarjeta una vez, y en el futuro eso ya no existe, ya no tengo que hacer nada para pagar. Toda la tecnología y el desarrollo de la experiencia del usuario, todo eso lo hizo PayPal, lo hace el día de hoy para Uber”, explica Gómez Schumacher. “La plataforma que se utiliza es de una compañía llamada Braintree, que adquirimos hace un par de años, y desarrollamos esa idea de que algu­na manera los pagos desaparecen, haciendo la experiencia del usuario completamente diferente”.

Antes de que esto fuera de­sarrollado por Braintree, mucha gente pensaba que la solución ideal para hacer pagos en la era de los smartphones era a través de NFC (Near Field Communications), algo así como acercar el teléfono a algún dispositivo para comunicarlos a me­nos de 10 centímetros de distancia y generar transmisiones de datos.

“Es decir, me subo al taxi y le digo dónde quiero ir, cuando llego en vez de darle efectivo y que me de cambio, o incluso sacar una tarjeta y la tenga que tener un lector de una terminal, simplemente es como acercar mi teléfono, una tarjeta y hacer un pago de proximidad con NFC, y la gente pensaba que esa era la siguiente interacción de pagos”, dice el director para Hispanoamé­rica de PayPal. “La verdad es que lo que nosotros hicimos es como dar un salto completo y decir hay mejo­res opciones que NFC en ese caso, y la opción que usamos es lo que usa el Uber el día de hoy”.

Ese modelo desarrollado por Braintree ya se está utilizando en otras industrias. La idea es apre­tar los menos botones posibles y registrar la menor información en cada operación. Facilitarle la vida al cliente y al vendedor.

Uno de los casos en México es el de Superama, una tienda de auto­servicio de Walmart que ha tratado de experimentar con avanzados sis­temas de pago para aumentar ventas y simplificarle la vida a sus clientes evitando largas filas.

“En la aplicación móvil, ahora yo sólo ligo mi cuenta PayPal una vez al servicio de Superama y en el futuro en realidad nada más tengo que confirmar lo que quiero, lo que puse en mi carrito de compras, o sea, no tengo que poner mis credenciales de PayPal de nuevo”.

Gómez Schumacher asegura que es interesante lo que está pasando en América Latina. Tomando en cuenta que hay un gran retraso en comercio electrónico en la región, la adopción de las transacciones móviles avanza.

“En México, por ejemplo, hemos visto una adopción muy rápida de estos modelos, digo, el potencial es grande, pero la adopción ha sido sorprendentemente mejor de lo que pensábamos”, dice el director general para Hispanoamérica de Paypal, la región que comprende México, Ar­gentina, Colombia y todos los países de habla hispana de Latinoamérica.

Antes de despedirse reitera:

“En PayPal nuestra misión, y mi­sión como compañía sigue siendo la misma desde que la compañía fue fundada a finales de los 90, que es ofrecer una plataforma de pagos electrónicos para conectar a millones de personas en todo el mundo y poder hacer transacciones entre compradores y vendedores”.

 

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