Se estima que en Estados Unidos el costo anual de recibir 20,000 cheques por mes es de 360,000 dólares, según datos de la Asociación de Profesionales Financieros. En México las cifras no son muy distintas, Condusef informó que, en promedio, un banco cobra entre 13 y 15 pesos por la emisión de cheques adicionales y hasta 900 pesos en penalizaciones por un cheque devuelto sin fondos. Este formato tradicional de pago le puede costar a la empresa 10 veces más que un método electrónico.

Todavía hay grandes corporaciones con equipos completos dedicados exclusivamente a emitir, procesar y conciliar cheques, es decir, procesos de pago basados en papel, los cuales son costosos, complejos y a veces ineficaces. Estos métodos conllevan costos en el papel, la impresión y los gastos de envío, mismos que pueden aumentar, si la empresa tiene un gran número de proveedores. Sin mencionar los cargos adicionales cuando un cheque se tiene que rehacer, si se pierde, o si es robado.

 

La tecnología tiene la respuesta

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Por eso, no hay nada como la tecnología para mejorar la visibilidad y el control de la empresa. La automatización y los formatos de pagos electrónicos representan una oportunidad de hacer el proceso de pago más rápido, más fácil y más preciso. También pueden frenar el fraude y asegurar que los proveedores reciban el pago de forma oportuna.

Especialmente, el ecosistema de pagos negocio-negocio (B2B) debe estar diseñado a la medida de las necesidades del giro de la compañía. Es importante que el responsable de finanzas se acerque a su proveedor bancario y solicite un “traje a la medida” en el esquema de pagos, ya que éste no funciona de la misma forma en una constructora, donde el flujo de efectivo puede ser más tardado, como en una cadena restaurantera o de materia prima, donde el flujo es más dinámico.

En algunas industrias, el financiamiento es esencial para cumplir debidamente con cada uno de los proveedores, y en este caso, las tarjetas corporativas son una excelente opción. Hay instituciones bancarias que ponen a disposición hasta 39 días naturales de financiamiento sin intereses. Otras que apoyan a la compañía con días adicionales y tasas de interés preferenciales bajas, además de la opción de diferir los pagos en meses para obtener un mayor periodo de tiempo.

De la igual manera, existen cuentas corporativas virtuales, sin emisión de plástico, destinadas exclusivamente a centralizar todos los cargos recurrentes. Las cuentas virtuales permiten consolidar la información, simplificar el monitoreo y asegurar el cumplimiento de las políticas corporativas. Igualmente, para reducir el tiempo dedicado a las operaciones de conciliación y control de gastos.

Una vez que la empresa cuente con el ecosistema ideal para su industria, el principal consejo para la administración del mismo, es reducir al mínimo el uso de efectivo para evitar las fugas de efectivo. Aunque pareciese que las transacciones electrónicas van en aumento, no es así, de acuerdo a la undécima sesión ordinaria del Consejo Nacional de Inclusión Financiera de 2016, todavía hay gran preferencia por efectivo.

 

Oportunidades en los pagos vía plataformas móviles

En el futuro cercano, los procesos de pago serán todavía más automatizados, gracias a la integración de las tecnologías biométricas con los dispositivos móviles. Si bien, estos servicios se encuentran aún en una etapa muy temprana, ya existen algunas pruebas en el mercado que prometen ser un gran aliado de los ejecutivos financieros.

Uno de los retos, será la alineación entre todos los involucrados, de acuerdo a Broxel Fintech, la empresa proveedora de soluciones tecnológicas al sector financiero, estimó en 2016 que cerca de 60% de la población en México ya cuenta con smartphones capaces de realizar transacciones con tecnología NFC, pero, las grandes limitantes son los comercios y algunos bancos, pues todavía no están listos para comenzar a procesar este tipo de pagos.

En el resto de los países, la tendencia ya está generando ingresos considerables, de acuerdo a las proyecciones de la firma de mercadeo TrendForce, a nivel global, los servicios de pago vía plataformas móviles alcanzarán los 780.000 millones de dólares al finalizar 2017, lo que significa un incremento anual de 25.8%.

A pesar de que son números relativamente bajos, en comparación a las transacciones de la banca tradicional, es un hecho, que esta tendencia continuará en aumento y esperamos ver pronto sus beneficios en los pagos B2B.

 

Contacto:

Blog: Global Corporate Payments de American Express

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