Por Daniel Laniado*

Los bancos enfrentan una nueva era potencialmente disruptiva, en donde tecnologías como las API’s abiertas ofrecen un panorama completamente distinto para la banca tradicional. Un estudio realizado por Accenture señala que 99 de los 100 bancos más importantes del mundo planean invertir fuertemente en iniciativas de Open Banking para el 2020, un modelo de servicio emergente que permite a los clientes compartir el acceso a sus datos financieros con terceros no bancarios, para proporcionar al cliente una mejor experiencia bancaria.

Pero ¿están listos los consumidores para abrazar la era de la banca abierta? A pesar de las ventajas que propone esta modalidad, los consumidores parecen tener sus dudas y preocupaciones acerca de los servicios financieros proporcionados por terceros no financieros. Otro estudio reciente de Accenture muestra que dos tercios de los consumidores dijeron que no compartirían sus datos financieros personales con proveedores no bancarios.

Estos resultados sugieren que los bancos todavía tienen la confianza de sus clientes, una ventaja competitiva extremadamente valiosa, sin embargo, el mismo estudio muestra que los millennials están significativamente más abiertos a usar servicios de entidades no bancarias.

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En Europa, Open Banking está siendo impulsado por la Revised Payments Service Directive (PSD2), una regulación que entrará en vigor en enero de 2018 y permitirá a los consumidores compartir sus datos financieros de forma segura con bancos y terceros, posibilitando que transfieran fondos con mayor facilidad, comparen y contraten nuevos productos o servicios y administren sus cuentas sin la participación de su banco.

Si bien existe un requisito normativo en Europa, la competencia en el mercado está llevando a los bancos de América y del resto del mundo interesarse en la implementación de este modelo de servicio. Los retos no son sencillos, muchos bancos se enfrentan a varios desafíos derivados de la adaptación de sus sistemas y arquitectura heredados, para convertirse en modelos comerciales habilitados para API’s abiertas.

La mayoría de los ejecutivos bancarios encuestados creen que Open Banking ofrece más oportunidades que amenazas y facilita el acceso de los consumidores a sus productos. Y aunque hay quienes creen que esto generará posibles vulnerabilidades de seguridad y fraude, es necesario resolver retos como el de la seguridad para mantenerse competitivos en un ecosistema que cambia día con día y en donde el cliente es cada vez más empoderado.

El 52% de los ejecutivos bancarios encuestados creen que se verán obligados a implementar Open Banking para competir con bancos tradicionales que han invertido en la transformación digital. Este es un llamado a la acción para que los bancos tradicionales aprovechen esta ventana de oportunidad para crear lanzamientos digitales convincentes, vincularse con los nuevos jugadores del ecosistema y reunir una comunidad de desarrolladores para estar mejor posicionados antes de que los no bancos hagan sus movimientos.

*Daniel Laniado es Director General de Accenture para la Industria Bancaria en América Latina.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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