Estamos en un momento donde la ola verde es cada vez mayor. Y es que más personas deciden apostar por lo ecológico para proteger el medio ambiente después de décadas de explotar los recursos naturales sin medida.

En esta ola ecologista, uno de los materiales que más auge ha tomado en los últimos años es el bambú. Tan solo en México hay poco más de 10 empresas que se dedican a trabajar con él; Be Bamboo es una de ellas. Esta marca mexicana descubrió en 2014 los beneficios que tenía este material a la hora de elaborar productos.

Uno de los expertos en bambú, Hormilson Cruz, declaró que en un futuro nuestro país puede ser líder en lo que a producción de esta planta se refiere. Javier Ortiz, director general de Be Bamboo, coincide con esta afirmación de Cruz: “somos un país propenso a explotar el bambú por la diversidad de climas que permite que esta planta crezca, principalmente en los estados de Puebla, Veracruz y Tabasco”.

Según datos de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), de estos tres estados Puebla es quien se ubica a la cabeza con 2,554 hectáreas cultivadas, por delante de las 1,304 que hay en Veracruz y las 93 que se tienen en Tabasco.

PUBLICIDAD

Lee también: Negocios ecológicos, oportunidad de emprendimiento

Be Bamboo nació en 2014 como una rama de negocio de Intellum, empresa creada en 2009, cuya actividad es la venta de LEDs ecológicos. El proyecto surgió al detectar la diversidad de posibilidades de negocio que ofrecía el bambú, declaró su director general.

En países como China e India esta planta se consideró una plaga debido a su rápido crecimiento. No necesita del cuidado humano ya que tiene agentes antimicóticos que sirven de pesticida.

Un bambú tarda en madurar aproximadamente 10 o 15 años; una vez maduro (hay más de 300 clases), después de ser cortado puede llegar a crecer hasta medio metro cada dos días.

De las 10 empresas que existen en nuestro país que trabajan el bambú, la nacida de Intellum es la que ofrece mayor gama de productos, desde sábanas hasta relojes o unidades USB, pasando por vajillas para niños o adultos.

Esta empresa inició con una inversión de 25,000 dólares, primero importando sabanas, toallas y vajillas para adultos, después, debido al éxito, empezó a exportar los mismos productos, pero para el mercado infantil y, finalmente, en 2016 incorporó accesorios como lentes de sol, termos y despertadores.

Una de las ventajas que ofrecen estos productos es la calidad igual o superior a otros materiales. Por ejemplo, la calidad de una sábana hecha con bambú se asemeja a la de una de algodón de 1,500 hilos, además de que mantiene sus propiedades como antimicótico, hipoalergénico, así como una gran suavidad.

Es una marca 100% mexicana, ya que todos los diseños son elaborados en nuestro país, aunque todavía no fabrica en México debido a que no hay suficiente bambú maduro para elaborar producto y el poco que hay se destina a la producción de piso laminado.

Una buena noticia para lograr en 10 años producir suficiente a gran escala esta planta en nuestro país, es que ya hay agricultores mexicanos que tienen plantaciones de ella, y sólo hay que esperar a que alcancen su nivel de madurez para comenzar a explotarlas.

Cuando se alcance la producción para la explotación habrá que realizar inversión en la industria para transformar la materia en telas para sábanas y ropa, pero los accesorios y vajillas podrían comenzar a fabricarse de inmediato, aclaró Javier Ortiz.

“Los objetivos de la empresa son llenar el mercado local y después crecer para el extranjero.  Además, lanzaremos líneas nuevas de productos, y reforzaremos las que ya tenemos. Por supuesto (en el plan está) seguir creciendo y ser líderes”, declaró Pamela González, directora de mercadotecnia de la marca.

Una de las principales ventajas de estos productos es que son biodegradables, por lo que no contaminan. Por ejemplo, la vida útil de una vajilla de bambú es de 10 años. Al final de su ciclo de vida se puede enterrar en compostas y en tres años se elimina, a diferencia de las vajillas tradicionales que tardan en eliminarse cientos de años. Lo mismo sucede con las sábanas; en cinco años pueden ser degradadas en su totalidad.

Sus precios están entre 5 y 10% por encima de materiales más habituales; según González, eso se debe al desconocimiento de lo ecológico y la poca demanda, pero está segura que cuando aumente la demanda sus precios bajarán.

Los precios de los productos de Be bamboo van desde los 400 pesos (los lentes de sol, por ejemplo) hasta los 3,300 pesos (sábanas).

“Algunos de nuestros productos están en Sears y estamos a punto de cerrar un contrato con Bed Bath and Beyond”. Lo que se pretende con el uso de bambú no es vender un producto sino un estilo de vida sustentable, aseguran los entrevistados.

Lee también:Este será el resort de lujo más ecológico del mundo

 

Siguientes artículos

“Ningún sometimiento en la renegociación del TLCAN”
Por

Las negociaciones formales para actualizar el TLCAN ya están aquí y, con ellas, brotan los puntos flacos de México (y su...