Una empresa no es algo efímero; se trata de un conjunto de personas que se levantan todos los días con un enfoque común de crecer, generar y producir.

Participar en el Mercado de Valores parece una actividad destinada a grandes jugadores con sumas elevadas de dinero y reservado exclusivamente para compañías de gran tamaño, pero un mercado bursátil sano debe generar oportunidades de inversión y financiamiento para distintos tipos de inversionistas y empresarios, y no sólo para unos cuantos participantes.

“Uno de los grandes objetivos es que los empresarios de México empiecen a  familiarizarse con lo que es el Mercado de Valores y eliminen el tabú sobre que éste es sólo para las grandes empresas” comenta en entrevista Álvaro García Pimentel Caraza, director general adjunto de Merrill Lynch México, S.A. de C.V., Casa de Bolsa.

Hablando en claro, el mercado de valores está hecho idealmente para compañías que estén establecidas en México y hayan generado ventas considerables por un periodo aproximado de cinco años. De igual forma, es importante que conozcan tanto su negocio como el sector en el cual se desarrollan, y cuenten con un proyecto de gobierno corporativo que asegure la permanencia y estabilidad de la compañía.

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“En México una gran mayoría de las compañías exitosas son familiares y funcionan bien durante un tiempo, pero las familias cambian y la mejor forma que hay para preservar esas empresas a lo largo del tiempo es a través de gobiernos corporativos”, detalla García Pimentel.

“Un gobierno corporativo debe incluir gente de altas capacidades y competencias que pueda ayudar a manejar la empresa junto con un Consejo de Administración. Esto ofrece seguridad y dinamismo tanto a la operación como a los accionistas. Muchos empresarios prefieren ahorrarse este proceso, por parecer tortuoso y por ser, aparentemente, poco redituable; sin embargo un México globalizado como el que hoy vivimos permite que las empresas mexicanas reciban competencia de todo el mundo y sólo subsistirán aquellas que sean fuertes, diversificadas y operen eficientemente en el escenario mundial. No cabe duda que está más fuerte quien mejor estructura corporativa tiene”, asevera.

¿A río revuelto, ganancia de pescadores?

García Pimentel dice que a decir verdad, aunque el río esté revuelto, las empresas siguen vendiendo. “Una empresa no es algo efímero; se trata de un conjunto de personas que se levantan todos los días con un enfoque común de crecer, generar y producir.  Eso no desaparece porque haya volatilidad en los mercados. La volatilidad no es mala, en realidad, abre oportunidades, genera interés y permite la entrada de nuevas perspectivas, generaciones e ideas”.

En los mercados de valores maduros del mundo, las empresas de Internet están dominando los principales índices. Se trata de compañías con un uso intensivo de la tecnología, pocos recursos humanos e inventarios prácticamente nulos; en muchos casos presentan un fuerte apalancamiento de capital, de tal suerte que los mercados de valores son vehículos idóneos como fuentes de financiamiento para continuar con su crecimiento.

Un claro ejemplo es el comercio electrónico. En México este tipo de empresas no se han desarrollado en la misma escala, por lo que no han llegado a nuestro mercado de valores. No obstante, no tardarán mucho en hacerse presentes las primeras compañías mexicanas de este tipo, lo que abrirá un nuevo capítulo, con una escala que hará crecer tanto a la oferta como a la demanda de instrumentos financieros bursátiles.

Si nos adentramos en la estructura de los inversionistas en México, veremos que estamos mejor posicionados que nunca. Contamos con un sistema de pensiones obligatorio (Afores) que tiene activos por más de 150 mil millones de dólares y que en los últimos cinco años ha ganado un promedio de 6.8% anual, de acuerdo con la OCDE. Además, sus activos crecen sustancialmente año con año gracias a las aportaciones voluntarias de los trabajadores.

El mercado también cuenta con fondos de inversión, los cuales tienen una cantidad similar de activos. Por otra parte, existe una serie de bancas patrimoniales desarrollando a pasos agigantados este producto que por muchos años no ha avanzado al mismo ritmo que el crecimiento del ahorro interno. Finalmente, hay que considerar los importantes flujos de inversión foránea que llegan a nuestros mercados de valores gracias a la estabilidad macroeconómica del país.

Nuestros inversionistas locales se han beneficiado del acceso a productos de inversión de diferentes perfiles a través del Mercado Global de la Bolsa Mexicana de Valores SAB. Hoy es posible comprar más de mil diferentes instrumentos entre los que se encuentran las acciones de las principales compañías que operan en los mercados de valores de Estados Unidos, Europa y Asia, así como los conocidos ETF’s (Exchange Traded Funds). Todo ello ofrece posibilidades de diversificación y control de riesgo que resultan muy atractivas para los inversionistas.

No obstante, de acuerdo con García Pimentel, “menos de 3% de la población mexicana invierte en la bolsa, mientras que en países desarrollados como Estados Unidos, Japón o Canadá más de 51% de la población lo hace. Esto habla del nivel de conciencia que existe sobre la necesidad de generar riqueza a través del Mercado de Valores para enfrentar la realidad del retiro”, señala.

Una franquicia de clase mundial

Por más de dos décadas (abrió sus puertas el 14 de noviembre de 1995), Merrill Lynch Mexico ha ofrecido sus servicios de análisis, ventas y ejecución a sus clientes nacionales e internacionales, siendo la primera casa de bolsa con capital extranjero que operó en territorio nacional y que ha permanecido ininterrumpidamente desde 1995. García Pimentel nos explica que la casa de bolsa tiene a más de 70 analistas generando análisis de más de 200 compañías en Latinoamérica además de estrategia y análisis económico.

“Nuestra firma se ha dedicado a tener a los analistas más relevantes de la región con el objeto de ofrecerle a los clientes un verdadero valor agregado para ayudarles a conseguir sus objetivos, mejores retornos.

¿Y qué predicciones nos quedan sobre la mesa? Este directivo, quien fue el encargado de realizar el primer trade cuando Merrill Lynch llegó a México, las enumera así:

  1. Los volúmenes de las bolsas de México van a volver a subir con un cierre de año con volatilidad y volúmenes reponiéndose durante este 2016. “Vamos a regresar a volúmenes sobre un mil millones de dólares a pesar de que el peso ha perdido casi un 30%, así que es un valor de operación en pesos muy bueno para la Bolsa de México”.
  2. “Estoy convencido de que se va a activar el mercado de derivados porque hay un tema en México en donde no hay mucha cultura sobre derivados y las nuevas generaciones vienen muy preparadas en esto que es en verdad muy interesante” además de ofrecer coberturas a buen precio y cada vez con más profundidad.
  3. “Todo este esquema regulatorio que está sucediendo en Estados Unidos y en el mundo va a generar que se operen las bolsas con mayor seguridad, con mayor tranquilidad y que haya menos riesgos financieros sistémicos y económicos causados por el mercado de valores”.

 

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