Si hay una palabra que sintetiza a la perfección el signo fuerte que ha caracterizado a la banca en nuestro país, esa es sin duda la transformación, con todo lo que ello implica (evolución, cambio y perfeccionamiento). Hablamos de un periplo del siglo XIX al XXI, a través del cual las sucursales bancarias han refinado sus servicios y optimizado al máximo las necesidades financieras más complejas del mexicano.

Echar un vistazo a la cronología evolutiva de las sucursales bancarias es entender un proceso en el que las exigencias del cliente han sido atendidas por la banca, en mancuerna con el desarrollo tecnológico y la regulación pertinente.

Es el uso constante de los servicios y la simplificación de los mismos lo que ha permitido que hoy en día se pueda realizar cualquier trámite bancario, con sólo algunos clicks desde casi cualquier parte del mundo.

Llegar al punto de desarrollo y eficiencia que vivimos actualmente ha tomado tiempo y cuidado en el perfeccionamiento. Hoy en día, esa marcha evolutiva incesante es cada vez más vertiginosa y eficaz. Vale la pena asomarse a la historia de las sucursales para entenderlas en justa medida. Aquí algunos de los momentos clave de ese proceso.

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Es importante mencionar que para 1900, en México existían realmente muy pocas sucursales bancarias, las cuales se ubicaban sólo en algunas ciudades del país. Este tardó mucho en cambiar, ya que en 1960 todas las operaciones bancarias se efectuaban de forma manual.

Nueve años más tarde sucede uno de los primeros parteaguas cruciales de transformación bancaria, que aparecen por primera vez las tarjetas de crédito, las cuales permitieron manejar información personal de los clientes. Aquí comenzamos a ver un proceso de aceleración considerable, ya que para 1970 arranca de forma sólida el desarrollo tecnológico, con la incursión de las primeras computadoras y archivos guardados en cintas para eliminar las aún comunes cartulinas firmadas de los clientes.

Pasando del primer sistema online en 1979, que lograba un registro en el momento que se daba la operación hasta llegar a un año después, en el que el dispositivo que verificaba las firmas de los cheques desapareció poco después para dar paso a las claves electrónicas, la banca mexicana llamaba la atención y el asombro de los cuentahabientes ante la implementación tecnológica a sus servicios, notando así una disminución de error y tiempo en la ejecución de los mismos. Al poco tiempo se implementó el sistema de autorespuesta, el cual transmitía directo entre un banco central y las sucursales.

Tras la aparición del primer servicio en línea para los clientes en el Reino Unido en 1983, en nuestro país durante los cinco años siguientes, la banca por teléfono apoyada con los sistemas satelitales, centrales y fibras ópticas comenzó a utilizarse de forma más regular.

No es sino hasta 1994, que gracias a la firma Stanfords Credit Union creó la primera web de banca online, que el mundo vio por primera vez un software agregado que aún permite a los clientes ver todas sus finanzas en un mismo sitio digital. Esto cobra sentido si tomamos en cuenta que en 1999 se comenzaron a ofrecer servicios a través de internet, tales como la consulta de saldo, pero no fue sino hasta el año siguiente que los bancos comenzaron a tener sitios web.

2006 es un año de revolución bajo la ya acelerada y constante luz de la evolución tecnológica en las sucursales bancarias, ya que ese referente físico constante de las sucursales como puente entre el banco y el cliente comienza a expandirse aún más hacia lo intangible y la distancia, sin perder la confianza y aumentando la eficiencia. Es así que se crean las primeras apps bancarias.

Pareciera que las sucursales bancarias, físicas o digitales, habían llegado a un tope de perfeccionamiento funcional, no obstante hace tres años, en 2013, México despega en servicios digitales bancarios, llamado Banca Digital con BBVA Bancomer a la cabeza. Es en este momento de la historia cuando el  usuario ya no tiene que ir a una sucursal, al cajero o llamar por teléfono para realizar transacciones, y puede hacerlo desde la comodidad de su casa u oficina. Sin duda alguna la historia aún se sigue escribiendo y el futuro promete ser aún más rápido y eficiente para todos.

 

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