En una era en la que las organizaciones luchan por reducir la complejidad del negocio y mejorar la productividad de los usuarios mediante la estandarización de los procesos, la facilidad con la que las soluciones de nube se pueden implementar tiene un atractivo obvio.

 

Por Karen dela Torre, Vicepresidente de Oracle Corporation

 

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Una encuesta de 2014 titulada Empowering Modern Finance (Facultando a las Finanzas Modernas) muestra que un número cada vez mayor de Directores de Finanzas (CFOs) están mirando hacia las soluciones en la nube para modernizar al área de finanzas. El estudio, realizado por Longitude Research, a nombre de Accenture y Oracle, dice que más de dos terceras partes de los ejecutivos están llevando sus sistemas financieros hacia la nube y 24% de ellos dice que ya ha adoptado un sistema basado en la nube, mientras que 45% planea hacerlo en el futuro cercano. Incluso un creciente número de ellos está adoptando soluciones de Budgeting, Planning and Forecasting Systems(BPF) en la nube: 28% ya está implementando sistemas de BPF en la nube, y se prevé que en menos de un año 34% ya esté en la nube. Únicamente 17% dice que no anticipan usar la nube para BPF.

No es difícil entender por qué las empresas se muestran tan entusiasmadas por la nube. La escalabilidad,  inmediatez y accesibilidad derriba muchas de las barreras para la implementación empresarial, permitiendo que los negocios distribuyan la capacidad de BPF donde es necesario e interactúen con poblaciones cada vez más grandes de usuarios. Esto hace que aumente la precisión de las predicciones, mejore la transparencia de la administración y se acelere la toma de decisiones. En una era en la que las organizaciones luchan por reducir la complejidad del negocio y mejorar la productividad de los usuarios mediante la estandarización de los procesos, la facilidad con la que las soluciones de nube se pueden implementar tiene un atractivo obvio.

 

El cómputo en la nube puede llevar a la discordia

Pero no todas las soluciones de nube “nacen igual”. Conforme las organizaciones se aventuran a la nube, están descubriendo la necesidad de no perder de vista a la “plataforma” si van a evitar simplemente replicar las arquitecturas de aplicaciones fragmentadas que históricamente permearon en el mundo físico. Para los incautos, las ventajas de la nube también pueden ser su perdición. Por ejemplo, el modelo de precios por suscripción que popularizó el modelo de Software-as-a-Service, junto con la capacidad de pagar solo por lo que usted necesita, pone al cómputo en la nube fácilmente al alcance de la mayoría de los presupuestos departamentales. Esto le permite a las unidades de negocio eludir los estándares prescritos del gobierno de TI y los procesos formales para tomar decisiones que acompañarían a las inversiones en TI, sumándose a las preocupaciones de que el cómputo en la nube podría derivarse en arquitecturas fragmentadas.

El reporte Empowering Modern Finance identifica que 29% de las empresas tiene entre dos y cinco sistemas de BPF diferentes, 23% tiene de seis a 10 sistemas, y más de 20% tiene 11 o más sistemas implementados. Lo preocupante es que al tener sus propios dispositivos, el cómputo en la nube que se compra con solo utilizar una tarjeta de crédito podría reforzar este patrón de discordia, socavando muchas de las ventajas de moverse a la nube.

El meollo del asunto está en la forma en que la industria de la nube se ha desarrollado, dando origen a una nueva generación de vendedores de software dedicados a soluciones específicas, incluyendo aplicaciones para la preparación de presupuestos, la planeación y la predicción. Pero las aplicaciones de BPF (o cualquier otra de hecho) no son aisladas, sino que son parte de procesos de negocio más grandes.

Por ejemplo, un sistema de BPF es una parte esencial de la Gestión del Desempeño Empresarial (por sus siglas en inglés EPM—Enterprise Performance Management), que consiste en vincular los planes y la ejecución, además de monitorear los resultados financieros y operativos respecto a los objetivos. La capacidad de integrar las funciones de negocio es aún más importante y los proveedores establecidos como Oracle ha invertido en vincular sus ofertas de ERP con sus ofertas de EPM, unificando efectivamente el “mundo de las transacciones” y el “mundo de la analítica”. Por tanto, ahora se está abriendo una brecha entre las soluciones específicas de los nuevos proveedores de SaaS y el enfoque más holístico de los proveedores empresariales para poder ofrecer procesos de negocio completos para planear, definir presupuestos, hacer transacciones y medir resultados.

 

El poder de la plataforma

Es la “plataforma” la que está surgiendo como la diferencia crucial entre los nuevos proveedores de SaaS y los proveedores establecidos. Ya están apareciendo señales de tensión cuando las organizaciones se enfrentan a las complejidades de integrar, digamos, un sistema de BPF en la nube y otras aplicaciones críticas como ERP y EPM al interior de las organizaciones. La capacidad de compartir datos fácilmente en estos entornos híbridos es crítica. Las empresas pueden atascarse rápidamente en los obstáculos técnicos, en lugar de estar libres para aprovechar la verdadera agilidad que confiere la nube.

De acuerdo con un estudio reciente, 54% de los encuestados dice que su departamento ha experimentado la inactividad del personal en los últimos seis meses debido a los problemas de integración de la nube, mientras que 75% dice que su capacidad de innovar ha sido obstaculizada por la pobre integración de sus aplicaciones de nube, lo que ha dejado aisladas a las aplicaciones del resto de sus funciones de negocio1.

Pero las preocupaciones van más allá de donde residen las aplicaciones físicamente. La plataforma moderna también es un entorno de desarrollo compartido en el que las aplicaciones se crean para los estándares comunes, lo que permite que cualquiera de ellos resida en la plataforma para compartir datos de forma segura con cualquier otra aplicación, al tiempo de presentar una interfaz de usuario común, un método común de navegación y métodos de seguridad comunes.

Los nuevos proveedores de SaaS hablan de “ecosistemas” de proveedores de software que colaboran en el mismo espacio. Pero el suministro de aplicaciones débilmente acopladas es un sustituto pobre de una plataforma real en la que las aplicaciones son creadas para trabajar perfectamente con estándares comunes desde el primer día. Es por eso que los proveedores establecidos como Oracle han movido suites completas de aplicaciones unificadas, de capacidad probada, a una plataforma común en la nube – reduciendo así el riesgo y la incertidumbre. Aquellas empresas que toman decisiones de acuerdo con múltiples nubes de soluciones podrían encontrarse en seria desventaja en el largo plazo, con acceso limitado a funcionalidades y aplicaciones líderes, una pobre integración además de ser incapaces de aprovechar el potencial liberador del cómputo en la nube. Es la calidad de la plataforma la que tiene la llave a una arquitectura robusta basada en la nube.

 

Para saber más sobre el tema, te dejamos este Resumen Ejecutivo: EL CFO como evangelizador tecnológico

 

1. Estudio de Investigación: La Nube para los Directores Empresariales: El Bueno, el Malo y el Feo, Dynamic Markets, Mayo de 2013.

 

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