El director general de la empresa considera que el Proyecto Etileno XXI y la Reforma Energética pueden ser los pasos decisivos para revivir la Industria Petroquímica en el país.

 

La Petroquímica mantiene atado su despegue a la dependencia de las importaciones de insumos provenientes de otros países y la falta de integración en la cadena productiva. Pero la empresa Braskem-Idesa cree que el proyecto Etileno XXI tiene el potencial de convertirse en una luz que encienda el crecimiento de una industria que se encuentra en las sombras.

“Es una inversión que significa un parte aguas  en la industria petroquímica mexicana, después de décadas sin grandes inversiones es como si fuera un renacer de la industria, es la inversión más grande en este momento dentro de la petroquímica en las Américas”, asegura en entrevista Roberto Bischoff, director general de Braskem-Idesa.

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La empresa hará una inversión total de 4,500 millones de dólares (mdd), la cual comprende la inversión capital fijo por 3,200 mdd, que permitirá la apertura del complejo petroquímico Etileno XXI en 2015, que producirá para 2025 un millón 500,000 toneladas de polietileno.

Actualmente, el mercado mexicano consume anualmente alrededor de 2 millones de toneladas de polietileno, de los cuales tan sólo el 33% lo produce Petróleos Mexicanos (Pemex), mientras que el resto es importado.

Para el directivo de origen brasileño la propuesta de Reforma Energética y el impulso a sectores como el de la manufactura de plásticos, a través del proyecto que comanda, podrían hacer que la maquinaria de la Petroquímica en México encienda de nuevo.

Foto: Braskem-Idesa

 

La chispa

La unión de la empresa brasileña Braskem y la mexicana Idesa en 2010, dieron origen a la empresa encargada de desarrollar el proyecto Etileno XXI, centrado en la construcción y operación del complejo petroquímico que a partir de 2010 producirá polietileno.

Esta noticia ha alimentado el ánimo de la Industria Petroquímica nacional, de la que dependen otras cadenas industriales como es la de los plásticos, en el caso específico de los polímeros, así como la automotriz y la de los fertilizantes.

“Creo que va a generar nuevas oportunidades a los productores de manufacturados plásticos en México, por tener un gran proveedor nacional, por tener acceso a servicios, desarrollo de productos y poder contar mucho más con la cercanía con un gran proveedor y la integración de la cadena en México”, asegura Roberto Bischoff.

Cerca de 10,000 personas se encuentran trabajando en el complejo petroquímico, cifra que alcanzará en las últimas etapas hasta 12,000 empleados. Sin embargo, al término de la construcción el proyecto albergará a 3,000 trabajadores en la operación de las instalaciones en Coatzacoalcos, Veracruz, con un contrato de suministro de la materia prima por 20 años a Pemex.

Para Bischoff este sólo es el inicio de un proyecto que podría unirse a otros que generen las condiciones para unir las cadenas productivas de la petroquímica a través de un abasto de las materias primas que permitan a los industriales una manufactura con mayor valor agregado.

“Se han logrado las condiciones con Etileno XXI y si se logra unir disponibilidad de materias primas, tenemos interés nosotros y otros grupo privados nacionales en seguir invirtiendo, no tengo ninguna duda de ello, y creo que ese interés es también de la sociedad mexicana que puede generar mucho más riqueza local con la transformación de productos básicos”, dice el directivo.

El funcionamiento de este proyecto por parte de Braskem-Idesa plantea la sustitución de importaciones en un periodo de 5 años, lo que traería una reducción de 2,000 mdd en el déficit que tiene el país en petroquímica.

Asimismo, plantea la posibilidad de que México pase de ser un importador de polietileno a exportar a países de América Latina y potencialmente a EU.

Y a pesar de que los esfuerzos ya se encuentran en marcha para rescatar el papel de la petroquímica en algunas de las cadenas productivas existentes, hay un hecho que podría detonar el crecimiento de esta industria: la aprobación de la Reforma Energética.

 

El combustible

Para el ingeniero mecánico y administrador de empresas con 30 años de experiencia en el área de la petroquímica, el crear condiciones que vuelvan al país atractivo a las inversiones, es un factor central para atraer el desarrollo en el sector de los hidrocarburos.

“Creo que la Reforma Energética como se ha planteado va a generar oportunidades adicionales a privados solos en asociación con Pemex y las oportunidades pueden generar otras oportunidades y es ahí donde la petroquímica es una de las industrias que sí puede beneficiarse de una manera importante del desarrollo y la producción de materias primas adicionales”, opina Bischoff.

Aunque Roberto Bischoff reconoce que aún hay muchas áreas de la petroquímica por trabajar, se muestra optimista respecto a las posibilidades que hoy existen: “en México se han puesto las condiciones para el progreso”.

 

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