¿Cuánto cuesta estudiar una carrera? ¿Los egresados pueden encontrar empleos que compensen la inversión en tiempo y colegiaturas? El panorama económico no envía las mejores señales, pero los expertos afirman que es posible. Aquí te presentamos algunas claves sobre cómo lograrlo.

 

Gráfico: Edgar Cruz

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El sueño de todo egresado es conseguir un empleo con una remuneración acorde a su formación académica. Sin embargo, esta población se enfrenta a una tasa de desempleo de 4.4%, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esto implica miles de profesionistas, con y sin experiencia, aplicando por las mismas vacantes.

¿Conseguir un buen salario al salir de la universidad es una misión imposible? Especialistas consultados por Forbes México explican que los egresados frecuentemente caen en crisis por la falta de experiencia y habilidades que les permitan sobresalir del resto de los postulantes.

La etapa más complicada en la vida de un profesionista al concluir el periodo académico es la integración al mercado laboral, dice Fernando Calderón, director de Mercadotecnia y Relaciones Públicas de OCCMundial.

Pero no todo está perdido, dice Calderón: “Aunque el panorama parece desalentador, hay que recordar que todos los grandes profesionistas, emprendedores y líderes comenzaron en algún lugar y vivieron historias de fracaso.”

 

Papelito habla: el título es necesario

Los estudiantes con grado universitario ganan aproximadamente 74% más que los que concluyen sólo el nivel medio superior, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Hasta el segundo trimestre de 2014, el ingreso promedio mensual de los profesionistas en México alcanzó 10,292 pesos, cifra que duplicó la media del salario a nivel nacional de 4,870 pesos, lo cual sugiere que concluir una carrera universitaria eleva las expectativas en los ingresos, según un estudio realizado por el Observatorio Laboral Mexicano (OLA) de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).

“Si los estudiantes entendieran que obtener un título universitario no es sólo un trámite, sino una formación que va más allá de la información, además de tener un buen sueldo, también estarían al mismo nivel que los egresados de cualquier universidad en el mundo”, asegura Alejandro Ocampo Almazán, catedrático del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

La clave para tener un salario adecuado puede no estar sólo en completar un grado académico. El especialista argumenta que los egresados no deben esperar hasta salir de la universidad para adquirir experiencia laboral, pues las posibilidades de encontrar un trabajo bien remunerado se reducen, a pesar de que las expectativas sobre su futuro profesional sean altas.

La Encuesta de Competencias Profesionales 2014, realizada por el Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC), enlista nueve competencias por las que una empresa pagaría más a los profesionistas:

1. Toma de decisiones

2. Conocimientos básicos sobre el uso de equipo y maquinaria

3. Capacidad de negociación y resolución de conflictos

4. Sentido de responsabilidad

5. Comunicación oral en inglés

6. Detección de oportunidades en mejoras o productos

7. Saber manejar un cliente

8. Generación de nuevas ideas

9. Puntualidad

Es posible tener una buena compensación desde el momento en que los profesionistas entran al mercado laboral, opina Gerardo Reynoso, director de Adecco Professional, pero, para lograrlo, además de la experiencia es importante hacer una diferenciación en el tamaño de la empresa al momento de tomar en cuenta el salario.

“La compensación está relacionada con las actividades a realizar, pero también con las compañías. No va a ganar lo mismo alguien que trabaje en una empresa que factura 10 millones de pesos anuales a una que vende 150 millones de dólares”, precisa.

Asimismo recomienda a los egresados que identifiquen cuál es la trayectoria profesional que desean lograr, con el fin de que inviertan todos sus esfuerzos en eso.

“Existen áreas que son bien remuneradas en México, incluso para los recién egresados, como las ingenierías o las ciencias exactas. En los mercados laborales con más profesionistas que puestos de trabajo se reducen los salarios”, agrega Fernando Calderón.

 

Educación, ¿una buena inversión?

Los expertos coinciden: la educación es una de las mejores inversiones que se puede realizar, pues mientras mejor sea la formación, más oportunidades habrá en el ámbito laboral.

En su libro Profesionistas en vilo: ¿Es la universidad una buena inversión?, Ricardo Estrada menciona que el gasto educativo se refleja en el mercado laboral porque los empleadores están dispuestos a pagar más por aquellos candidatos que les generen un mayor valor a sus operaciones, además de que el rango educativo funciona como una marca distintiva.

“A pesar de todo lo que se dice, el título universitario sigue siendo, desde el punto de vista individual, una inversión con un gran potencial. La educación significa una inversión en la cual los costos se asumen hoy y los beneficios económicos se obtienen a futuro. Vale la pena recordarlo”, afirma el autor.

Cursar el nivel superior en una universidad privada puede representar una inversión semestral de entre 15,000 hasta 110,000 pesos, según sea la carrera, el plan de estudios y la institución.

A continuación te compartimos los costos de algunas de las universidades privadas más representativas en México.

Gráfico: Édgar Cruz

 

Desempleo, ¿culpa de las universidades?

Las universidades tienen cierta responsabilidad por el desempleo de los egresados, pues trabajan con planes de estudio sin actualizar y no proporcionan los instrumentos suficientes para entrar al mercado laboral, reconoce Ocampo Almazán, del ITESM.

“Los modelos educativos deben renovarse de manera constante, ya que no es lo mismo una generación de hace 10 años, a una que recién ingresa a la universidad.”

También asegura que algunas de las universidades públicas y privadas en México reprueban en materia de formación académica. “Muchas veces las instituciones solamente buscan egresar a un número determinado de personas, pero se olvidan de darles las herramientas para enfrentar a las empresas.”

En México, cada año concluyen la universidad  más de 305,000 profesionistas, de los cuales 40% se convierte en desempleados. De continuar con la tendencia, para 2020 existirán tres millones de egresados sin empleo, de acuerdo con un estudio realizado en 2013 por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).

“Es muy común que los egresados se den cuenta de que la universidad no los ha preparado al 100% para el trabajo; por ello es necesario tener una visión enfocada en el aprendizaje constante. Lo ideal es que se ocupen en adquirir habilidades adicionales que puedan ser atractivas y relevantes para su industria”, dice el ejecutivo de OCCMundial.

 

Carta de deseos de una empresa

Probablemente la pregunta que más se hacen los universitarios es: ¿Qué busca una empresa en un egresado? Ante esta interrogante, Gerardo Reynoso, director de Adecco Professional, comparte con Forbes México 10 recomendaciones que todo egresado debe tomar en cuenta al momento de buscar empleo.

“Como empleadores nos gustaría que todas las personas que contratamos cumplieran con todos los requisitos deseables, pero no es posible. Por eso les recomendamos que adquieran más habilidades, ya que las oportunidades de contratación son mucho mayores”, expone.

 

Habilidades personales

1. Adaptación a la cultura. Es la capacidad que tienen las personas de adaptarse y sentirse cómodas de acuerdo con la cultura de la compañía. “Las empresas buscan que el egresado vaya de acuerdo con la visión, misión y valores de la compañía.”

2. Adaptabilidad al cambio. Es la capacidad de adaptarse a un entorno global cambiante en todo momento. “Si el egresado tiene la capacidad de adaptarse a las nuevas circunstancias de la compañía, la posición o del mercado mismo, tendrá una mejor oportunidad de avanzar.”

3. Energía. Es la capacidad de mantener una buena actitud y ser propositivo. “Esto tiene que ver más con actitud que con una cuestión de estar por todos lados en la oficina.”

4. Habilidades de comunicación. Se refiere a que al egresado no debe darle miedo preguntar, proponer o hacer las cosas, aun cuando para él sea complicado entablar una conversación con un director general. “Lo que los directivos buscan es que los egresados tengan la capacidad de levantar la mano y digan las cosas que piensan.”

5. Habilidades comerciales. Se refiere a las habilidades para traducir responsabilidades administrativas, financieras y tecnológicas a palabras que se puedan entender en el negocio y que puedan compartirse con no expertos del área.

6. Creatividad. Los egresados necesitan tener una visión del mundo y mirar el negocio con una perspectiva diferente.

 

Habilidades técnicas

7. Idiomas. El inglés es un requisito indispensable, pero el dominio de un tercer idioma es excelente. “Vale mucho el dominio de otro idioma al momento de definir si se contrata a una u otra persona, aun cuando no sea requerido para ese puesto.”

8. Conocimientos técnicos específicos. No tienen que tener conocimientos profundos. El egresado no tiene experiencia, pero debe tener conocimientos generales que le han sido impartidos durante toda su trayectoria académica.

9. Experiencia profesional. No es necesario que los egresados busquen trabajo desde el primer o segundo semestre de la universidad. Las prácticas profesionales hacen una gran diferencia con los empleadores entre alguien que se le tiene que enseñar a trabajar de la nada, frente a alguien que se le tiene que enseñar a adaptar la capacidad que tiene en un trabajo en específico.

10. Extracurriculares. Aquí no sólo se trata de ser el tesorero de la universidad o el presidente de la clase. Las actividades extracurriculares se refieren a aquellas en que se desempeña alguna actividad fuera de lo educativo. “Este involucramiento nos da una visión de que tienen una vida más allá de lo académico. Habla de un equilibrio entre lo personal y lo profesional.”

 

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