Si el director general ya se quemó por el estrés, la rutina y el cansancio, es tiempo de cambiar el fusible para volver a generar luz y recuperar la pasión por su trabajo. Aquí algunos tips.

 

 

El fin de semana se soltó una fuerte tormenta en la zona norte de la Ciudad de México, entre rayos y truenos empezó a fallar el suministro eléctrico, lo que provocó que por espacio de tres horas se fuera la luz en la colonia donde vivo. Una vez que se detuvo la lluvia, observe que empezaban a prenderse los focos de las casas de los vecinos y a iluminarse los postes de las calles, excepto mi casa.

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Tome una linterna y me dirigí hacia la caja de fusibles. Ilumine la caja y al abrirla empecé a revisar fusible por fusible, los cuales sirven para que al aumentar la corriente por un cortocircuito, sea la parte que más se caliente y sea la primera en fundirse. Una vez interrumpida la corriente, el resto del circuito ya no sufre daño alguno y evita que se queme la instalación eléctrica. Como era de esperarse tenía un fusible quemado y al cambiarlo se hizo la luz.

Hoy en día parece que muchos CEO y directivos se están quedando sin luz, debido a que uno o varios de sus fusibles están quemados por razones como la excesiva carga de trabajo, no delegan responsabilidades, depresión, agotamiento entre otros factores que evitan que la energía y las ideas no fluyan en su trabajo, proyectos, planes y decisiones.

Ante este escenario, es probable que estén experimentando un mal muy recurrente en el ejecutivo del nuevo milenio: el síndrome Burnout(consumirse o agotarse), es un padecimiento común entre directivos y profesionistas relacionado con ambientes de trabajo altamente competitivos, largas jornadas laborales, elevado nivel de responsabilidad, tareas rutinarias y/o monótonas, puestos relacionados con atención al cliente y estrés.

El síndrome del quemado, como también se le conoce,  es un tipo de estrés laboral crónico que está presente en la vida de muchos capitanes, el cual puede presentarse en uno o varios síntomas:

  1. Agotamiento físico y mental
  2. Cambios en el estado de ánimo, irritable y de mal humor.
  3. Indiferencia hacia los clientes, usuarios y compañeros de trabajo.
  4. Desmotivación y desilusión por el trabajo a realizar.
  5. Sensación de que la jornada laboral es muy larga e interminable.
  6. Falta de energía y menor rendimiento
  7. Tensión, dolores musculares y articulares.
  8. Problemas gastrointestinales, dolores de cabeza, mareos, entre otros problemas físicos.

 

Como diría la presentadora de televisión americana Oprah Winfrey: “La energía es la esencia de la vida. Diario decides cómo vas a utilizarla sabiendo lo que deseas… y manteniendo el foco”. Es por eso que si manifiesta algunas de estas señales en su vida, es tiempo de cambiar el fusible para volver a generar luz y recuperar la pasión por su trabajo.

Como Director General, entiendo que siempre buscamos el bienestar de nuestro equipo de trabajo y de la empresa a la que representamos, tratando de apagar los diversos fuegos y focos rojos que se presentan durante la rutina laboral, pero es importante si considera que está padeciendo burnout piense en realizar algunos de los siguientes pasos para evitar terminar quemado:

  • Establezca prioridades y fechas de cumplimento. Eso le permitirá enfocarse y poner su atención y energía en los puntos clave, en vez de atender urgencias o actividades que pueden resolverse más adelante.
  • Tómese un tiempo para recuperar la inspiración. Tomarse un tiempo para respirar, degustar un café y poner música relajante, entre otras cosas, permite retomar la perspectiva real del momento, afrontar los retos y compromisos con otra actitud, así como buscar el lado positivo en medio de una crisis y/o problema.
  • Renueve sus objetivos. Un buen enfoque y actitud permite alcanzar las metas trazadas, pero cuando el trabajo se convierte en una parte frustrante, es importante replantearse si es el momento de buscar nuevos ambientes, actividades u horizontes que se alineen a su plan de vida.
  • Facilite una buena comunicación con su equipo de trabajo para evitar malos entendidos y generar un ambiente de retroalimentación, confianza y compromiso.
  • Lleve un ritmo de vida saludable practicando algún deporte, alimentación balanceada y a sus horas, evitar desvelarse, salir a caminar, entre otras acciones.
  • Respire, realice ejercicios antiestrés y estiramientos a lo largo del día.
  • Retome las actividades que lo apasionen. Ir al cine, tomar clases de piano o saxofón, pintar un cuadro, ir a un maridaje o al teatro, entre otras actividades que le gusten, permiten que rompa su rutina, libere estrés, pase momentos agradables y se cargue de energía de sus seres queridos.

Una vez comentó el poeta chileno Pablo Neruda: “Conocer el amor de los que amamos es el fuego que alimenta la vida”. Y así como el fuego puede consumir las cosas, también puede avivar, dar calor y luz a la vida de las personas.

Si está pasando usted o alguien de su equipo por un momento en las llamas del estrés y la rutina, es la gran oportunidad para seguir estos sencillos pasos para transformarse de estar quemado a renacer de las cenizas del burnout como el ave fénix.

 

 

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