Una de las realidades que enfrentamos en estos tiempos tan cambiantes, es la desaceleración económica que ha venido aparejada con el cierre de posiciones de trabajo, la disminución de la oferta de empleo y un aumento en la competencia por las vacantes laborales. Hay muchas personas buscando trabajo y pocas plazas libres. Además, las fórmulas que usábamos antes para candidatearnos para una posición, ya no operan.

Los consejos de cómo vestirnos y cómo acudir a la entrevista se han cambiado por otros mecanismos. Las entrevistas ya no son presenciales y tenemos que encontrar recursos para dar la mejor imagen. ¿Cómo destacar detrás de una pantalla?

Los recursos sensoriales con los que contábamos en el pasado, ya no son de tanta utilidad. Oler rico, perfumarnos, la vestimenta, los colores, no significan lo mismo que hace unos meses. Seguramente, tendremos una entrevista a distancia y accederemos a una plataforma para conectarnos con el entrevistador. Por supuesto, tendremos que peinarnos y mostrar nuestra mejor cara, pero, necesitamos mejores foras para destacar. Hoy, tenemos que ser más creativos para causar la mejor primera impresión posible.   

Estábamos muy acostumbrados a leer que la imagen personal es la primera impresión en tu entrada al lugar de la entrevista. Nos dieron muchos consejos sobre lo importante que era el atuendo para la primera entrevista de trabajo, especialmente si se trataba de candidatos sin experiencia. Antes, elegir la vestimenta perfecta abría o cerraba puertas. En estos tiempos, esa llave ya no funciona tan bien. Detrás de una pantalla, la imagen es no sólo la vestimenta: ya no es tan relevante el cuidado con camisas claras, el exceso de perfume o desodorante, el afeitado o maquillaje.

Se están moviendo los atributos y los detalles en los que debemos poner atención. El lenguaje corporal y actitud es muy importante; en una entrevista a distancia, decimos más con nuestros gestos y cuerpo que con palabras. Por lo tanto, es sumamente importante verificar la posición en la que se tiene la cámara del aparato con el que te vayas a conectar y que adoptes una posición direccionada al entrevistador. También, hay que cuidar los gestos y los movimientos de las manos. Sé positivo, muéstrate flexible y con capacidad de adaptación, sin perder tus objetivos a conseguir con este puesto de trabajo.

Hay que tener mucho cuidado con el lenguaje. Hoy las palabras empiezan a tomar una relevancia innegable. Usar un vocabulario amplio y adecuado permitirá destacar y mostrar dominio de conceptos, inteligencia y capacidad de argumentación. En el momento en que nos enfrentamos a nuestro entrevistador, es de suma importancia ser claro, directo y usar términos con los que nos sintamos cómodos para no sonar afectados. Un entrevistador valorará mucho que la entrevista sea fresca, sin redundancias. 

Es muy importante que las palabras de las que hagamos uso, no sean repetitivas. Aquí, podemos destacar si usamos el lenguaje como una herramienta ya que no muchos la saben usar.

El lenguaje se convierte en una herramienta preciada y preciosa ya que la forma en la que nos expresamos con el mundo en distintos contextos dice mucho sobre nuestra personalidad y capacidades. La primera vez que nos enfrentamos a una entrevista de trabajo, habrá algunas cuestiones pueden hacer que nos sientas intimidado o atacado. En esa condición, tener cuidado con las respuestas requiere precisión de las palabras. Hay que elegirlas bien para que no sean agresivas o incluyan un lenguaje vulgar. Si al encender el monitor y entrar a una entrevista de trabajo, te quedas mudo, no sabes expresar bien tus ideas o no puedes llamar a las cosas por su nombre, darás una pésima impresión y no serás contratado.

Los beneficios de demostrar riqueza del lenguaje son ilimitados. Tenemos la enorme ventaja de comunicarnos en castellano. El español es tan basto en su vocabulario, es considerado uno de los seis idiomas oficiales del mundo, además de ocupar el segundo lugar después del chino mandarín como la lengua materna más hablada. Esto nos da amplias posibilidades de escribir y hablar adecuadamente nuestro idioma. Permite tener la capacidad de expresarse y también a comprender a los demás. Sobre todo, cuando se interactúa con personas pertenecientes a otros campos de trabajo debido a la terminología utilizada con médicos, abogados, mecánicos, servicio al cliente, etcétera. Y, estas competencias sí que se notan cuando uno se encuentra detrás de una pantalla.

Todos estos consejos para una entrevista de trabajo a distancia entran en el ámbito del sentido común; sin embargo, cuando llega el momento, los nervios, la desesperación por conseguir el puesto de trabajo pueden jugarnos una mala pasada. Por eso, hay que prepararnos, cuidar todos los detalles. Pero lo que más tenemos que cuidar es dar un reflejo adecuado y eso sólo se consigue siendo uno mismo. En la entrevista de trabajo no hay nada tan valioso como demostrar que conoces bien tus fortalezas y debilidades. Es decir, que tenemos una mirada profunda de quienes somos.

Para un entrevistador, uno de los aspectos más valiosos que apreciará en un entrevistado es saber que está frente a una persona integral, que tiene habilidades y cuenta con recursos internos. Un candidato apreciado es uno que se conoce, acepta quien es y está dispuesto para superarse. Entonces, para prepararnos para buscar trabajo en tiempos de pandemia hay que mirarnos con profundidad.

Para ello, tenemos un instrumento que estoy segura que es un viejo conocido de nosotros. El FODA, es decir un análisis de nuestras fuerzas, oportunidades, riesgos y debilidades. Es muy valioso que nos enfrentemos a esta matriz que es muy sencilla de hacer y es todavía de mayor valor, invitar a gente que nos conoce bien a que haga ese examen sobre nosotros. Verás lo sorprendente que resulta ver como nos miran los demás, las impresiones que causamos. Por supuesto, tenemos que ser valientes y estar listos para recibir todo tipo de comentarios.

Los aspectos positivos son más fáciles de recibir, pero son relevantes porque es en ellos que debemos cimentarnos; se trata de nuestras habilidades y recursos internos que podemos poner trabajar a nuestro servicio. Nuestras oportunidades tienen que ver con la capacidad que tenemos para detectar encrucijadas que potencien nuestras condiciones. Las debilidades deberán ser vistas como esos aspectos que debemos cuidar y mejorar.

Los riesgos son esas posibilidades que nos acercan a un terreno resbaloso y nos pueden llevar a resbalar. Buscar trabajo en tiempos de pandemia nos lleva a revisar y entender las dimensiones de las personas y reconocer nuestra naturaleza humana. Es regresar a los clásicos y recordar lo que decía Aristóteles sobre la naturaleza de la persona. Se trata de comprendernos y tenerlo claro para que, incluso a través de una pantalla, logremos mostrar ese brillo. 

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Blog: Las ventanas de Cecilia Durán Mena

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