¿Quieres transporte seguro? Cabify es una empresa que ofrece un servicio de auto con chofer y busca convertirse en la opción de movilidad preferida de los habitantes del Distrito Federal, en donde opera desde 2012. La misión no es fácil: la competencia es voraz y en la capital tiene al menos tres fuertes competidores bien posicionados en el mercado: Uber, EasyTaxi y Yaxi.

Aunque las cuatro empresas ofrecen un servicio de transporte, no todas son iguales. Al contrario de EasyTaxi y Yaxi, que recurren sólo a taxis autorizados, Cabify y Uber reclutan a choferes con auto privado en dos categorías en común: sedanes y de lujo.

Juan de Antonio, CEO y cofundador de la compañía, dice en entrevista telefónica con Forbes México que la motivación detrás de su propuesta es simple: ofrecer un servicio de calidad, seguro y con precios fijos, claros y transparentes. “En Europa el regulador hizo un muy buen trabajo asegurando que el transporte tuviera un estándar de calidad mínimo, pero en América Latina no es el caso, y ahí vimos la oportunidad de solucionar un problema común.”

El directivo afirma: “Yo como pasajero lo que quiero es subirme a un auto y no preocuparme de nada y bajarme en el destino y pagar un precio justo por ello.” Justo, para la compañía significa cobrar cero pesos desde el arranque; la tarifa empieza a correr desde que abordas la unidad y aumenta 12.99 pesos por kilómetro recorrido en la modalidad Lite y 16.49 en la Executive.

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México, la joya de la corona

De Antonio detalla que en nuestro país “el tamaño del mercado es atractivo. Analizamos el tamaño de las ciudades, circunstancias particulares en cada una de ellas, el transporte público, la penetración de tarjetas de crédito, ingreso per cápita, etcétera, y con esos parámetros vimos que México tenía un potencial enorme, especialmente la capital”.

Además del Distrito Federal, Cabify opera en Madrid, Lima y Santiago de Chile, pero México es el país en el que la compañía tiene mayor potencial. Una muestra de ello es la inversión de 3 millones de dólares realizada hasta el momento por la startup en nuestro país, de los ocho millones levantados en su primera ronda de financiamiento.

“En Europa hay pocos núcleos poblacionales de más de 2 millones de habitantes; en México tenemos más de 10 ciudades como Puebla, Querétaro, Morelia… Nuestro crecimiento natural se dará hacia Monterrey y Guadalajara (ya preparan todo para lanzar en 2015), pero estamos considerando llegar a más ciudades”, dice Edgardo Rivera, director de Cabify en México.

Fundada en Madrid en 2011, la startup expandió operaciones a Latinoamérica el año pasado, la que –afirma De Antonio– será su foco y en donde buscará consolidarse como una empresa regional. De hecho, el objetivo de la empresa es extender su presencia a 10 ciudades más para finales de 2015.

Rivera afirma que Cabify tiene actualmente 50,000 usuarios registrados en México, y aunque evita dar detalles sobre el número de viajes diarios que se realizan en la ciudad, asegura tener un crecimiento mensual de 30%, lo cual representa un reto considerando que cuentan con 200 unidades.

 

¿Cómo diferenciarse del resto?

Al ofrecer dos tipos de vehículos, Lite (sedanes compactos) y Executive (sedanes amplios), Cabify está más cerca de EasyTaxi y Yaxi, que de los sedanes de lujo de Uber, pero no es en la gama de las unidades en que Cabify quiere competir.

“Nos distinguimos por el servicio. Tenemos un centro de servicio de atención al cliente 24/7 que monitorea todos los problemas que pueden tener los clientes y ayuda a los conductores. Es una experiencia distinta. También tenemos servicios para empresas; puedes hacer reservaciones con anticipación –apunta De Antonio–, algo que no ofrece ninguna otra compañía. Tenemos tarifas fijas en función de origen y destino, que tampoco lo hacen las otras compañías.”

Rivera añade: “Buscamos que el chofer te abra la puerta, que venga bien presentado, que no entable conversación contigo a menos que así lo desees, que te ofrezca agua embotellada, una serie de factores pequeños que en suma hacen que el viaje sea mucho más placentero.”

El servicio empezó como categoría Executive en todos los países donde la startup tiene presencia. En México, lanzaron el piloto de Lite, y el éxito fue tal que lo replicaron en el resto de los mercados. Actualmente en el DF, Lite concentra el grueso de los viajes diarios en una relación de 70 a 30.

Rivera afirma que además del protocolo de atención, Cabify quiere separarse del resto ofreciendo el control de gasto para empresas. “Tenemos herramientas corporate, que permiten a las empresas poner controles a sus empleados para limitar el uso por horario, por ubicación geográfica, por categoría de vehículos, centro de costos, lo que se te ocurra.”

 

La seguridad como prioridad

Además de la transparencia en el cobro, la seguridad es el otro gran tema que preocupa a los usuarios, afirman los directivos. Rivera detalla que una parte clave es el filtro de reclutamiento de sus conductores. “El nuestro busca minimizar casos de abusos contra los clientes. Easy Taxi no lo tiene y el de Uber es muy laxo.”

El estricto control plantea un reto para la compañía, pues el aumento de la demanda implica la adhesión de más conductores a su plantilla, dice Rivera, y destaca que ello garantiza la calidad del servicio.

Los conductores son propietarios de los vehículos, y al no ser un servicio de taxi ni de transporte público –asegura el director de la operación en México–, no se encuentra regulado por la Semovi (antes Setravi).

No obstante, el ejecutivo afirma que la seguridad de los pasajeros está garantizada por el protocolo de reclutamiento y por un seguro especial para los pasajeros:

“Desde que llegamos a México nos propusimos lograr acuerdos con alguna aseguradora para poder ofrecerle al pasajero seguridad a la hora de viajar. Recientemente anunciamos un acuerdo con Qualitas para ofrecer un seguro al pasajero. Todos los autos cuentan con seguro de cobertura amplia. El seguro con Qualitas es adicional y cubre hasta por 300,000 pesos por pasajero, no por evento.”

Además, refiere, los choferes son capacitados en manejo defensivo. “Invertimos en los conductores. Ese costo lo absorbemos nosotros; es un valor agregado que se lleva el conductor cuando trabaja con nosotros. Le apostamos al humano como diferenciador.”

¿Cuán redituable resulta para un chofer trabajar con Cabify en México? Rivera afirma que el conductor puede llevarse hasta 70% de lo facturado. Considerando que para 2014 los planes de la compañía son facturar 10 millones de dólares en el país, eso dejaría un promedio de 35,000 dólares por unidad, en el mejor de los escenarios.

En cuanto al futuro, De Antonio detalla que en septiembre esperan anunciar una nueva ronda de financiamiento: “Es más por interés de inversores externos de invertir en la empresa y vamos a crecer a más mercados. En los que ya estamos tenemos los recursos suficientes para competir.”

 

El servicio de Cabify está disponible a través de sus apps para iOS y Android, y en línea vía Cabify.com.mx.

 

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