La cadena nacional se ha convertido en una herramienta de estrategia comunicacional que los presidentes latinoamericanos han utilizado con frecuencia en los últimos años. ¿Qué tan eficaz resulta?

 

 

En los últimos años, los gobiernos latinoamericanos han realizado un uso intensivo de las cadenas nacionales, estableciéndose un cambio de paradigma en la estrategia de comunicación política.

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Gracias a la cadena oficial, se busca generar el contacto uno a uno, donde el receptor siente que está en línea directa con su presidente. La transmisión del discurso a través de la radio y de la televisión permite lograr una mayor cercanía con la ciudadanía, potenciando el alcance del mensaje a miles de hogares.

La relación entre los presidentes y los medios de comunicación en América Latina está en el centro del debate. La transformación de la relación medios-política afecta la manera en que se “hace” política, el modo en que la ciudadanía percibe a sus gobernantes y sus instituciones. Cada vez más el espacio público es el espacio mediático.

La cadena nacional se ha convertido en una herramienta de estrategia comunicacional que los presidentes latinoamericanos han utilizado con frecuencia en los últimos años.

A la hora de brindar sus discursos por cadena nacional, podemos identificar tres cuestiones que se repiten entre los presidentes latinoamericanos:

  • La elección de un adversario común, que en general es la prensa.
  • La utilización de un lenguaje llano y popular.
  • La relación directa con el pueblo, sin intermediario alguno.

 

La utilización de este recurso comunicacional exige una justificación por parte de los gobernantes. La crítica muchas veces se centra en el “interés real” que motiva su uso. La propaganda de los actos de gobierno mezclados en la publicidad oficial es parte del debate.

Por otro lado, hay una redefinición de la política desde Internet.

Históricamente los mandatarios dependían de los editores de los diarios o de su capacidad de aparecer en los medios. Hoy las redes sociales permiten a los presidentes crear contenido propio y propagarlo.

El análisis sobre el uso de la cadena nacional es necesario para establecer qué tipo de gobierno se quiere y qué tipo de comunicación estatal uno cree que debe darse.

Encontrar el equilibrio a la hora de transmitir el mensaje será el desafío comunicacional más im­portante. Centrarse en el medio y no en el contenido, el principal error a evitar.

 

 

*Resumen del informe publicado en d+i LLORENTE & CUENCA. Puedes descargar el informe completo aquí

 

 

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