Pasan los años y no pierde vigencia, saber contar historias es necesario dentro del negocio creativo, lo bueno es que la conversación evoluciona. Uno de los puntos a tratar hoy en día tiene que ver con la duración de las piezas, para Marta Fontcuberta (Coca-Cola) la discusión “no se debe centrar en el número de segundos, si la historia es buena, tiene un nivel creativo, y apela a tensiones de todas las personas la gente la verá completa, siempre entendiendo que esto pasa gracias a la existencia de las plataformas digitales”. De todos modos, la compra de espacio no deja ser coyuntural.

Y sobre las tensiones, Fontcuberta las relaciona con la universalidad de la historia que se quiere contar donde “se debe entender qué tipo de mensajes pueden llegar a personas de cualquier parte del mundo, las referencias visuales que son más comunes, lo que la mayor cantidad de personas pueda definir de la misma manera, y darle un enfoque que implique creatividad, para ser atractivo ante un consumidor exigente”. Todo indica que los anunciantes gastan tiempo y recursos en poder llegar a estos mensajes, la conexión entre el contenido y los departamentos de insights será fundamental.

Este nuevo contexto se relaciona con el hecho de que una nueva impronta de calidad en el mundo del entretenimiento y la ampliación del acceso a contenidos, ha hecho que el nivel de entendimiento y exigencia de los consumidores con respecto a los mismos haya evolucionado (piense en el nivel de producción de Game of Thrones), el que no haga parte de esta nueva etapa está condenado a morir. Varias de las charlas terminaron ante el tema exponiendo el mismo mensaje: Hay que entretener a la gente, y para eso el mundo del consumo puede aprender mucho de los grandes creadores de entretenimiento.

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