Aunque ‘El Tiburón de Wall Street’ rechazó al principio la propuesta de Trump para convertirse en secretario del Tesoro, ahora ha cambiado de opinión. ¿Qué ve Icahn que los demás no?

 

Por Antoine Gara

Olvídate de los expertos políticos, el invesionista multimillonario Carl Icahn es quien te dirá si el candidato presidencial republicano Donald Trump tiene una oportunidad en la Casa Blanca o no.

PUBLICIDAD

¿Cómo?

Icahn, un activista de los fondos de inversión temido y admirado, controla 0.93% de Apple, el 11% de la energética en problemas Chesapeake Energy y 18% del vendedor de suplementos Herbalife, entre sus muchas participaciones. También es dueño de casi 89% de Icahn Enterprises, el vehículo que cotiza en el Nasdaq que contiene su imperio de inversión y un puñado de empresas de explotación, que van desde casinos hasta proveedores de piezas de automóviles, ferrocarriles y refinerías de petróleo.

Actualmente, Icahn Enterprises cotiza con una capitalización de mercado de 9,300 millones de dólares (mdd), una prima de alrededor de 16% al valor neto de los activos de la compañía, una cifra que representa el valor actual de todas las empresas de Icahn, su dinero en efectivo y sus inversiones.

Es una prima bastante comprensible.

Icahn, después de todo, tiene una fama legítima de ser el inversionista vivo más acertado. Sus fondos de inversión han generado rendimientos anuales compuestos de 13% desde 2004, superando al S&P 500. Y cada trimestre, Icahn recuerda a los inversionistas en acciones públicas que las ganancias de precio de las acciones de Icahn Enterprises han vencido rotundamente a vehículos de inversión comparables como Berkshire Hathaway, Leucadia National  y Loews desde el nacimiento de la empresa en 2009 .

Sin embargo, la prima de NAV tendría poco sentido si Icahn se convierte en el próximo secretario del Tesoro de Estados Unidos.

Icahn tendría que o bien dejar la estabilidad de sus inversiones actuales o dejarlos que las administre un fideicomiso voluntario. En ese escenario, Icahn Enterprises no recibiría ningún beneficio de las décadas de experiencia del ‘Tío Carl’ en sacudir empresas gigantescas o en la búsqueda de gangas para comprar o invertir.

Pero, podría muy bien ser el próximo secretario del Tesoro.

Donald Trump, sigue siendo el principal candidato republicano a la presidencia después de una semana de controvertidas apariciones en los medios desde que terminó el primer debate salió al aire, y ha nominado a Icahn para dirigir las finanzas de Estados Unidos. Y, aunque al principio declinó la propuesta de Trump, Icahn usó su popular cuenta de Twitter para aceptarla.

 

La gente puede reírse de Icahn, pero tiene instintos más allá de la inversión de valores que podrían resultar útiles para determinar el futuro de Trump.

Los accionistas activistas como Icahn han hecho miles de millones en décadas de guerra con los inversionistas, votando en contra de los equipos directivos en las reuniones anuales de accionistas. Icahn da un buen ejemplo de esto, citando sus días de pirata corporativo en la década de los 80.

“Mucha gente murió combatiendo la tiranía. Lo menos que puedo hacer es votar en contra de ella”, dijo Icahn en una reunión de accionistas de 1988 en Texaco, una cita que celebra.

Hasta el momento, no parece que los accionistas de Icahn Enterprises (excluyendo a Icahn) tomen muy en serio a Trump.

Desde la apertura de la sesión del 8 de agosto, las acciones de Icahn Enterprises han perdido sólo 4% principalmente debido a un continuo deterioro en la cartera de acciones de energía de la compañía y un desmayo global del mercado la semana pasada debido a los temores infundados por China. Aún a una prima, indicando a los inversionistas que no creen que el multimillonario impolítico dejará Wall Street por Washington en 2016.

A partir de una encuesta elaborada por CNN, Trump superaba a los candidatos presidenciales republicanos en Iowa con el apoyo del 22% de los votantes, superando fácilmente el 14% de apoyo del neurocirujano retirado Ben Carson y el 9% de los votantes del gobernador de Wisconsin Scott Walker.

El consenso de Wall Street a veces resulta acertado, y a veces lo hace antes de que otros se den cuenta. Así que la gente de Washington y los expertos de los medios probablemente deben prestar atención a la clara falta de interés de los inversionistas a las aspiraciones presidenciales de Trump, y a la oferta de Icahn para ayudar a arreglar las finanzas del Tío Sam.

 

Siguientes artículos

EU indaga vínculos de Citigroup con Carlos Hank Rhon
Por

Autoridades estadounidenses pidieron a Citigroup que proporcionara información sobre cuentas vinculadas a cuatro empresa...