El gobernador del Banco de México señaló que la reversión de la inversión de cartera es un riesgo pero no se prevé que ocurra de manera descontrolada; afirmó que aplicar controles tiene un costo administrativo que resulta superior a su efectividad.

 

Agustín Carstens está consciente de que existe un riesgo de reversión de los flujos de capitales que han ingresado al país ante las condiciones monetarias de las economías desarrolladas, sin embargo, el gobernador del Banco de México, descartó que establecer controles pueda ser una medida positiva para el país.

“En términos de controles de capital yo creo que al aplicarlos el costo administrativo es mayor que la eficacia, el objetivo debe ser siempre procurar las condiciones propicias para la permanencia de esa inversión de cartera y sobre todo, para la llegada de la inversión extranjera directa”, dijo el funcionario en conferencia de prensa en el marco de la 76 Convención de la Asociación de Bancos de México.

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Manifestó que México enfrenta un momento particular porque la política monetaria aplicada en las economías desarrolladas provocó una migración de capital. En ese escenario, las condiciones macroeconómicas y monetarias en México generaron atractivos para esa inversión, pero el reto mayor es la absoción de capitales sin que se generen burbujas.

“Estamos lejos de una reversión de capitales, pero eventualmente las condiciones cambiarán, es importante seguir reforzando la postura macroeconómica para generar condiciones de permanencia para esa inversión”.

De acuerdo con las cifras del Banco de México, en los últimos 12 meses han llegado al país entre 50 y 60,000 millones de pesos, que corresponden a inversión de cartera.

 

Inflación bajo control

Las últimas lecturas del indicador de inflación arrojan un resultado que difiere con lo deseable. En el último informe de la primera quincena de abril, la cifra se situó en 4.72%, al respecto, el gobernador del Banxico, afirma que será en junio cuando la lectura se aproxime al rango meta, es decir, entre 3 y 4%.

“Prevemos que para el cierre de 2013 la tasa de estaría entre 3 y 4%, mientras que en 2014 veríamos una inflación mucho más cercana al 3%”.

El titular del banco central explicó que el repunte actual fue previsto en su momento por el organismo y obedece a perturbaciones de ofertas asociadas a factores climáticos y fitosanitarios, aumentos en las tarifas de transporte público, así como una base de comparación baja en los precios de frutas y verduras, los cuales, no pueden ser permanentes ni generar un fenómeno de inflación persistente.

 

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