El humilde equipo de futbol Chapecoense brasileño se disponía a disfrutar de su primera final en un torneo internacional, un hito que sorprendió a todo un continente por el ascenso meteórico que experimentó el club a nivel deportivo en los últimos años, sin embargo un accidente aéreo puso fin a estas aspiraciones.

El accidente en el que los primeros detalles apuntan a fallas eléctricas de la aeronave, se produjo hacia las 22.00 hora local del lunes en las inmediaciones del cerro El Gordo, en la jurisdicción del municipio de La Unión, en el departamento de Antioquia (noroeste), cercano al aeropuerto José María Córdova de Medellín, situado en el vecino municipio de Rionegro donde perdieron la vida 75 de los 81 pasajeros.

Un equipo modesto

Con sede en la ciudad de Chapecó, en el estado de Santa Catarina, sur de Brasil, “El huracán del oeste”, como apodan al equipo, llegó a la máxima categoría del fútbol brasileño en 2014 y dos años después se clasificaba para la final de la Copa Sudamericana, que iba a disputar contra el Atlético Nacional de Medellín, detalla la agencia EFE.

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En 2007 ya saboreó lo que era ganar un título como el campeonato del estado y un año antes se quedó con la Copa Santa Catarina, triunfos que certificaron su viabilidad como club tras los problemas económicos que estuvieron a punto de hacerle desaparecer.

Después de unas malas administraciones, en los primeros años del nuevo siglo, los gestores del club decidieron cambiar el nombre oficial del equipo a Associação Chapecoense Kindermann/Mastervet, limpiar las deudas y renacer con un proyecto deportivo a largo plazo que dio sus frutos en muy poco tiempo.

Tal es la modestia de este equipo que la directiva del Chapecoense tuvo que ponerse a buscar un estadio la semana pasada para jugar el encuentro de local de la final Sudamericana ya que su casa, el Arena Condá, no cumplía con las exigencias de la Conmebol al no tener capacidad para más de 40,000 aficionados.

Y es que El Chape es un equipo relativamente joven, pues fue fundado el 10 de mayo de 1973 y la mayor parte de su historia la ha pasado en categorías inferiores disputando torneos estatales.

Con su ascenso al Campeonato Brasileño se convirtió en el equipo referencia e icónico de un estado sin grandes clubes a nivel regional pero con una gran rivalidad que mantiene con Joinville, Figueirense, Avaí y Criciúma.

En su primer año en la primera división del fútbol brasileño se clasificó para jugar la Copa Sudamericana y llegó hasta los cuartos de final, donde fue eliminado por el todopoderoso River Plate argentina.

El Chapecoense no cesó en su empeño de querer hacer algo grande en un torneo internacional y repitió esta temporada, pero con un resultado a todas luces de histórico al llegar a la final.

Superados los argentinos del Independiente en octavos de final tras una tensa tanda de penaltis, pasó con soltura los cuartos ante Junior de Barranquilla y sobrevivió ante el San Lorenzo, también de Argentina, y que ya había conseguido el título de la Sudamericana en 2002.

Los pupilos del entrenador Caio Júnior se caracterizaban por un carácter aguerrido, el mismo de su grada, y sus armas más fuertes eran la velocidad de Ananías en ataque, el acierto goleador de Bruno Rangel y, sobre todo, la experiencia del volante Cléber Santana, de 35 años, conocido por su paso por el Atlético de Madrid y el Mallorca.

La defensa era otro de sus pilares ya que su portero, héroe en el último partido de semifinales contra el San Lorenzo al sacar un pie milagroso en el último minuto, solo había sufrido cuatro goles en los últimos siete partidos y solo uno de ellos fue de local.

Es por eso que se ganó el apodo de “El Huracán del Oeste”, por el sentimiento de lucha de sus aficionados y también por su ubicación geográfica al estar Chapecó, en la región oeste de Santa Catarina, una ciudad de unos 200,000 habitantes que hoy llora la desaparición de un equipo que tocó la gloria con sus manos.

Últimos detalles

La Aeronáutica Civil de Colombia confirmó que el sexto superviviente del avión accidentado del club brasileño Chapecoense es el defensa Helio Neto, mientras que el arquero Danilo Padilha ya no está entre los sobrevivientes, por lo que se entiende que es el herido reportado por las autoridades que falleció en el hospital.

Según los nuevos datos, los supervivientes son los futbolistas Jackson Follman, Alan Ruschel y Helio Neto; la azafata boliviana Ximena Suárez, el técnico de la aeronave Erwin Tumiri y el periodista brasileño Rafael Valmorbida, según la lista facilitada por la Aeronáutica Civil.

En un inicio, la lista de supervivientes incluía a Danilo Padilha, si bien las autoridades informaron que uno de los rescatados entre los restos del avión falleció al llegar al hospital.

Fuentes de los organismos de rescate informaron que encontraron a Neto entre el fuselaje del avión y fue trasladado a un centro hospitalario.

Según la Aeronáutica Civil de Colombia, además de los 22 jugadores del Chapecoense, en el avión viajaban 28 dirigentes, miembros del cuerpo técnico e invitados especiales del club brasileño, así como 22 periodistas y nueve tripulantes.

Los equipos de socorro siguen buscando en la zona posibles sobrevivientes.

Las últimas horas de los jugadores del Chapecoense

Poco antes de despegar desde Bolivia a Colombia, el ex jugador del Pontevedra, Felipe Machado, grabó un video al interior del avión y lo colgó en su cuenta de Instagram. En la grabación se puede ver como otros integrantes del Chapecoense, tanto jugadores como equipo técnico, saludan felices a la cámara.

Machado está dentro de las fatales víctimas del accidente.

Los jugadores antes de abordar el avión de la tragedia.

Antes del viaje, Thianguinho recibió la noticia de que sería padre.

Chapecoense, campeones de Copa Sudamericana: Atlético Nacional a Conmebol

Los colombianos del Atlético Nacional solicitaron a la Conmebol declarar campeón al conjunto brasileño Chapecoense tras el trágico accidente aéreo que sufrió este martes y que dejó 75 muertos, la mayoría de ellos jugadores y periodistas.

“Atlético Nacional invita a Conmebol a que el título de la Copa Sudamericana le sea entregado a la Associacao Chapecoense de Futbol como laurel honorífico a su gran pérdida y en homenaje póstumo a las víctimas del fatal accidente que enluta nuestro deporte. De nuestra parte, y para siempre, Chapecoense Campeón de la Copa Sudamericana 2016”, apunta el documento.

 

 

 

 

 

 

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