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El CEO de Suitable Tech tiene en su currículum haber ayudado a escribir el código que dio origen a Google, vender un emprendimiento a Yahoo en 450 mdd y fundar Alexa. Hoy, apuesta toda su fortuna a los robots de telepresencia. 

 

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Por Parmy Olson

 

Estoy explorando la sede de Suitable Technologies en Palo Alto, California, pasando por sillones de cuero, pinturas y grandes plantas de interior. Sólo que no estoy realmente aquí, estoy en un ordenador portátil en mi escritorio en el centro de San Francisco, a unos 30 kilómetros de distancia. Utilizando un software ligero, estoy controlando un Beam, un soporte motorizado con una pantalla plana de 17 pulgadas que muestra mi cara.

La pantalla se sitúa a una media de 1.50 metros, a la mitad de la altura de un humano de pie y uno sentado. El CEO de Suitable, Scott Hassan, se acerca a saludarme, choca su puño con la pantalla en tono de camaradería y luego me invita a caminar y charlar por sus oficinas. La lente gran angular me ayuda a evitar chocar contra las paredes y las puertas en ésta, mi primera entrevista mediada por un robot.

Hassan y un puñado de competidores en Silicon Valley creen que así es como los trabajadores del conocimiento se comunicarán en el futuro, evitando las ineficiencias que consumen mucha energía, como los viajes aéreos y los trayectos de autopista. Que se lo digan a la CEO de Yahoo, Marissa Mayer, famosa por ordenar a todos los empleados que hacían trabajo remoto y viven cerca de su sede de Sunnyvale, California, que empezaran a presentarse en la oficina. Tal vez una unidad de telepresencia móvil podría diluir esa diferencia

Es esta capacidad de moverse y facilitar las reuniones improvisadas la que diferencia a los robots de telepresencia de las videoconferencias de escritorio fijo ofrecidas por servicios como Skype, Google y Cisco Systems. “La gente debería ser capaz de decidir dónde quiere vivir y trabajar”, dice Hassan.

Los primeros clientes, como era de esperar, son geeks. Magic Leap, una empresa de entretenimiento digital en Hollywood, Florida, compró un Beam a principios de 2013 y tiene la intención de comprar entre tres y cinco más. Su CEO, Rony Abovitz, piensa que el Beam podría reducir a la mitad los costos de la empresa en vuelos y hospedaje, y adaptarse al dispositivo sólo toma al personal unos días. “El único problema es la falta de brazos. Cuando llegan a mi oficina golpean al Beam contra mi puerta”, añade Abovitz. “Tengo que abrir y entran rodando.”

El Beam.

El Beam.

Auris Surgical, en Redwood City, California, cuenta con una docena de empleados que comparten un Beam. Eric Anderson, copresidente de Planetary Resources, compró tres beams hace un mes y planea obtener varios más, sobre todo para que los visitantes puedan asistir a las reuniones en sus oficinas en Seattle y California.

Otros de los primeros clientes de Suitable Technologies incluyen a Microsoft, Mars, Splunk and Xtreme Labs, que tiene un Beam utilizado por Sundeep Madra, su CTO y cofundador. Él lo utiliza para conocer a los nuevos empleados, aunque ya que las oficinas de la  empresa se encuentran en cuatro pisos, un miembro del personal tiene que ayudar al llamado Sunny-bot a moverse a través de los ascensores.

Los propios empleados de Suitable suelen trabajar desde casa y utilizar los beams estacionados en una de sus plantas para realizar reuniones. Los beams incluso tienen un espacio en la mesa designado en la oficina donde otros empleados puedan encontrarlos. Un empleado ha estado viajando a nivel internacional durante el último año, esquiando en la mañana y luego yendo a la oficina por el resto del día a través de un beam.

No existen datos confiables de las ventas en la industria de la telepresencia móvil, pero el campo en crecimiento va desde robots de alta gama de 35,000  dólares como el Scitos de MetraLabs y la unidad de atención de la salud RP-VITA de iRobot (pueden leer su historia aquí), hasta los Botiful, el portador de teléfonos inteligentes de 200 dólares.

Los usos varían muchísimo, se les encuentra en ferias, tiendas minoristas, bodas y vigilancia médica en el hogar. El gran reto de Suitable es superar a rivales como Double Robotics, que fabrica un soporte para iPad con ruedas de 2,000 dólares, que resulta un poco más elegante que las unidades de 50 kilos de Beam. La compañía acaba de comenzar a entregar sus unidades y ya tiene pedidos por 1.2 millones de dólares en ventas.

Otro competidor es el Anybots, con una pantalla de menor tamaño y un precio de 9,700 dólares. El CEO de Evernote, Phil Libin, utiliza uno para desplazarse en su oficina cuando no puede llegar. Los beams son costosos en comparación: 16,950 dólares por la unidad principal y la estación de carga de batería, más 3,200 dólares al año por el contrato de servicio. Algunos clientes también deben actualizar su red Wi-Fi para manejar una velocidad de conexión de 2 Mbps.

Cuando se le preguntó cómo justifica el precio del beam, Hassan dice que sus conexiones de video, audio y red son más confiables: “Se podría decir que una bicicleta y un Ferrari hacen lo mismo, pero uno te llevará más rápido.” Hassan tienen en la mira varias empresas, pero éstas pueden tomar de uno a dos años para probar un producto antes de decidirse a implementarlo plenamente, lo que significa que su equipo necesita paciencia y capital.

Él asegura tener los dos. Hassan ha financiado la empresa de 25 empleados con recursos sacados totalmente de su bolsillo gracias a las acciones de Google obtenidas durante sus días en Stanford, donde ayudó a Sergey Brin y Larry Page a escribir el código original de búsquedas de Google. Inmediatamente emprendió eGroups, un sitio de gestión de correo electrónico que Yahoo compró en 2000 por 450 millones de dólares. Todo lo que dice acerca de cuánto ha puesto en Suitable Technologies es: “Lo suficiente como para que dure muchos años.”

Hassan comenzó una compañía de investigación en robótica llamada Willow Garage antes de Suitable Technologies, y en mayo de 2010 alrededor de 300 ejecutivos de Silicon Valley y Google millonarios lo visitaron para verlo revelar un robot de código abierto llamado PR2. El beam nació cuando unos ingenieros de Willow Garage, que habían trabajado en el PR2, construyeron la Texai, un equipo a la medida que lleva a una pantalla que integraba Skype. Incluso tuvo un cameo como el “Shelbot” de Sheldon en The Big Bang Theory.

Hassan tiene una “forma no convencional de utilizar la tecnología muy bien”, dijo Brewster Kahle, que cofundó y trabajó con Hassan en el analizador de tráfico de internet Alexa. Kahle añade que “el sector de la tecnología es probablemente la mejor opción para continuar en esto”, y además ayuda que Hassan tenga una amplia y rica red de contactos en Silicon Valley.

Hassan hace caso omiso de los rumores de que Suitable está trabajando en un “mini beam” más barato, pero dice que hay planes públicos para interactuar con iPads y tabletas Android. Al menos dos pioneros dijeron que estaban considerando la posibilidad de compras personales, incluyendo un beam para conversar con parientes mayores a miles de kilómetros de distancia que no pueden hacer uso de Skype. Ya que se comienza a plantear la decisión entre un beam o una enfermera sugiere que la tecnología tiene futuro.

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