Para hacer frente a los retos y aprovechar las oportunidades del mercado, un enfoque de gestión activa podría satisfacer el apetito de los inversionistas que buscan un rendimiento adicional.

 

 

 

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Para hacer frente a los retos y aprovechar las oportunidades del mercado, creemos que un enfoque de gestión activa podría satisfacer el apetito de los inversionistas que buscan un rendimiento adicional, manteniendo al mismo tiempo una estricta disciplina en la gestión del riesgo.

Este enfoque permite al inversionista estar expuesto en el mercado, mientras que al mismo tiempo trata de superar el valor de referencia, generando, como nosotros le llamamos, un positivo “alfa”. Es decir, cuando ajusta el riesgo sobre la diferencia entre el gestor de la cartera y el rendimiento del índice de referencia.

Un “alfa” se consigue a través de la búsqueda de rentabilidades superiores asumiendo el riesgo del mercado. Pero lo importante aquí es definir qué elementos nos permiten conseguirlo.

Según la “Ley de la Gestión Activa,” existen tres elementos esenciales que nos permiten generar un “alfa”:

  1. Coeficiente de la información: El nivel de habilidad del gestor de la cartera
  2. Amplitud de oportunidades.
  3. Coeficiente de transferencia: Las limitaciones que el gestor puede enfrentar en la implementación de sus conocimientos.

La buena noticia para los inversionistas, como pretendemos demostrar, es que hay dos componentes clave que permiten ser un “alfa”: la amplitud de oportunidades y el coeficiente de transferencia, elementos que cada vez cobran más peso y que posibilitan mayores oportunidades para generarlos.

Puntos clave – ¿Por qué una gestión activa?

  • Conseguir un “alfa” es buscar las mejores alternativas para así ofrecer rentabilidades superiores dentro de un marco administrado. La capacidad de generar un “alfa” depende, en gran medida, de las capacidades y habilidades del gestor del fondo y de las limitaciones que enfrenta en el momento de la implementación de sus conocimientos.
  • El conjunto de oportunidades para la generación de un “alfa ” se ha incrementado aún más en medio de la reciente crisis que ha afectado a los mercados.  Por ejemplo, hemos visto una perturbación en el mercado de crédito y las divergencias en el sector de la deuda pública del euro, mientras que el desarrollo de los mercados de derivados está proporcionando nuevas herramientas para una aplicación más eficaz de estrategias de renta fija.

En un mundo con cada vez más oportunidades de inversión y donde el desarrollo del mercado de derivados facilita a los gestores de inversiones aplicar una mayor variedad de estrategias,  implementar en el día a día un enfoque de gestión activa puede ser una importante fuente de valor para los inversores.

 

 

Contacto:

Twitter: @PioneerInvest

 

Fuente: The Law of Active Management. Grinold and Kahn 1999, and Clarke, de Silva and Thorely 2002.

 

 

*Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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