Al igual que su protagonista, la segunda entrega de la ahora franquicia se nota más sazonada y hace de esa etapa de la vida su tema principal.

 

A mi padre…

 

Han pasado cinco años desde que conocimos a Hiccup y su mascota Chimuelo, ambos se han vuelto amigos inseparables y convirtieron a los hoscos vikingos mata dragones en amantes de éstos. Todos en Berk tienen un mejor amigo escamoso escupe fuego o derivados. Hiccup debería ser feliz, pero su padre insiste en convertirlo en el próximo jefe de la aldea y él no está listo para tomar el cargo, ni siquiera está seguro de quererlo. Sin embargo, una peligrosa sombra amenaza la tranquilidad del pueblo. Es momento de tomar las riendas.

Cómo entrenar a tu dragón (How to Train Your Dragon, 2010) no era la gran película animada, pero sí era muy honesta y su narrativa se desarrollaba con solvencia. Además lograba un delicado equilibrio entre la vendimia de juguetes y el buen planteamiento de sus personajes, potenciados por un amargo giro de tuerca al final que demostraba la madurez alcanzada por su guionista y director Dean DeBlois. Quizá no hizo mucho más ruido del merecido porque llegó hacía el final de la epoca dorada de Pixar –de Buscando a Nemo (Finding Nemo, 2003) a Toy Story 3 (2010)–.

Al igual que su personaje protagónico, la segunda entrega de la ahora franquicia se nota más sazonada y hace de esa etapa de la vida su tema principal. Hiccup, como todo adolescente de su edad, tiene miedo al futuro, a no poder llenar los zapatos de su padre. Su huida de las responsabilidades no es un acto de cobardía, sino de inmadurez. Al mismo tiempo la trama recibe inyecciones temáticas sobre el trabajo en equipo y el valor de la familia, dos temas que DeBlois ya había tratado en Lilo y Stich (Lilo & Stitch, 2002). La mejor producción de Disney a comienzos del milenio.

Es indudable la ternura /¿lindura? en la que DeBlois imbuye las acciones de los personajes, como ese baile reconciliatorio entre Estoico y Valka. Es una característica envidiable, sin duda, y muy provechosa cuando se trata de tapar algunos hoyos narrativos, como personajes que no pasan del gag (los amigos de Hiccup y su novia) o, sólo funcionan para hacer avanzar la trama y responden a trazados esquemáticos (el cazador de dragones convertido en evangelista de la buena nueva).

Cómo entrenar a tu dragón 2 (How to Train Your Dragon 2, 2014) quizá no logre superar a su predecesora, no obstante cuenta con la calidad suficiente para jugar en la misma cancha. La completa atención y silencio de los niños en la sala es la mejor declaratoria.

 

Bonus track: Trascender

Johnny Depp lleva un par de años sin un verdadero éxito, sus últimos protagónicos –Sombras tenebrosas (Dark Shadows, 2012) y El llanero solitario (The Lone Ranger, 2013)– no eran horribles pero tampoco provocaban venderle el alma al diablo por verlas de nuevo. Trascender (Transcendence, 2014) parecía ser el vehículo que lo sacaría del marasmo, un concepto interesante de ciencia ficción –transhumanismo y cierto acercamiento asimoviano– y un prestigioso cinefotógrafo debutando como director, Wally Pfister, colaborador asiduo de Christopher Nolan. Y, lo más relevante, no estaba bajo una avalancha de maquillaje.

Sin colocarse en lo peor del año –¡Hola Joyfluid!–, el debut de Pfister difícilmente pasará de ser una anécdota. Acostumbrado a seguir los famosos giros argumentales de Nolan –su maestro en más de un sentido–, el novel realizador construye una cinta que advierte sobre los peligros inherentes del avance tecnológico, sólo para tratar de emular a su mentor en el último tercio y contradecir todo lo planteado hasta ese momento. Nolan se sale con la suya la mayoría de las veces porque es un hombre talentoso, Pfister todavía no alcanza ese nivel y por lo mismo su cinta se siente como la copia chafa del estilo nolaniano.

En cuanto a Depp, pone su parte y lo hace cabalmente, es la pésima construcción de su personaje y aquello que representa el verdadero negrito en el arroz. ¿Quizá con la próxima de Los piratas del Caribe sí lo logre? Oh que la.

 

 

Siguientes artículos

FIFA suspende a juez de línea que anuló goles de México
Por

La comisión de arbitraje de la entidad decidió sacar a Clavijo de la terna del partido entre Corea del Sur y Argelia por...