Por David Ehl

DW.- El espía más famoso de la historia del cine nunca estudió. James Bond tuvo que abandonar la famosa escuela de elite británica Eton después de solo dos semestres. En 25 películas, el agente 007 persigue incansablemente a los malos. Sus herramientas más importantes son los coches rápidos, su pistola Walther PPK y las invenciones del genio “Q”. En este mundo lleno de testosterona, las mujeres tienden a desempeñar papeles secundarios superficiales.

De hecho, el trabajo para el servicio secreto tiene muy poco en común con la vida del héroe de pantalla, y cuando los espías alemanes hablen más a menudo de “MISS” en futuro, seguramente no se refieren a mujeres. “MISS” es la abreviación de “Master in Intelligence and Security Studies” (Master en Estudios de Inteligencia y Seguridad).

El nuevo curso universitario comenzó en enero del 2019. “Esto no es un entrenamiento a ser un agente secreto. No hay persecuciones y no hay que saltar por encima de los techos”, cuenta Uwe Borghoff a DW. El profesor de la Universidad de las Fuerzas Armadas Federales de Múnich dirige el nuevo curso de estudios.

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Estudiar en vez de espiar

En cambio, los estudiantes investigaran temas como la ética, problemas políticos o el marco jurídico del servicio secreto. Otros temas son “Intelligence Collection”, “Investigación del terrorismo” o “Comunicación y liderazgo en los servicios de inteligencia”. Especial atención se da al tema de la “ciberdefensa”. Al final de los estudios que duran dos años los estudiantes escriben una tesis de 100 páginas.

¿Se interesa? Lamentablemente, el curso de estudias de momento no está abierto a civiles. Quien quiera inscribirse debe pertenecer a uno de los servicios secretos alemanes, es decir al Servicio de Inteligencia Federal (BND), al Servicio de Contrainteligencia Militar (MAD) o a las Fuerzas Armadas de Alemania (Bundeswehr).

“Por un lado se necesita una autorización para acceder a los edificios en Berlín. Y en partes de los estudios es probable que los estudiantes también tengan acceso a material clasificado”, dice Borghoff, “por lo que tendrán que someterse a un control de seguridad”.

Una sala de conferencias en la Universidad de la Bundeswehr en Múnich.

Mujeres en la minoría

Según Uwe Borghoff, la creación de una “comunidad de inteligencia” que trabaje conjuntamente entre las instituciones del estado es un efecto positivo y muy deseable. “Si los empleados de los diversos servicios secretos y de la Bundeswehr se sientan juntos en la sala de conferencias, esto puede ser muy ventajoso para la posterior creación de redes de información entre los diferentes servicios”, afirma Borghoff.

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Después de todo, el mundo de James Bond y el curso MISS tienen al menos una cosa en común: las mujeres espía están en la minoría. A Borghoff no se le permite revelar la cuota de mujeres en el programa de estudios, pero confiesa que es más bien “baja”.

Este contenido se publicó originalmente en DW.COM y puedes ver esa nota haciendo click en el logo:

 

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