Hacer tus cuentas te llevará sólo unos minutos y podrás detectar oportunamente las desviaciones que existan con respecto a tu plan financiero, corregirlas y ser mucho más consciente de tus patrones de gasto.

 

Todos sabemos que llevar un control del dinero es muy importante: saber cuánto gastas, en qué lo gastas, cuánto te queda, cuánto vas a necesitar, etc. Muchas personas se llevan un enorme susto cuando descubren que tienen que pagar algo que no tenían previsto y se enojan de haberse comprado aquello que ahora los metió en tantos problemas.

Algunos llevan sus cuentas de forma muy ordenada, otros simplemente no pueden. Existen programas, metodologías, páginas de internet, aplicaciones para tu smartphone o tablet y mil herramientas más, pero a la mayoría les sigue costando mucho trabajo.

Muchos expertos dicen que el método que mejor funciona es el que a ti te funcione. Eso, en mi opinión, es cierto. Hay a quien le gusta más el papel y hay a quien le gusta más lo digital. Hay quien prefiere registrar hasta el último centavo que se haya gastado y hay quien prefiere ver sólo los grandes números. No puedes forzarte a utilizar un método que no vaya con tus preferencias y tu personalidad.

También hay quienes dicen que no importa tanto el método como la disciplina, y pienso que eso, de igual, forma es cierto, pero hay algo más. Es algo que te quiero compartir en los siguientes párrafos.

En primer lugar, hay que distinguir entre hacer un plan financiero personal y hacer tus cuentas personales. Lo primero es mucho más completo: le debes agregar un estimado de ingresos, un objetivo de ahorro, un cálculo de gastos y en la medida de lo posible debes tratar de prever cuándo necesitarás el dinero para cubrir tus gastos y cuándo recibirás tus ingresos, para asegurarte de que siempre tendrás disponible lo que vas a requerir. En artículos posteriores te daré consejos para realizar tu plan financiero personal. Por el contrario, hacer tus cuentas personales significa simplemente que verifiques de una forma muy sencilla y práctica, que tu plan financiero personal va bien.

Habiendo hecho esa distinción, debes hacer tu plan financiero cada vez que recibas tu ingreso más grande; por ejemplo, si eres asalariado, será en la fecha de pago de tu sueldo (quincenal o mensual). En cambio, tus cuentas personales las debes realizar dos veces por semana. ¿La razón? Porque tienes diferentes patrones de gasto el fin de semana y entre semana. En otras palabras: las personas gastan muy diferente los fines de semana que de lunes a viernes. El comportamiento financiero es diferente, el patrón de gastos es diferente. Si haces tus cuentas por semana o por quincena, no podrás detectar esos “picos” que te pueden desviar de tu plan financiero. En cambio, te darás cuenta que de lunes a viernes tus gastos parecen ser constantes y el fin de semana también, aunque de diferente nivel o magnitud.

En este orden de ideas, “hacer tus cuentas” significa simplemente hacer un “arqueo”, es decir, contar el dinero que tienes el viernes y compararlo con el que tenías el lunes; del mismo modo, contar el dinero que tienes el domingo y compararlo con el que tenías el viernes. La diferencia, evidentemente, es lo que gastaste (acostúmbrate a apartar los ingresos que recibas para que sea más fácil calcular tus gastos). De esta forma, no hace falta que registres hasta el último dulce que compraste; el arqueo te debe demostrar que normalmente gastarás cada semana una cantidad similar de lunes a viernes y una cantidad distinta, pero también relativamente constante, durante los fines de semana. Será fácil detectar los gastos inusuales, sin que tengas que obsesionarte con una disciplina de registrar todo lo que gastas. Te llevará sólo unos minutos y podrás detectar oportunamente las desviaciones que existan con respecto a tu plan financiero, corregirlas y ser mucho más consciente de tus patrones de gasto. ¡Inténtalo!

Recuerda: haz tu plan financiero cada vez que recibas tu ingreso más alto y haz un arqueo dos veces por semana: cuando comience tu semana laboral y cuando comience tu fin de semana. Te resultará mucho más fácil y confío en que te será muy útil en tu vida financiera y la de tu familia. ¡Mucho éxito!

 

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