La diferencia entre esta era digital y las anteriores está en el comportamiento de la oferta debido a la aceleración del cambio tecnológico. Hasta ahora, el mundo de la producción se regía por una ley de rendimientos decrecientes, pero ahora estamos ante un cambio de paradigma.

 

Por Frederic Emam-Zadé

Para hacerse millonario hoy es necesario pensar de manera diferente a como lo hacían los millonarios que surgieron en las eras industrial y postindustrial. Los fundamentos bajo los que operan los mercados siguen siendo los mismos que en la China de hace 6,000 años, cuando se crearon los primeros mercados de bienes y servicios, y la ley de la demanda sigue funcionando igual a como la describió Aristóteles en su Ética Nicomáquea hace 23 siglos: si sube el precio baja la demanda y si baja el precio sube la demanda.

PUBLICIDAD

La diferencia entre esta era digital y las anteriores está en el comportamiento de la oferta debido a la aceleración del cambio tecnológico. Hasta ahora, el mundo de la producción se regía por una ley de rendimientos decrecientes, pero ahora estamos ante un cambio de paradigma: un grupo de tecnologías exponenciales que se están rigiendo por una Ley de Aceleración de Retornos basada en una ley tecnológica: la Ley de Moore, bajo la cual el poder de computación se duplica cada 18-24 meses y en ocasiones hasta más rápido.

Como seres humanos hemos evolucionado sesgados hacia el pensamiento lineal, pero para hacerse millonario en esta era hay que aprender a pensar exponencialmente. El primer paso es identificar un problema que afecte a millones de personas y buscarle una solución de la manera más barata posible, con tecnologías cuyo costo marginal tiende a cero. Esto le permitirá avanzar con la producción de su bien o servicio digital por una senda de crecimiento exponencial, costos decrecientes y aceleración de retornos.

El médico, profesor y emprendedor doctor Peter Diamandis, junto con otros tecnólogos, ha identificado un patrón común de seis etapas de crecimiento en la evolución de los casos más exitosos en este modelo de negocios exponenciales:

  1. Decepción. Es la primera etapa cuando el crecimiento exponencial es lento, aparenta ser lineal y engaña a sus competidores, que pensando linealmente asumen erróneamente que usted nunca los alcanzará, ni afectará.
  2. Disrupción. Es cuando su crecimiento ha acelerado hasta llegar a un punto de inflexión después del cual se dispara y crece aun más aceleradamente, trastornando la evolución de sus competidores, quienes creían que usted estaba creciendo linealmente y de repente se dan cuenta que los está alcanzando y quitándole una porción creciente de su mercado.
  3. Digitalización. Es cuando su bien o servicio puede transformarse en información digital y comunicarse a velocidades cercanas a la de la luz por fibras ópticas y otros medios, viajando grandes distancias en milésimas de segundos, a costos infinitesimales, autónomamente guiados por la inteligencia artificial de sistemas de cómputos y redes digitales.
  4. Desmaterialización. Es cuando un objeto desaparece en su forma material y reaparece en formato digital, como pasó con los discos de música, los filmes de películas, muchos libros, periódicos, revistas, y hasta focos, teléfonos, cámaras y otros objetos otrora materiales que ahora son aplicaciones digitales dentro de las computadoras manuales.
  5. Desmonetización. Es cuando esas aplicaciones van bajando de precios hasta costarle solo unos centavos a sus usuarios, porque al ahorrar materia, energía, espacio y tiempo, el producir una unidad adicional no le cuesta nada al que ofrece ese bien o servicio.
  6. Democratización. Es la última etapa, cuando por no costar casi nada, esos bienes o servicios digitales se le hacen mucho más asequibles a millones o hasta cientos de millones de consumidores o usuarios, de paso ofreciéndole más información, comunicación, acceso a soluciones y si no hay soluciones, facilitándoles el poder participar en protesta o a favor de sus causas, dándole más poder a las masas que nunca antes en la historia, ante el resto de la sociedad, las empresas y el sistema político imperante.

En fin, para hacerse millonario en esta era digital hay que buscar un problema por el cual millones de personas estén dispuestas a pagar por una solución y luego ofrecerles una solución sin atraer la atención de competidores hasta después que ya sea muy tarde para ellos, ofertando bienes y servicios alternativos en formato digital que usen lo menos de materia, energía, espacio y tiempo, para que puedan ser adquiridos por las grandes masas de consumidores y usuarios a precios asequibles.

 

Frederic Emam-Zadé Gerardino es el principal economista de la Fundación Global Democracia y Desarrollo.

 

Contacto:

Twitter: @fredemamzade

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

7 hábitos de los financieramente exitosos
Por

Más que cuestiones de poder, son tácticas de control sobre sí mismo, hábitos al alcance de cualquiera que tenga un propó...