¿Sabías que uno de cada cuatro mexicanos de más de 80 años deberá trabajar para mantenerse? Tú puedes evitar que sea el caso de tu hijo con estos siete tips.

 

Por Lauren Gensler

 

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En un mundo digital que se aleja cada vez más de los cheques y de las cuentas de banco sin comisiones que no generan intereses, entrar al banco local para abrir una cuenta para tu hijo puede parecer más un anacronismo que un rito familiar, pero una cuenta bancaria puede fomentar buenos hábitos de ahorro y te dará la oportunidad de hablar de dinero con tu hijo o hija.

No subestime el poder de esto. Teniendo en cuenta que uno de cada cuatro mexicanos de más de 80 años deberá trabajar para mantenerse, el panorama del ahorro para el retiro no es nada promisorio, así que no es mala idea empezar a hablar de la importancia de este hábito desde el principio. Y una encuesta reciente de T. Rowe Price encontró que 63% de los niños cuyas familias hablan con frecuencia sobre metas financieras dice que se siente capacitado para manejar su dinero, en comparación con 35% de las familias que no lo hacen.

Entonces, ¿qué es lo que necesitas saber para introducir a tu pequeño al mundo de la banca?

1. Pueden empezar temprano. Los expertos dicen que puedes comenzar a introducir a los niños a los conceptos bancarios desde los tres a cinco años de edad. Pueden empezar a abrazar la rutina y hábitos en este punto. “La idea es conseguir crear un hábito regular de ahorro”, dice Neale Godfrey, autor de El dinero no crece en los árboles: Guía para padres para criar niños financieramente responsables. “Cuando son pequeños les enseñamos todo tipo de hábitos: cepillar sus dientes, levantarse a tiempo, recoger sus juguetes. Ahorramos parte de nuestro dinero, eso también es un hábito.”

Pero puede tener sentido esperar a que sean un poco mayores y también tengan una cantidad significativa de depósito, especialmente si su banco les obliga a mantener un monto mínimo para evitar cargos.

2. Tu hijo probablemente puede depositar en tu banco. “Será más fácil si todos usan el mismo banco; hay más de una posibilidad de que visites la sucursal para hacer algún trámite”, dice Godfrey, señalando que pueden entrar juntos.

Además es probable que tengas que estar en la cuenta de tu hijo. Una cuenta conjunta es una forma en la que muchos bancos ofrecen cuentas a los niños. El nombre de tu hijo estará en ella, pero también el tuyo, para efectos legales y de responsabilidad.

3. Llama con anticipación. Antes de ir al banco asegúrate de haberte decidido por una cuenta específica y de haber concertado una cita. Antes de ir alista el depósito inicial y la identificación de tu hijo, además de cualquier otra cosa que el banco pudiera requerir.

4. Dale un sentido de propiedad. Deja que el empleado hable directamente con tu hijo cuando vayan a la sucursal. Aliéntalo a hacer preguntas, aconseja Hollis Harman, un planificador financiero y autor de Money $ense for Kids! Intenta que hable con los empleados del banco y se sienta cómodo cuando vaya allí. Asegúrate de que vea su nombre en la cuenta y elija su propio PIN, si es que la cuenta le da una tarjeta de débito. Hazle saber que ésta es su propia cuenta, un sitio en donde pueden poner su propio dinero.

5. Enséñale lo básico sobre el ahorro, el gasto y el interés. Después de todo, de eso se trata el ahorro. Para los niños pequeños, mantenlo sencillo: cómo contar su dinero y siempre guardar una parte para después. Los niños de primaria pueden empezar a entender conceptos más grandes, como la demora en la gratificación y la planificación, dice Breffni. Por ejemplo, si tu hijo ve algo que realmente quiere, habla con él acerca de su precio, cómo podría comprarlo y si es algo que realmente necesita. Explícale el beneficio del ahorro como parte de su mesada, lo cual les permitirá comprar cosas grandes. ¿Recuerdas las divertidas vacaciones del verano pasado? Mamá y papá ahorraron dinero para poder pagar ese viaje.

Para enseñarles sobre el gasto inteligente, puedes llevarlos a la tienda, dice Godfrey, y mostrarles sólo comprarás lo que está en tu lista. Hazles saber que la familia tiene un presupuesto, y sólo gastas cierta cantidad de tu dinero en alimentos cada mes. A la salida, cuando el cajero deslice tu tarjeta de débito o crédito, explícale que el dinero saldrá de tu cuenta bancaria.

También siéntate con él cada mes para revisar sus estados de cuenta y ver crecer sus ahorros. “En cuanto empiezas a ahorrar ya no puedes decir que no tienes dinero”, dice Harman.

Asimismo borda el concepto de interés. “Quieres que sepa que hay un banco real que puede guardar su dinero y mantenerlo a salvo, que va a ganar intereses porque el banco tomará ese dinero para usarlo y que lo puede retirar cuando lo desee”, dice Godfrey. Si bien es cierto que no recibirá mucho por concepto de intereses, más tarde podría mover el dinero a una cuenta en línea o invertirlo. El punto es que deben empezar a ahorrar temprano. Saca una calculadora y muéstrales el poder del interés compuesto.

6. Observa tu propio comportamiento. “Los padres deben ser conscientes de sus actitudes hacia el dinero”, dice Breffni. Puede sonar obvio, pero si te entusiasma el ahorro, tienes una actitud positiva hacia él y eres consciente a la hora de gastarlo, tu hijo lo notará. Lo mismo ocurrirá con los temores y ansiedades sobre el dinero, como hablar de no ahorrar lo suficiente o sobregirar tu tarjeta de crédito una vez más.

“Los niños son como pequeñas esponjas”, dice Harman. No quieres discutir abiertamente sobre dinero con tu pareja. Hagan su mejor esfuerzo por presentar un frente unido cuando estén cerca, para que no vea el dinero como una fuente de estrés.

7. Mantente atento a pasos en falso. La primera cuenta bancaria de tu hijo es como una bicicleta con ruedas de entrenamiento. Enséñale a consultar su cuenta bancaria en línea y a revisar las tarifas por sobregiros y por el uso de la red de cajeros automáticos. Mantente al corriente con lo que ocurre en la cuenta a través de alertas vía correo electrónico o alertas de texto.

Después de que cumpla 18 años puedes continuar en su cuenta si aún patrocinas libros o pizza. Con el tiempo quita tu nombre de la cuenta, pero anímalos a mantenerla. Un largo historial con el mismo banco es bueno para su crédito.

 

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