Necesitamos una visión más proactiva en el tema del liderazgo femenino, por ello es importante profundizar en el desarrollo de role models, tan necesarios para inspirar a otras mujeres, jóvenes y niñas. 

 

 

Davos apunta todas sus baterías hacia la competitividad regional. Considerando que las mentes más brillantes estarán conversando sobre este tema, los resultados que pueden surgir son ilimitados. Es imperativo que se contemple a la mujer en términos de competitividad en América Latina. Ya conversábamos en otro blog sobre el impacto que ha tenido la mujer en la región en la década pasada, de modo que espero que se incorpore en el tema la visión de la mujer latina; estaré al pendiente.

El día de hoy compartí dos sesiones extraordinarias con mujeres tan poderosas como Cho Yoon- Sun, Ministra de Igualdad de Género de la República de Corea; la señora Phumzile Mlambo –Ngcuka, Subsecretaria General y Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, y la famosa ejecutiva de Facebook, Sheryl Sandberg, entre otras grandes mujeres.

El tema, evidentemente las mujeres y su desarrollo de cara al futuro. De inmediato incluimos en la agenda a las niñas y jóvenes, ya que existiendo más de 1,500 millones de jóvenes en el mundo –y siendo la mitad de ellos niñas y mujeres jóvenes–, es imprescindible atenderlas puntualmente, como bien lo señaló durante nuestra charla un día antes, el señor Ban Ki Moon, Secretario General de las Naciones Unidas.

La problemática infantil tiene muchas vertientes, empezando por la violencia doméstica y escolar que viven las niñas y adolescentes de clases vulnerables, el embarazo adolescente e incluso las tareas de su vida cotidiana (por ejemplo: escasez de agua en sus comunidades, lo cual obliga a las chicas a descuidar su educación en aras del “acarreo de agua” que están forzadas a realizar para ellas y sus familias).

Además de esto, nos centramos en discutir el mejor camino de transformación positiva del tema del empoderamiento femenino, y todas coincidimos en la necesidad de apoyar un cambio de visión corporativa, en el que las mujeres tengan acceso a compensaciones transparentes, mentoría y capacitación, maternidad y paternidad responsable, programas de concientización para hombres y mujeres, etc.

Necesitamos una visión más proactiva en el tema del liderazgo femenino, por ello es importante profundizar en el desarrollo de role models, tan necesarios para inspirar a otras mujeres, jóvenes y niñas. La educación es el área en la que observamos la mayor disparidad; en los países desarrollados la educación de la mujer se considera la norma, mientras que en los mercados emergentes el acceso a la educación está más limitado. Las empresas de venta directa que se están enfocando en brindar herramientas que mejoren la vida de las comunidades a las que atienden de una manera práctica, están logrando con éxito transformar la vida e ingresos de su fuerza de distribución, y con ello aumentando sus ingresos y ganancias. Empoderar a la mujer es un buen negocio, sin embargo el radio de acción tiene sus derroteros.

Concluimos que el componente más importante de esta tarea es el trabajo conjunto de toda la sociedad. En el caso de México, hay un manifiesto deseo de empoderamiento femenino que se respira ya en las ciudades, pero hay lugares remotos que requieren de ayuda decidida. Involucrar a la sociedad en su conjunto, a los empresarios y al gobierno será el camino más rápido y efectivo para lograrlo.

 

af1

 

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