La tarde del 19 de septiembre del año pasado será imposible de olvidar. Así como lo sigue siendo también ese mismo día, pero de 1985. Hace un año, el noveno mes de año sacudió literalmente a un país con un par de sismos, que dejaron a cientos sin vida y a miles sin vivienda.

Los registros oficiales indican que tras los sismos del 17 y 19 de septiembre de 2017 más de 166,000 casas resultaron dañadas en los estados de Chiapas, Guerrero, Estado de México, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala y Veracruz, y la Ciudad de México.

Ante esta situación, y al igual que miles de mexicanos y cientos de empresas ayudaron en las labores de emergencia, la asociación civil Construyendo.org decidió sumarse a las tareas de reconstrucción haciendo lo que hace desde hace casi 10 años: construir casas para familias de bajos recursos.

Lo que cambió, nos cuenta su director Alfonso Serrano, no fue su forma de trabajo ni los tiempos de entrega, sino la cantidad de aportaciones que recibió para apoyar hasta la fecha a cerca de 480 familias a recuperar su techo.

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“Con los sismos no cambiamos nada (de nuestra operación), pero lo que sí se modificó fue la cantidad de personas, empresas y fundaciones dispuestas a apoyar. Lo positivo (de los sismos) es que sacó lo mejor de todos los mexicanos”, apunta Serrano en entrevista para Forbes México.

En ese sentido, recuerda que Construyendo.org ya había apoyado a diferentes comunidades en anteriores desastres naturales: el devastador terremoto en Haití (2010); las inundaciones en Veracruz y Tabasco (2011); y el paso de los huracanes Ingrid y Manuel en Guerrero (2016).

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En esta última emergencia, construyó alrededor de 250 casas, mientras que en las labores de reconstrucción (en cuatro estados: Oaxaca, Edomex, Puebla y Morelos) van cerca de 480 viviendas y 27 escuelas construidas o rehabilitadas, así como varios hospitales y centro de atención médica.

Para ello, dos elementos fueron indispensables: los donativos de cientos de empresas, que se destinaron para la compra de materiales y construcción de los inmuebles; y el trabajo de unos 9,000 voluntarios que desde septiembre pasado a la fecha aportaron la mano de obra para que las familias de esos estados pudieran recuperar su vivienda.

Así, Construyendo.org ha levantado en promedio cinco casas a la semana en las entidades donde actúa y cuenta con el apoyo de alrededor de 125 voluntarios (considerando que el mínimo es de 25 personas para trabajar por casa).

Pese a esas cifras, Alfonso Serrano destaca que a un año de los sismos aún hay muchas familias sin vivienda y escuelas destruidas, por lo que ayuda no debe detenerse. “La reconstrucción va para largo y lo que se necesita son empresas comprometidas y gente con conciencia”.

A un año de los sismos del 7 y el 19 de septiembre, la Presidencia de la República dio a conocer un anexo estadístico en el que señala que se han entregado apoyos para la reconstrucción de más de 166,000 viviendas dañadas (59,000 con daño total y casi 110,000 con daños parciales), que que equivalen al 98% de las afectaciones en los estados de Chiapas, Guerrero, México, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala y Veracruz, y zonas marginadas de la Ciudad de México. Con lo que se han distribuido 8,000 millones de pesos en apoyos para la reconstrucción de vivienda a través de las tarjetas Bansefi.

Por otro lado, la iniciativa privada, a través del Fideicomiso Fuerza México (FFM), dio a conocer a finales de agosto que había recaudado más de 400,000 millones de pesos por parte de empresas, organismos internacionales y sociedad civil, lo que ha beneficiado a más de 40,000 mexicanos.

Se prevé que para diciembre de este año, el FFM entregue el 50% de sus proyectos, que fueron apoyados por más de 200 empresas locales y extranjeras; mientras actualmente se están construyendo más de 4,000 viviendas, 14 escuelas, cuatro mercados, 12 clínicas, dos centros comunitarios y cuatro inmuebles de patrimonio cultural.

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