Las raíces más profundas y escondidas de la manipulación del oro, conducen al centro mismo del sistema: la Reserva Federal y el Tesoro de Estados Unidos.

 

Hace un mes llamamos la atención sobre el hecho de que el importante periódico londinense Financial Times (FT), publicó una historia interesante bajo el título “Aprendan del Buba y demanden la entrega para el verdadero precio del oro.”

En ella su autor, Neil Collins, recomendaba demandar la entrega física del metal ante los riesgos fundados de un rompimiento definitivo entre este mercado y el de “oro” papel, que traería “resultados potencialmente catastróficos”.

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En este sentido parecía seguir avanzando ese diario, cuando el pasado lunes subió a su portal de internet un reporte titulado “Temores por manipulación del precio del oro, ponen a los inversores en alerta”. Sin embargo, horas después, el contenido fue eliminado.

Ante las preguntas de los lectores, el departamento de atención a clientes del FT respondió solo que el Equipo Editorial decidió removerlo, sin dar mayores explicaciones.

Por fortuna, gracias a la versión caché guardada por Google, todavía puede ser leída.

En ella, se describe cómo los precios del oro podrían haber sido manipulados “el 50 por ciento de las ocasiones” entre enero de 2010 y diciembre de 2013, según un análisis de la consultora Fideres’.

Esa investigación se da en el marco de la indagatoria que han abierto los reguladores tanto de Alemania como del Reino Unido, por acusaciones de manipulación del precio referencial más importante, conocido como London Gold Fixing.

Fideres´ descubrió que la cotización a menudo sube o baja una vez que ocurre alguna de las dos conferencias telefónicas –una por la mañana y otra por la tarde, que sostienen los cinco bancos de lingotes que integran ese sistema de establecimiento de precios (HSBC, Scotiabank, Société Générale, Barclays y Deutsche Bank).

Dice que por lo regular esas cotizaciones alcanzan un pico o a un valle casi justo cuando la llamada concluye, y luego experimentan un cambio brusco. Para Fideres´ este patrón podría ser evidencia de colusión.

Concluye que esto es indicativo de que los bancos estarían manejando el precio del oro como parte de una estrategia predeterminada antes de iniciar la llamada, para poder beneficiar sus posiciones pendientes o ya existentes.

Como resultado, todo tipo de inversores desde individuales hasta institucionales, podrían estar sufriendo millonarias pérdidas.

Tras la decisión editorial del Financial Times, parece difícil que podamos volver a ver en sus contenidos este tipo de información. Una pérdida que por fortuna, seguirá siendo más que compensada con la cobertura cada día más amplia de medios independientes… y de otros muy famosos.

Bloomberg por ejemplo, subió ayer la nota “Estudio del Oro Fix Muestra Signos de una Década de Manipulación Bancaria”. El alcance de la investigación que cita es mayor al publicado y borrado por el FT, pero coinciden por completo en los mecanismos de operación fraudulenta del Mercado de Lingotes de Londres –relatados antes por Fideres’, con patrones inusuales alrededor de las 3 p.m., cuando se realiza la llamada vespertina del sistema Fix londinense.

Sus autores, Rosa Abrantes-Metz, profesora de la Escuela de Negocios de la Universidad de Nueva York y Albert Metz, director gerente de Moody’s Investors Service, señalan que “La estructura del índice de referencia (Fix) es sin duda favorable a la colusión y la manipulación, y los datos empíricos son consistentes con la artificialidad de precios”, y acusan “Es probable que la cooperación entre los participantes pueda estar ocurriendo.”

No sorprende en absoluto que ni al FT, ni a Bloomberg, los miembros del London Gold Fixing se hayan negado a hacer comentarios al respecto.

Según Bloomberg, la profesora Abrantes-Metz es asesora en materia de índices de referencia financieros para la Unión Europea y la Organización Internacional de Comisiones de Valores, y su artículo “¿Manipulación de la Líbor?” en 2008, ayudó a descubrir el fraude de esta tasa que se convirtió en escándalo mundial.

Su trabajo sobre el oro, que aún no es publicado, encontró que desde 2004 se observaron movimientos que indican comportamiento ilegal. En días que identificaron grandes movimientos de precios, estos fueron hacia abajo por lo menos el 66 por ciento de las ocasiones entre 2004 y 2013. Sin embargo, en 2010, fueron negativos el 92 por ciento del tiempo.

Para Abrantes-Metz no hay explicación obvia del por qué las cotizaciones tendían a ser casi siempre a la baja, pero los lectores de este espacio lo deben saber muy bien: hay intereses al más alto nivel para quienes es crucial que el precio del oro sea lo más bajo posible, para mantener la apariencia de fortaleza en sus divisas de papel, y en especial, el dólar estadounidense.

Por eso como hemos señalado antes, las investigaciones que se están conduciendo en diversos países, quizás logren multas y que rueden algunas cabezas bancarias, pero nunca llegarán al fondo del asunto.

Las raíces más profundas y escondidas de la manipulación del oro, conducen al centro mismo del sistema: la Reserva Federal, el Tesoro de Estados Unidos, el Banco de Pagos Internacionales y el de Inglaterra entre otros, por lo que la serpiente no comenzará a comerse su propia cola.

Así que aunque el FT y otros medios quieran seguir tapando el sol con un dedo, nada podrán hacer para evitar que los enterados, se preparen para el día en que el mercado ponga, por la fuerza, las cosas en su lugar.

 

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