Desde 1982 (fecha en la que se le otorgó la Denominación de Origen) la región ancestral vinícola Ribera del Duero es cuna de los vinos más importantes de España, resultado de una geografía en perfecto equilibrio.

Más de 300 bodegas forman parte de esta demarcación situada en la cuenca del Río Duero y seleccionada como Mejor Región Vitícola del Mundo en 2012. Los vinos de la (D.O.) Ribera del Duero se caracterizan por su gran calidad, producción limitada y una fuerte apuesta por la innovación.

El afán de superación, la experiencia y una actitud creativa, junto con la dedicación, tradición y talento de sus viticultores y bodegueros, convierten a las etiquetas de esta noble zona en únicas representantes de la cultura vinícola.

Los vinos producidos y elaborados conforme a lo dispuesto en el Reglamento de la Denominación de Origen Ribera del Duero, y para tener derecho al empleo de la misma, deben ser sometidos y superar un proceso de calificación desarrollado por el Consejo Regulador que abarca un análisis instrumental (físico, químico y biológico) y uno organoléptico.

Este Consejo es el organismo responsable de velar por la autenticidad de los vinos de esta región, asegurando que cada botella que lleva su contraetiqueta ha superado rigurosos controles de calidad.

Vinos en perfecto equilibrio

  • Tintos. Se elaboran con un mínimo del 75% de la variedad Tempranillo, también conocida como Tinta del País o Tinto Fino.
  • Rosados. La elaboración de los vinos rosados se efectúa con un mínimo del 50% de las variedades de uva tinta autorizadas.
  • Tinto joven o Cosecha. Vino sin permanencia en madera o con un paso por barrica inferior a 12 meses. Llega al mercado pocos meses después de la vendimia.
  • Tinto Crianza. Vino que ha permanecido un mínimo de 12 meses en barrica de roble y se comercializa con posterioridad al primero de octubre del segundo año tras la vendimia.
  • Tinto Reserva. Es un vino con 36 meses de envejecimiento entre barrica y botella, cumpliendo un mínimo de 12 meses en barrica. Llega al mercado con posterioridad al primero de octubre del tercer año tras la vendimia.
  • Tinto Gran Reserva. Es un vino con 60 meses de envejecimiento entre barrica y botella, cumpliendo un mínimo de 24 meses en barrica. Llega al mercado con posterioridad al primero de octubre del quinto año tras la vendimia.
  • Rosado. Fermentado en ausencia del hollejo de la uva, puede disfrutarse poco tiempo después de la vendimia.

Un sello de verdadera autenticidad

Cada botella de Ribera del Duero es exclusiva. Su interior alberga un vino inimitable que ha superado rigurosos controles antes de llegar a los consumidores. El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero avala con su sello y una contraetiqueta numerada la autenticidad y calidad de los vinos amparados. Estos distintivos permiten garantizar de la forma más segura y fiable, su producción y comercialización.

Existen cinco contraetiquetas diferenciadas mediante un código de color para cada tipo de vino. La nueva imagen institucional de la D.O. Ribera del Duero se ha adaptado a los dos formatos de contraetiquetas existentes: uno mayor, cuadrado y otro más pequeño y rectangular, para que cada bodega elija el que más le convenga.

Te puede interesar: El arte de la producción de los vinos de la D. O. Ribera del Duero.

 

Siguientes artículos

Alerta sin alarma: qué hacer con el virus porcino de ‘potencial pandémico’ detectado en China
Por

Lo que descubrieron fue un nuevo tipo de gripe que era una mezcla de nuestra gripe humana H1N1 y otra de origen aviar.