La caída en la confianza del consumidor, el aumento en impuestos y las poco atractivas ofertas dará un saldo menor favorable de ventas esta temporada.

 

Mañana viernes, cuando las personas se acerquen a los pisos de ventas para revisar las ofertas del Buen Fin, la mayoría tendrán tres cosas en mente que pueden disuadirlos de comprar.

Primero, la situación económica, cuya confianza va cayendo mes con mes, de acuerdo a estadísticas. Segundo; los nuevos impuestos que tendrán que pagar el año que viene, por lo que tendrán que amarrarse el cinturón aunque tengan crédito disponible y, tercero; las deudas que aún están pagando producto de las ofertas a meses que aprovecharon en el Buen Fin pasado.

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Además, puede haber un cuarto factor que los aleje definitivamente de los aparadores: las ofertas poco atractivas que encontrarán, debido a una colaboración más débil que en años pasados entre gobierno e iniciativa privada comparado con años pasados.

Si los vendedores ven con menos optimismo esta temporada, los consumidores definitivamente están viendo un ‘sombrío’ Buen Fin que los obligue a tener la tarjeta de crédito guardada. A continuación, te explicamos las razones.

 

Se desploma confianza

La desaceleración económica experimentada la primera mitad del año minó la confianza de los consumidores en la situación actual y en los próximos 12 meses.

La confianza del consumidor en octubre 3.97% con relación al mismo mes de 2012. En septiembre este indicador subió 0.07%, pero al siguiente mes tuvo su caída más pronunciada desde 2009, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Esta caída gradual se ha notado también en las ventas minoristas, las cuales en tiendas iguales (las que llevan más de un año abiertas) han bajado 7.1% en el acumulado de estos tres trimestes, según datos de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD).

Este año se esperan ventas por 160,000 millones de pesos (mdp) por las ofertas del Buen Fin, un modesto crecimiento de 8% con relación al año anterior. Pero esta meta se cree difícil que se pueda alcanzar, considera Jorge Quiroga, soocio fundador y director general de TodoRetail en México y América Latina, consultora mexicana especializada en el mercado detallista.

“El Buen Fin sí va a vender, pero este año es sombrío y se va a quedar en ventas por 130,000 mdp”, estima.

 

Más impuestos en la mente

Aunque al final se evitaron los gravámenes en la renta y compra de vivienda y en las colegiaturas, las personas tienen en la mente que el próximo año habrá más impuestos, sobre todo en alimentos y bebidas azucaradas.

Precisamente en este sector es donde podrían verse mayores aumentos, hasta de 50% en piso de venta, considera TodoRetail.

“Aunque no conozca el contenido de la Miscelánea Fiscal, el consumidor sí se guía por las noticias, que constantemente lo bombardea con que vienen más impuestos, y está calculado que los alimentos con alto contenido calórico van a costar más. Eso hace que el consumidor retenga dinero”, agrega Quiroga.

 

Siguen pagando el Buen Fin anterior

Otro factor importante que inhibirá el apetito de compra del consumidor es que aún sigue pagando las deudas del Buen Fin anterior, contratadas a meses sin intereses.

La Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) estima que este año el 56% de las compras durante el periodo de ofertas se hagan con tarjeta de crédito, de las cuales, más de la mitad serán a meses sin intereses.

Otro elemento a considerar es que este tipo de ofertas, de 12, 18 o hasta 24 meses sin intereses se hacen en varios establecimientos durante todo el año. Por ejemplo, Sam’s Club tuvo cada fin de 2012 alguna oferta de meses sin intereses, explica Jorge Quiroga, de TodoRetail.

“Aunque la gente tenga el plástico y el crédito disponible, les faltan 6 meses para pagar lo que compraron el año pasado. Y si tienes ofertas todos los meses, por más que quieras vender, hay un límite”, dice.

 

Pocos incentivos y ofertas menos atractivas

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció la semana pasada que para este Buen Fin habrá un sorteo en el que podrán participar todas las personas que compren con tarjeta bancaria. A los ganadores se les reembolsarán sus compras hasta por un monto de 10,000 pesos. La bolsa total es de 250 millones de pesos (mdp).

A pesar de este incentivo, hay una cooperación menor entre gobierno e iniciativa privada para impulsar esta campaña en comparación de años menores, comenta Quiroga.

“Aunque sí ha habido juntas con cámaras de comercio y anuncios, no ha tenido el mismo impulso del como en años pasados, en los que todos se ponían la camiseta. En 2011 participaron 226,000 empresas, en 2012 fueron 520,000, pero este año serán mucho menos”, prevé el directivo.

Además, las ofertas poco atractivas pueden alejar al público del aparador. Por ejemplo, en artículos de electrónica, que suelen tener el mayor ticket en ventas, ya pueden verse ofertas en diversos productos, como un disco duro portátil Toshiba con un precio de 1,100 pesos, cuando el resto del año puede encontrarse casi al mismo costo. Mientras que hay pantallas de 32 pulgadas con precio de 3,900 pesos, cuando en otras tiendas el resto del año oscilan entre 4,200 y 4,500 pesos.

Al parecer, vendedores y consumidores acordaron no tomar riesgos; diversos factores coincidieron en contra del Buen Fin, que se prevé sombrío.

 

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