“Las casualidades son las citas que Dios hace y nunca firma”, asegura Gian Franco Brignone, fundador de Costa Careyes. Nuestro encuentro con este paraíso único se dio así, por casualidad, pero el encanto fue instantáneo e inevitable. Una sola palabra resume toda la experiencia: magia.

 

Gian Frango Brignon descubrió en 1968 un territorio virgen que se localiza entre Manzanillo y Puerto Vallarta: 12 km de costa y 1,500 hectáreas de selvas, manglares y acantilados. Desde entonces él, su familia y amigos dedican su vida a desarrollar este territorio sagrado que cautiva los sentidos y el alma de todos sus visitantes.

A partir de 1974, con la llegada del primer —y entonces exclusivo— Club Med, Careyes se convirtió en el refugio de una particular comunidad internacional caracterizada por su excepcional talento en los negocios y grandes sensibilidades artísticas.

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Desde entonces, la vida comunitaria de Careyes se rige y desarrolla a partir de dos fundaciones: una ecológica, que protege las milenarias tortugas que llegan a sus playas, así como el desarrollo planeado y tardío del lugar; y otra cultural, dedicada al apoyo de las condiciones artísticas que refuerzan la identidad de su comunidad.

“Los amigos de Careyes” se dan a la tarea de construir aquí relaciones fructíferas que detonan agentes de cambio dentro y fuera de sus fronteras. Heidi Klum, Silcio Berlusconni, Francios Ford Coppola, Giorgio Armani y Uma Thurman son algunos de los personajes que se inspiran de la energía pura del lugar.

polo_careyes1Careyes es atractivo por un sinfín de razones. Sus campos de polo son el sitio favorito de los más grandes y reconocidos jugadores de nuestra contemporaneidad que se dan cita en sus canchas en preparación para La Copa de polo Agua Alta; con Alberto Adriassone y Giorgio Brignone —actual administrador, promotor y uno de los principales herederos de las tierras careyenses— como sus honorables anfitriones.

En su arquitectura, las casas de Careyes encuadran la naturaleza convirtiéndola en una obra maestra. Construidas de adentro hacia fuera, a partir del conocimiento íntimo del terreno, todas la propiedades expresan máximo lujo a través de poderosa simplicidad.

La nueva cita obligada dentro del calendario anual es el festival Arte-Careyes, que tiene como fundamento tres principales disciplinas: el arte contemporáneo, el cine y la música. Gracias a su directora, Viviana Dean, y al talento de los grandes eruditos del arte que naturalmente atrae el lugar, Arte-Careyes presenta de forma íntima y sin pretensión a los artistas más exquisitas de la actualidad. Hoy, las paredes de su galería exhiben See the World Beautiful, selección de imágenes y retratos realizadas por la fotógrafa de moda Anne Menke en sus viajes por el mundo.

Careyes es un sitio que inunda los sentidos de paz e inspiración. Y si la satisfacción y el deseo inundaban ya el torrente sanguíneo, faltaba todavía agregar dos ingredientes más: Casa Tigre de Mar y la Copa del Sol.

Casa Tigre de Mar es la más imponente e impresionante construcción de toda Costa Careyes. No es su tamaño o la disposición de sus espacios, sino la energía y la simbología que se encuentra en cada uno de sus rincones lo que la hacen tan especial. Habitaciones con camas dispuestas en alturas y posiciones que semejan altares —en referencia a Eros, dios del amor—, crean el efecto de asegurar que el cielo y el mar se unen dentro la recámara; piscinas curvas en formas; un cuarto dedicado al fuego y los horizontes, lunas, líneas y laberintos.

copa_sol1El día continúa y un largo camino de terracería nos lleva hasta la Copa de Sol en punta Farallón. 480 toneladas de concreto y acero forman una media esfera de 27 metros de diámetro. El objetivo, escuchar el silencio y dejarse llevar por él hacia la conexión con uno mismo, con el infinito, con la energía creadora.

Sin posibilidad de duda, Costa Careyes no es un lugar para turistas motivados por la curiosidad, sino un santuario para viajeros conocedores que saben absorber su energía y aportar luz y conocimiento a su comunidad. “Careyes se ha podido defender por si sólo ya que el destino ha querido que así sea”, aseguran sus habitantes.

Careyes es surrealismo vivo, un santuario creado con absoluta paciencia, conciencia y la aplicación de sabiduría milenaria que utiliza a la naturaleza como su principal herramienta.

 

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