Pese a las mejores expectativas para 2014, el crecimiento en el primer trimestre se complica por la debilidad en el sector externo y un mercado interno golpeado por los impuestos. El gobierno trata de estimular el crecimiento con mayor gasto, pero no se garantiza que sea productivo.

 

El crecimiento de México se está complicando… otra vez. Pese a las expectativas más optimistas que se tenían para 2014, el desempeño de la economía en el primer trimestre sigue estando por debajo de lo esperado. El gobierno proyecta que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca 3.9% este año, a diferencia del 1.1% de 2013. Pero este pronóstico se está volviendo cada vez más difícil de cumplir, así lo muestran analistas y bancos, que han ido bajando sus expectativas para este año.

El hecho de que en los primeros meses del año la economía siga teniendo un desempeño similar que en los últimos de 2013 se debe a dos factores: a excepción del sector automotriz, la industria mexicana sigue en tendencia de desaceleración, con algunas ramas con crecimientos de 1% o menos; y el mercado interno continúa débil, debido al aumento de impuestos, que pegaron en ánimo del consumidor y en los planes de inversión del sector privado.

La apuesta del gobierno federal para estimular el crecimiento es a través del gasto público, que a principios de 2013 fue escaso. Pero hay dos razones por las que también puede volverse un problema. Primero: dos de cada tres pesos que gasta el sector público van a gasto operativo y servicios personales, afirma José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

Y, segundo, la mayor parte de este gasto se está financiando a través de la emisión de deuda en los mercados internacionales. Y si este incremento del gasto no produce mayores ingresos, pueden comprometerse las finanzas públicas.

 

Después de la tormenta… aún no llega la calma

Varios factores convergieron en 2013 para provocar la ‘tormenta perfecta’ que golpeó la economía mexicana, la cual creció sólo 1.1%. Bank of America Merrill Lynch México menciona en un análisis que algunos de estos elementos fueron la caída en la demanda externa, la crisis en el sector inmobiliario, la contracción en el sector minero y un cambios en las ponderaciones por parte del Inegi para medir el crecimiento del PIB.

Todos esperaban que 2014 fuera un año mucho mejor, sobre todo en el sector externo; pero las primeras cifras se están quedando debajo de las expectativas. En febrero, la producción industrial creció 0.7% a tasa anual, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El sector manufacturero creció 2.3% en el mismo periodo, la minería 0.2%, la industria petrolera y de la construcción retrocedieron 1.3% y 2.4%, respectivamente.

“La tendencia en la industria, en la parte de manufacturas, es de una desaceleración que comenzó desde el año pasado, y en inicios de 2014 se ha mantenido así, ya que salvo la exportación de la parte automotriz, el resto de los componentes tiene un desempeño demasiado modesto. El hecho de que la construcción siga teniendo resultados negativos, hace que la actividad industrial no sea un motor de crecimiento y se inhiba el crecimiento del país”, comenta José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

El Inegi reportará la producción industrial de marzo el 12 de mayo.

 

Mercado interno deprimido

El gobierno federal esperaba un choque en el consumo interno derivado de los nuevos impuestos aprobados en la reforma hacendaria el año pasado, pero el golpe ha sido más profundo, en el primer trimestre, las ventas en tiendas de autoservicio y departamentales bajaron 2.4% hasta 264,000 millones de pesos (mdp), indicó la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD).

“En este trimestre, el consumidor ha resentido los efectos de la reforma fiscal frenando la demanda de productos y servicios”, resalta el banco Banorte-Ixe en un análisis del 9 de abril.

José Luis de la Cruz indica que, derivado de la reforma fiscal, las empresas se tuvieron que readecuar sus movimientos en la parte no sólo de impuestos, sino en lo que tiene que ver en deducibilidad, “y eso influye en los patrones de inversión y contratación de personas”.

La debilidad en el sector interno y externo ha hecho que bancos y analistas rebajen sus expectativas de crecimiento para este año. CI Banco revisó a la baja su estimación de 4.0% a 3.6%, haciendo hincapié en que “han aumentado los riesgos que pudieran mermar la recuperación para este año”.

Marco Oviedo, analista de Barclays México, considera en un análisis que el crecimiento este año podría estar abajo del 3.0%. El Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento (IDIC) prevé que el PIB se expandiría 2.5% en 2014. Los especialistas consultados por el Banco de México (Banxico) redujeron en marzo sus expectativas de crecimiento a 3.09%, cuando en febrero preveían una expansión de 3.23%, y señalaron como los principales riesgos a la baja el mercado interno y la inseguridad.

 

Crece gasto corriente

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) planteó en el Paquete Económico 2014 estimular el crecimiento con un mayor gasto y déficit público. En lo que va del año, el gobierno ha colocado un bono a 100 años por mil libras esterlinas y dos por 1,000 millones de euros.

En febrero, los ingresos del sector público bajaron 6.8% a tasa anual, mientras que el gasto programable aumentó 19.2%, de acuerdo con el informe de finanzas públicas de la SHCP.

Pero la mayor parte del gasto público financiado con deuda se está yendo al rubro que menos producción genera: gastos operativos y servicios personales. El IDIC indica que en febrero el gasto corriente aumentó en 31,000 mdp, mientras que el gasto de capital lo hizo en sólo 15,000 mdp. Es decir, dos de cada tres pesos se fueron a gasto corriente.

“El problema es que si este gasto no genera ingresos adicionales en los siguientes años, cuando se tengan que pagar estos préstamos y sus interesas, el riesgo es que se comprometan los ingresos futuros”, alerta José Luis de la Cruz.

 

 

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