El riesgo asociado a los errores políticos es especialmente alto en un contexto en que los bancos centrales siguen jugando un papel fundamental en la solución de las dinámicas de depresión.

 

Anticipamos un contexto desafiante para el próximo año, con un crecimiento todavía incipiente e inquietudes asociadas a riesgos geopolíticos y errores políticos, pues muchas economías hacen frente a transiciones junto a escasa liquidez.

“A pesar de este escenario menos halagüeño, somos optimistas para 2016”, comenta Giordano Lombardo, consejero delegado y director de Inversiones del grupo Pioneer Investments. “El conjunto de las economías, tanto de los mercados desarrollados como de los emergentes, experimenta profundos cambios estructurales. Si bien esperamos que el crecimiento y la inflación se mantengan en niveles bajos, la economía mundial puede evitar un estancamiento generalizado siempre y cuando las economías más importantes continúen introduciendo reformas estructurales, que es nuestro escenario más probable.”

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Desde una perspectiva macroeconómica, la perspectiva general de Pioneer se enmarca en un entorno caracterizado por varios procesos de transición. En nuestra opinión, en la ralentización del crecimiento económico se combinan cuatro factores estructurales:

  1. Tensiones para el desapalancamiento, con un largo recorrido todavía por delante.
  2. Una caída global del crecimiento de la productividad que ha socavado los beneficios futuros, tanto de las economías maduras como de las emergentes.
  3. Decisiones relativas al aumento de las inversiones, componente vital para una recuperación sostenida, que se echan en falta prácticamente en todas partes.
  4. Los riesgos asociados a los bajos niveles de inflación, que han pasado de ser un fenómeno cíclico a plantear un problema estructural.

En este complejo contexto, las condiciones monetarias laxas y las políticas fiscales menos restrictivas favorecerán una tendencia al alza cíclica a lo largo de 2016. Esperamos una evolución más sólida en EU y Europa, mientras mantenemos una perspectiva más moderada pero positiva con respecto a los mercados emergentes.

En EU, la inflación debería repuntar como resultado de la mejora del mercado laboral y el sólido crecimiento del gasto de los consumidores, que acabará presionando al alza los salarios y los precios. Esperamos una progresiva normalización de la política monetaria en EU, que creemos será gradual y se centrará en mantener la inflación próxima al objetivo del 2 %.

En Europa, la perspectiva es positiva, incluso a pesar de los riesgos presentes, especialmente por el lado externo. Sin embargo, los esfuerzos de reforma de muchos países están tornando la recuperación cíclica en una recuperación estructural y aumentando la fortaleza de la zona euro contra las crisis con respecto al pasado. La recuperación actual es una oportunidad importante, pero finita, para que todas las economías aborden sus problemas estructurales y avancen hacia un crecimiento más equilibrado y sostenible.

En los mercados emergentes, el panorama sigue siendo variopinto. Se espera un modesto aumento del crecimiento, favorecido por un repunte de los mercados desarrollados y cierta estabilización de los países que más contracciones experimentaron en 2015. Sin embargo, siguen presentes importantes riesgos, incluido el próximo ciclo de ajustes de la Fed (incluso en un entorno más sólido que en el pasado), la persistencia de los bajos precios de las materias primas y las presiones de desapalancamiento.

Finalmente, con respecto a China, no esperamos una contracción. La actividad económica del gigante asiático muestra signos adicionales de estabilización y los puntos débiles se concentran en el sector público y las exportaciones. Las divergencias entre los distintos sectores sugieren que está en marcha una profunda transición estructural, con una reducción dolorosa de la capacidad sobrante en los sectores industriales, pero con un sector privado, unos servicios y un consumo más fuertes.

Sin embargo, varios factores podrían hacer descarrilar los positivos procesos estructurales de transición y las modestas previsiones de crecimiento. Los riesgos geopolíticos, que pueden debilitar la confianza y reducir el potencial de crecimiento de muchos países y regiones, plantean preocupaciones acuciantes. El riesgo asociado a los errores políticos es especialmente alto en un contexto en el que los bancos centrales siguen jugando un papel fundamental en la solución de las dinámicas de depresión. Asimismo, la puesta en marcha de reformas estructurales en China es un factor clave al que estar atento.

En este contexto de crecimiento global moderado, Pioneer Investments mantiene una visión positiva con respecto a los activos de riesgo, pero las valoraciones siguen ajustadas. Se espera que la rentabilidad de las distintas clases de activo se mantenga en niveles bajos en 2016 y que la volatilidad siga alta.

“Desde nuestro punto de vista, una selección de ideas de alta convicción, de enfoques flexibles y sin restricciones, y de técnicas de inversión dirigidas a preservar el capital, serán claves para generar valor para los clientes en 2016”, concluye Giordano Lombardo.

 

Contacto:

Twiiter: @PioneerInvest

 

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