La primera mitad de 2015, cuando la Fed suba las tasas, marcaría el fin de una década de rendimientos en estos mercados.

 

Muchos saben que el boom de inversión en los mercados emergentes vivido la década pasada está llegando a su fin. La desaceleración del crecimiento estructurado de sus economías fue la primera señal, el retiro paulatino de los estímulos monetarios en Estados Unidos anunciado el año pasado fue la advertencia, y después el descontento social y crisis políticas en varios países agravaron la situación.

Desde que la Reserva Federal  (Fed) de Estados Unidos decidió retirar paulatinamente su programa de estímulo monetario, los emergentes están pasando turbulencias en sus divisas y en salidas de capitales. Pero el reto mayúsculo que enfrentarán será cuando se endurezca la política monetaria del banco central y suban las tasas.

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“Hemos visto un flujo de salida importante de los mercados emergentes y este retiro viene de la mano de la expectativa de salida de tasas en los EU, que creemos que vendrán en la primera mitad de 2015”, comenta en entrevista Mónica de La Grange, economista en jefe de Banca Privada de UBS México.

La especialista considera que aunque no todas las economías en desarrollo están en las mismas condiciones para sobrellevar la depreciación de sus monedas, tampoco saldrá todo el dinero de los inversionistas de estos mercados, pero tendrán que ser más selectivos. Las oportunidades serán escasas.

 

El ladrillo se resquebraja

El economista de Goldman Sachs, Jim O’Neill, inauguró en noviembre de 2001 el ‘boom’ por los emergentes acuñando el famoso término BRIC en el documento Building Better Global Economic BRIC’s (Construyendo mejores ‘ladrillos’ para la economía global).

En sólo seis años, el valor de los mercados subió exponencialmente. En Brasil se incrementó 369%, el de India 499%, Rusia lo hizo en 630% y el de China 201%, según una estimación del mismo banco en 2007.

Los BRIC y otras economías lideraron la recuperación tras la crisis financiera de 2008, pero los mismos bancos de inversión señalan que este modelo se agota, sobre todo cuando empiezan a verse las diferencias entre cada país.

“¿Qué tienen en común Estados Unidos, Brasil y Corea del Sur? No mucho. De hecho, la recuperación económica, la orientación de la política monetaria  y el nivel de complacencia entre los políticos está fuera de sincronía con todos los demás”, indica Morgan Stanley en un análisis de marzo de este año.

Quizá lo único que tengan en común es que el aumento de tasas en Estados Unidos puede añadir presiones a sus expectativas de crecimiento. “En nuestra opinión, los inversionistas están moviendo su dinero porque el lento crecimiento de las economías desarrolladas ha puesto al descubierto las debilidades de muchas economías de mercados emergentes orientadas a la exportación”, agrega Morgan Stanley, y además apunta que a nivel mundial, los fondos de capital de emergentes han sufrido un récord de 18 semanas consecutivas de salidas que ascendieron 41,000 millones de dólares (mdd).

El Índice de Mercados Emergentes de HSBC tuvo en febrero su tercera caída consecutiva, debido a una caída en la producción manufacturera en China, Rusia y Corea del Sur.

 

Factores internos y externos

El tapering, o política de disminución del programa de estímulo monetario desencadenó la salida de capitales de las economías en desarrollo, las cuales respondieron de forma diferente. Turquía subió todas las tasas de interés en una reunión de emergencia;  Sudáfrica, Brasil e India hicieron lo mismo, pero en seis reuniones consecutivas, mientras que a Argentina no le quedó más que devaluar su moneda.

Pero la decepción y la salida de los inversionistas se acentuó con los problemas políticos y sociales que enfrenta cada país.

“Los inversores probablemente no estaban bien preparados para que los aspectos básicos específicos de cada país volvieran a mover los mercados”, comenta en un análisis Yerlan Sydykov, titular de Bonos de alto rendimiento y mercados emergentes globales de Pioneer Investments.

Los precios de las materias primas, de las que dependen muchos emergentes, tampoco salvarán a estos países. “Nuestra perspectiva es que los precios de las materias primas en los siguientes años no van a tener esas alzas tan importantes en la década anterior, eso también va a limitar la capacidad de crecimiento o el potencial de rendimientos. Hablamos del precio del petróleo y cobre”, explica Mónica de La Grange, de UBS.

 

Seguirán las oportunidades, pero escasas

A pesar del retiro de flujo de los emergentes, no quiere decir que éste vaya a ser definitivo ni que los inversionistas van a sacar todo el dinero que tienen en los mercados emergentes, aclara Mónica de La Grange, pero las oportunidades serán escasas.

“Creemos que lo van a tener que hacer los inversionistas que volteen a ver mercados emergentes, porque aún hay algunas oportunidades atractivas, será volverse mucho más selectivos y buscar a los países que estén posicionados de forma más defensiva para sobrellevar la subida de tasas, países donde vemos estabilidad en la política monetaria y en la estabilidad de precios”.

En esa tesitura, México resultaría de los mejor posicionados para sobrellevar la volatilidad gracias a su tipo de cambio flexible, fuertes reservas internacionales y las perspectivas que crecimiento mayor que dan las reformas estructurales.

La época de esplendor de los emergentes acabó hace dos años, considera Mónica de La Grange, de UBS, y ahora cuentan con varios retos al frente, y el nuevo que se les presentará será cuando la Fed suba las tasas.

El 19 de marzo, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inlgés) de la Fed hizo modificaciones a sus criterios para mover las tasas de interés, ya no siendo el crecimiento económico y la disminución del desempleo las principales directrices en su política monetaria.

Los inversionistas no cerrarán por completo la puerta a los emergentes, aún hay posibilidades, pero más razonadas

“No pensamos que vamos  a volver a ver una época de boom de mercados emergentes como vimos en la década pasada, pero seguimos viendo que hay oportunidades puntuales”, comenta Mónica de La Grange.

 

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