La directora del Ifecom le cuenta a Forbes México los detalles del proceso que podría llevar a la marca Mexicana de Aviación a tomar un nuevo aire.

 

 

La declaratoria de quiebra para Mexicana de Aviación terminó con la esperanza de que la actual empresa vuelva a despegar. Pero tal vez no sea la última página que se escriba sobre la marca: la subasta de los activos intangibles de la aerolínea podría incluir un nombre lleno de historia en la aviación nacional.

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El valor de la marca Mexicana de Aviación oscila entre los 100 y 135 millones de dólares (mdd), de acuerdo con datos de una investigación que compartió con Forbes México la firma independiente de valuación financiera BValue, que  tomó en cuenta los ingresos de la compañía durante sus últimos años de operación antes de su cierre en 2010.

La propiedad de la marca se encuentra actualmente en posesión de Nuevo Grupo Aeronáutico (NGA), ya que antes de que la empresa entrara en concurso mercantil, la Compañía Mexicana de Aviación transmitió los derechos del activo a esta sociedad que controla las entidades concursadas.

En el transcurso de este mes o a principio de julio, el síndico que ya ha tomado posesión de la empresa dará a conocer la lista de activos que serán subastados para pagar a los cerca de 25,000 acreedores, y aunque este bien intangible no se encontrará en el listado, la posibilidad de sumarse a los bienes es muy cercana.

“Está todavía pendiente de decidirse ese asunto, y es obligación del síndico estar abocado en este tema y darle continuidad a la gestión con el fin de lograr que la marca reingrese a la masa, porque tiene un valor”, asegura a esta publicación Gricelda Nieblas Aldana, directora del Instituto Federal de Especialistas en Concursos Mercantiles (Ifecom).

La decisión del síndico está cerca, y el interés que pueda despertar la marca de la aerolínea más antigua de México podría llevarla a retomar el vuelo en manos de un nuevo dueño.

 

Buenas condiciones de vuelo

El pasado 4 de mayo, el Juzgado Décimo Primero de Distrito en Materia Civil, que encabeza Edith Alarcón Meixueiro, declaró la quiebra de Mexicana de Aviación después de 43 meses que duró el concurso mercantil de la aerolínea.

Esta determinación dio paso a que se notificara a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) sobre la decisión del juzgado, para que, acto seguido, la dependencia designara a un síndico, quien tomó posesión de la aerolínea.

Hoy, la ruta que sigue el caso es esperar a que la lista de activos que se subastarán se dé a conocer, en donde no sólo los aviones y otros bienes físicos despertarán el interés de los futuros inversionistas, sino también los activos intangibles, es decir aquellos bienes que no se encuentran cuantificados en la contabilidad de una empresa.

“A fines de abril y principios de mayo,  el síndico tomó posesión y en el transcurso de junio o principios de julio tendremos ese inventario”, comenta Nieblas Aldana.

Entre 2010 y 2014, BValue analizó diversas adquisiciones de aerolíneas comerciales realizadas en ese periodo, entre las cuales están las compras de TAM, de Brasil; Vueling e Iberia, de España; British Midland, de Reino Unido, y SkyWest, de Estados Unidos, en que las valuaciones de los activos adquiridos y pasivos asumidos dieron luz sobre la importancia de los intangibles.

“Los activos intangibles adquiridos identificados, valuados y registrados más importantes fueron: los derechos de despegue y aterrizaje (slots aeroportuarios), los programas de fidelización (frequent flyer program) y la marca, representando en promedio 13%, 5% y 4% del valor de los activos totales, o bien, 18%, 7% y 4% sobre ventas totales, respectivamente. Como referencia adicional, la marca representó aproximadamente 50% de los activos intangibles identificables reconocidos”, asegura BValue.

Este activo resulta importante en la etapa legal que se desarrolla por el beneficio que podría representar en el pago de los acreedores, y existen procesos activos para que el activo regrese a la masa de la concursada, sin que hasta el momento se adviertan turbulencias.

“Antes de llegar a la etapa de quiebra se inició un trámite en el juzgado que conoce del concurso para que declare que debe volver la marca como activo de la concursada, porque se enajena sin que haya una contraprestación aparente (por parte de NGA)”, dice la directora del Ifecom.

En abril pasado, Gerardo Ruiz Esparza, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), se mostró interesado en recuperar la marca para que sea explotada nuevamente, mientras que el representante de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Alfonso Navarrete Prida, también reiteró ante los medios de comunicación el interés del gobierno federal de salvar el nombre de la aerolínea.

Aún no se conoce a los interesados en adquirir la marca, aunque tampoco se pueden descartar las empresas del sector aéreo comercial  en el país, que le pueden dar un nuevo impulso a la marca.

Gricelda Nieblas no se atreve a pronosticar un plazo para conocer el destino de la marca Mexicana de Aviación, pero sabe que tal vez no tarde mucho. “Es una etapa que requiere tiempo; no está determinada en un plazo, pero esperemos que sea pronto.”

 

 

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