DW.- En los últimos días, la política francesa fue golpeada por un escándalo sexual. Benjamin Griveaux, candidato a alcalde de París, decidió no presentarse a los comicios debido a la filtración de un video en internet, en el que aparece presumiblemente masturbándose. Se dice que pretendía enviarlo a una amante y hasta ahora, Griveaux no ha confirmado ni negado que el video sea suyo. A pesar de que este clip parece haber sido enviado en un contexto consensuado, la predilección masculina por enviar fotografías de sus genitales a las mujeres, sin que se lo pidan, es un fenómeno muy extendido en la era digital.

Según el instituto británico de investigación de mercado y opinión YouGov, un 53% de las mujeres entre 18 y 34 años aseguró haber recibido una “Dick Pic” (foto de pene) en 2017. En tanto, en aquellas entre 35 y 54 años, la cifra fue de un 35%.

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Enviar ese tipo de fotos a la pareja no es condenable. Para algunas personas, enviar fotos de sí mismo desnudo puede ser una experiencia extremadamente erótica. La aplicación Snapchat es muy utilizada con este fin: las fotos enviadas a través de la aplicación son automáticamente borradas tan pronto la otra parte las haya visto. Sin embargo, tres de cada cuatro mujeres dijeron que recibieron estas fotos sin haber sido solicitadas, tanto en chats cuando salían “en línea”, como también en público, a través de funciones compartidas como el AirDrop de Apple.

Muchos casos, poca investigación

¿Por qué los hombres envían fotos de sus genitales a mujeres desconocidas? Un estudio canadiense del año pasado debería arrojar luces sobre este tema por primera vez. Y, aunque la proximidad al exhibicionista clásico parece obvia, el cyberflashing -delito que involucra el envío de fotos obscenas a extraños- ha sido hasta ahora poco estudiado psicológicamente.

En una encuesta online anónima, en la que participaron 1.087 hombres, se buscaba examinar la motivación y expectativas que los encuestados tenían al mandar las fotos. Además, se rellenó un cuestionario demográfico para evaluar los datos y las tendencias de los sujetos de la prueba, por ejemplo, el narcisismo, el exhibicionismo y el sexismo.

El principal motivo de los encuestados fue una especie de “pensamiento transaccional“. Es decir, los hombres enviaron las fotos con la esperanza de recibir otras similares a cambio. De esta manera, transferían sus propias preferencias sexuales a la otra persona. La segunda razón era porque pretendían buscar una pareja.

El cuestionario también demostró otros datos, algunos de las cuales se esperaban: los hombres que declararon que ya habían enviado una foto sin que se les preguntara, mostraron un mayor grado de narcisismo y prejuicios sexistas. La misoginia explícita se encontró en alrededor del 6% de los encuestados.

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La esperanza de recibir una foto de vuelta

Una observación similar fue hecha por Moya Sarner en el periódico The Guardian a principios de 2019, cuando virtualmente llegó al epicentro del sexismo digital. En la pizarra de usuarios Reddit, la periodista preguntó directamente a los hombres por qué habían enviado un “Dick Pic”. Las respuestas, de forma anónima, fueron muchísimas.

Aquí también se encontraron diferentes motivos. Entre estos estaba el anhelo por el reconocimiento del cuerpo debido a la falta de autoestima, el objetivo de la excitación y una especie de cálculo de probabilidades: varios de ellos tenían la esperanza de que, en algún momento, alguien les respondería de la misma manera.

En 2016, el psicólogo clínico David Ley trató de abordar el fenómeno en un ensayo científico. Como no había estudios empíricos hasta el 2019, tuvo que limitarse a comparaciones y especulaciones. Sin embargo, el actual estudio canadiense pudo confirmar que el comportamiento se basa a menudo en una mala interpretación del interés sexual de las mujeres.

Un sinfín de motivos

Según Ley, los hombres tienden a mostrar un comportamiento más sexualizado en un ambiente anónimo. Además, el comportamiento de apareamiento del macho siempre se ha caracterizado por una cierta audacia y atrevimiento. En última instancia, el rechazo de las mujeres juega un papel central. Para algunos, el pensamiento de rechazo sexual es la principal fuente de excitación, pero para otros es exactamente lo que temen. Puede que quieran probar si su cuerpo es lo suficientemente atractivo sexualmente antes del primer contacto real. En caso de rechazo, esto es menos doloroso que en la vida real.

Los resultados científicos muestran que el envío de estas imágenes no solicitadas se debe principalmente a la ignorancia de los hombres en cuanto a las preferencias femeninas. Lo que el remitente encuentra bueno, también debe gustarle al destinatario. Si bien esto no es siempre así, parece no estar del todo claro para algunos “delincuentes primerizos”. En consecuencia, se debería enseñar a los adolescentes a hablar abiertamente sobre sus sentimientos y preferencias.

¿Qué hacer?

Normalmente, las mujeres afectadas suelen ignorar estas imágenes no deseadas para evitar darle al remitente la atención que está pidiendo. Sin embargo, también hay otras opciones. Los hombres deben ser conscientes de que enviar fotos no deseadas de sus genitales no es un “delito menor”. Las mujeres afectadas pueden hacer públicos esos envíos o hacer que se les procese. En Alemania, el envío no solicitado se considera un delito de distribución de material pornográfico. Esto se puede castigar con una multa o hasta un año de prisión.

Además, a partir de febrero de 2020, los usuarios de Twitter pueden “ahorrarse” tener que ver las “Dick Pics”. En la extensión de Twitter safeDM, las imágenes inapropiadas pueden ser filtradas de los mensajes personales usando inteligencia artificial.

Este contenido se publicó originalmente en DW.COM y puedes ver esa nota haciendo click en el logo:

 

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