Reuters.- El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, dijo el lunes que estaba abierto a reunirse con su par estadounidense, Donald Trump, en Naciones Unidas a finales de este mes a pesar de expresar su preocupación de que Washington pueda iniciar una intervención militar en el país centroamericano.

Más de 300 personas murieron y 2.000 fueron heridas en enfrentamientos entre la policía nicaragüense y grupos armados durante una serie de protestas que comenzaron en abril por un plan, finalmente abortado, del gobierno izquierdista de Ortega para reducir beneficios sociales.

Estados Unidos declaró el 5 de septiembre que el descontento civil de Nicaragua era una amenaza para la seguridad de la región y dijo que la represión gubernamental de las protestas podía generar un desplazamiento abrumador de personas como sucede en Venezuela o Siria.

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“Estamos bajo amenaza”, dijo Ortega a France 24 TV en una entrevista que se emitirá el lunes. “No podemos descartar nada en lo que respecta a Estados Unidos. No podemos descartar una intervención militar”, agregó.

Funcionarios del gobierno estadounidense no estaban disponibles de inmediato para responder a las declaraciones de Ortega.

Las protestas de abril se convirtieron en una oposición más amplia contra Ortega, quien ha estado en el cargo desde el 2007. También se desempeñó como presidente en la década de 1980, cuando fue un notable antagonista de Estados Unidos en la Guerra Fría durante la guerra civil de Nicaragua.

Al acusar a Washington de entrenar a grupos armados para avivar problemas en su país, Ortega reiteró que las elecciones anticipadas serían perjudiciales para Nicaragua. La próxima votación presidencial en el país se realizará a fines de 2020.

Ortega dijo que estaba preparado para reunirse con Trump si pudiera arreglarse un encuentro.

“La idea de tener un diálogo con un poder como Estados Unidos es necesaria”, dijo Ortega en la entrevista. “Podría ser una oportunidad (para conocer a Trump) en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Me gustaría ir”, añadió.

La cumbre anual de líderes mundiales comienza el 24 de septiembre en la sede de la ONU en Nueva York. Ortega dijo que estaba deseoso de reiniciar el diálogo con sus opositores y que se habían acercado España y Alemania para ayudar.

La violencia actual se produjo tras años de calma en Nicaragua y es la peor desde que la revolución sandinista luchó con los rebeldes “Contra” respaldados por Estados Unidos en la década de 1980.

Washington culpó a Ortega, un exlíder guerrillero marxista, y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, por la situación.

 

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