El programa de desarrollo social estelar de la administración de Andrés Manuel López Obrador, Jóvenes Construyendo el Futuro, presenta irregularidades tanto en el padrón de beneficiarios registrados, como en los centros de trabajo que los emplea. Además la información proporcionada por la Secretaría del Trabajo está “incompleta”, es “improbable” e “inverificable”. 

Así lo señaló un estudio elaborado por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), el cual también apuntó que el crecimiento de la lista de jóvenes en este programa tiene un comportamiento “atípico” e “inverosímil”, puesto que durante todos los días se inscribieron el mismo número de personas, de la misma  edad, género y categoría de escolaridad. 

Al presentar el estudio en conferencia de prensa, María Amparo Casar, explicó que del 11 de abril al 9 de agosto se aceptaron a 900,000 becarios, de los cuales 369, 337 siguen sin ser colocados en algún centro de trabajo. 

A pesar de que la convocatoria se cerró anticipadamente, dijo, aún hay presupuesto disponible, ya que desde el inicio del programa se ha gastado menos de lo planeado; es decir, de los 15,393 millones de pesos (mdp) que se tenían planeados ejercer, sólo se han empleado 4,918 mdp. Esto indica que hasta el 30 de junio se calculó un subejercicio de 10,474 mdp. 

Además señaló que el programa no cuenta en el aval del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el cual pide ciertos requerimientos para ser aprobado, como que el padrón se actualice constantemente, aspecto que no realiza el proyecto y posible razón del crecimiento lineal. 

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Caso de la CDMX

Para elaborar el estudio la organización no gubernamental se enfocó en los registros de la Ciudad de México para conformar una auditoría al padrón de centros de trabajo, de los registros públicos Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STyPS).

Se analizaron 5,439 lugares, que representan el 82% de la lista total en esa entidad, mismos que se revisaron a través de la plataforma de transparencia, directorios, aplicaciones, redes sociales, entre otros; y de este universo se encontró que 51% de los consultados (2,881 lugares) no pudieron ser localizados, ya que aparecían como “Regalos”, “Papelería” o denominaciones inexactas que imposibilitaba su localización.

Tampoco fue posible ubicar 843 centros de trabajo que aparecían con denominaciones como “Candy”, “Jorge” o “Arturo”, puesto que no se daba más información al respecto o están dadas de alta como personas físicas, precisó el estudio de MCCI.

De los 5,439 lugares que se tomaron para la muestra sólo se pudieron estudiar 763 empresas, debido a que fueron las únicas as ubicadas, que dieron información y en las que fue posible verificar la situación de los becarios, aclaró.

La ONG, dirigida por Claudio X. González, refirió que de los 763 centros de trabajo, el 54% contaba con jóvenes beneficiados, el 18% dijo haber tenido becarios en el pasado pero ya no; mientras el 28% reportó no haber recibido vinculados. 

Además, señaló, que algunas de las principales anomalías que se localizaron fueron la falta de pago, el despido de empleados por sustitución, ausentismo de los becarios, que los beneficiarios no realizaban las actividades señaladas en un inicio, y retenciones del pago, entre otros. 

Hay dinero de sobra

En el supuesto de que existan 900,000 becarios, ante la serie de irregularidades, la cantidad máxima que podría gastar al final del año en sus sueldos sería de 24,358 mdp, lo cual daría un subjercicio de 15,641 mpd, ya que el presupuesto total es de 40,000 mdp, indicó MCCI.

“¿A dónde iría el dinero sobrante?”, cuestionó la organización. De acuerdo con la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, el Ejecutivo tiene la posibilidad de reasignar ese presupuesto sin previa aprobación de la Cámara de Diputados.

Por su parte, el experto Carlos Elizondo Mayer Serra, indicó que a pesar de que Jóvenes Construyendo el Futuro es un proyecto que México necesita para atender las causas, no funciona, ya que se necesita “pilotear” o probar un proyecto en una entidad más pequeña antes de sacarlo a nivel nacional.

Indicó que la improvisación en el camino y las prisas del presidente pudieron ser las causas de la ineficiencia de este programa, con lo cual se debe ser muy cuidadoso porque incluye dinero público.

No se puede hablar de un caso de corrupción o empresas fantasma, ya que ni siquiera se cuentan con los elementos necesarios para realizar una investigación de esa clase. 

 

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