Chicos y grandes siempre tropiezan en la vida empresarial, y muchos son incapaces de levantarse tras la caída, sin importar su tamaño o experiencia. Peor aún, las empresas en bancarrota suelen arrastrar a sus proveedores, empleados y hasta clientes en una avalancha de problemas que pone a todos al abismo de sus finanzas.

Por estos días el mundo ya sabe que, después de 125 años, la tienda minorista más popular de Estados Unidos está en bancarrota. Ni los grandes fondos de inversión de Eddie Lampert, ni los cierres -y despidos- masivos de tiendas en EU, ni la tradición de ser el minorista consentido de mucha gente logró salvar a Sears de la obsolescencia y de perder miles de millones de dólares desde 2010.

Aunque el caso de Sears México es muy distinto, merece la pena reflexionar. En principio, tomemos distancia de las alarmas: en nuestro país, la cadena de tiendas -operada por grupo Sanborns de Carlos Slim- aseguró que la marca en México no se afecta y cerrará el 2018 con tres tiendas nuevas además de remodelar cinco unidades económicas.

Por otro lado, la quiebra de una empresa tan fuerte en Estados Unidos nos demuestra que ninguna compañía tiene la historia asegurada, y como clientes debemos estar preparados. ¿Sabes qué hacer cuando la empresa (del tamaño y giro que sea) desaparece, pero tú le debes dinero? Te adelanto: la deuda no se esfuma. Enseguida te explico.

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Las empresas en quiebra heredan problemas

En general, cuando una compañía se declara en quiebra, antes ya pasó por un concurso mercantil donde busca negociar con sus acreedores, o bien pide una reestructura administrativa. Tal como lo hacen las personas físicas o clientes morosos ante el banco o alguna tienda departamental; cuando las empresas están en bancarrota tratan de negociar sus endeudamientos endosando algunos bienes o transfieren cargas financieras a otras empresas que se harán cargo de “recuperar” algo de lo perdido.

El cierre de ciclos con los empleados es bastante delicado y requiere la intervención de un juicio que declare la quiebra, luego un proceso de cierre ante diversas entidades como el IMSS e Infonavit, además de los acuerdos de liquidación de los trabajadores en el mejor de los casos.

¿Le debes dinero a una empresa en bancarrota o que ya desapareció?

Nosotros, como clientes de empresas quebradas o que desaparecen, también sufrimos algunas secuelas. Cuando una empresa deja de existir, otra compra la cartera de crédito. Eso significa que si antes le debías dinero a X, pero esta empresa se declaró en quiebra, lo más probable es que ahora estés endeudado con la compañía Y.

Lo que debes hacer es buscar tu Reporte Especial de Buró de Crédito y detectar el número de crédito. La institución que haya comprado la cartera de crédito deberá tener el mismo número, así sabrás a qué empresa le debes ahora.

En el caso de que la empresa tuviera cartera vencida, y no puedes encontrarlos, el procedimiento sería entrar a la página del Buró de Crédito, y acceder al Directorio de expedientes, buscar por orden alfabético y detectar el nombre de la compañía.

Los despachos de cobranza

No hay que olvidar que un despacho de cobranza es una agencia que tiene la consigna de recuperar las deudas vencidas de miles de clientes y es derecho de todas las entidades crediticias contar con uno; pero también puede ocurrir que estos despachos de cobranza, compren las carteras vencidas por una cantidad mínima y se vuelvan los “nuevos” dueños de la deuda a quienes, a partir de ese momento, deberíamos pagarles.

Cuando un despacho de cobranza persigue el pago, no olvides que tu deuda sigue vigente, solo que ahora deberás negociar con ellos, pues muy probablemente tu deuda haya cambiado de dueño.

 

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