Bill Wabro, director de Dell Financial Services dice que éste no es un banco como el que abrieron en Irlanda, pero que están listos para financiar las necesidades de tecnología que tienen principalmente las Pymes en México. Y más que prestar dinero, aclara, se trata de asesorar qué tipo de futuro pueden asegurarse con sus ingresos.

 

 

Supuestamente era una entrevista exclusiva con Bill Wavro, el presidente de Dell Financial Services (DFS), pero en cuanto llegamos a las oficinas de la empresa texana en la Ciudad de México y abrimos la puerta de cristal, nos pidieron salir y callar, pues alguien lo estaba entrevistando. Cuando al fin se abrieron las puertas de la sala de juntas, Wavro está acompañado de Juan Francisco Aguilar, director de Dell México, y un séquito de más de seis personas.

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DFS ofrecerá lo que tradicionalmente se conoce como arrendamiento de equipo, pero también otro tipo de servicios de financia­miento, nos explica Bill Wavro. “Queremos proveer a nuestros clientes de una vía de acceso al capital”, agrega. “Cuando hablamos de clientes —particularmente pequeñas y me­dianas empresas—, uno de los grandes retos que encuentran es tener acceso al capital”.

Wavro siente que DFS puede darle un gran valor a las empresas, pues les pone en la puerta lo que necesitan. “No sólo financiamos hardware, financiamos software, servicios, y no sólo financiamos compras a Dell, también trabajamos con nuestros socios del canal”.

Ellos dicen entender la tecnología, los ciclos de la misma y las necesidades de ciertos sectores. “Podemos ayudarles a administrar esos activos”, dice el experto.

Bill recuerda que desde hace aproximada­mente dos años está a cargo de DFS, y desde en­tonces tenía la prioridad de la expansión global. “DFS comenzó la aventura hace unos tres años expandiéndose a Canadá y ahora estamos en medio de la expansión a Europa”, detalla.

DFS fue fundada en 1997. Wavro dice que él también se pregunta por qué tardaron tanto en llegar a México, tomando en cuenta que hay cientos de clientes que necesitan acceder a este tipo de servicios financieros.

“No es fácil expandirse globalmente”, ataja. “Hay mucho trabajo por hacer”.

Pero es un proceso que toma tiempo, agre­ga, ya que antes que venir a esta región se trató de conquistar el enorme mercado europeo. Llevan un año allá y ahora están en 16 países. Después de Europa, voltearon hacia América Latina. “Es nuestra siguiente prioridad”.

Señala que lo que escucha de gente como Juan Francisco, el director de Dell en México, es que hay una demanda gigantesca para sus servicios financieros en toda América Latina. “Estamos muy emocionados de abrir en México, es nuestro primer país en la región”, dice Bill Wavro.

Le recordamos que abrieron un banco en Irlanda y nos dice que aquí las cosas son diferentes. Allá tienen a la Unión Europea y la regulación es casi la misma para los países so­cios. Acá, en América Latina, las reglas de cada país son más difíciles de adoptar y cumplir.

“Ellos permiten a un banco darle servi­cio a otros países cruzando fronteras”, dice sobre Irlanda. “Eso no es tan fácil de hacer en América Latina”. Es difícil, dice, establecerse en un país y desde ahí darle servicio a toda la región. “Pero encontramos que México es un gran lugar para comenzar”.

Comenta que no han acabado. La expan­sión en América Latina apenas empieza. “Hay muchas oportunidades de crecimiento en el futuro. Creemos que es un lugar donde debemos de estar”.

Hoy, aclara, todo es México y cómo pode­mos hacer este negocio exitoso en este país.

Hay ciertos procesos regulatorios que hay que seguir, agrega Wavro, pero el de México no es un banco como tal, no como el que tienen en Irlanda donde se hacen depósi­tos y otros tipos de trámites. “Somos muy cuidadosos, nos aseguramos de cumplir las regulaciones y guías de México, el control es un elemento muy importante del modelo de hacer negocios de Dell y ciertamente es la forma en que DFS hace negocios”.

Juan Francisco Aguilar, director de Dell México, recuerda que han estado en el país durante más de 20 años y desde hace mucho tiempo sus clientes le sugieren que ofrezcan los servicios financieros en este país.

“Es muy sencillo lo que sucederá: está la empresa mediana o pequeña con necesida­des de hardware, puede ser un pedido muy simple, 500 notebooks financiadas a tres años; podemos darle el préstamo y ayudar a que los flujos de efectivo concuerden con el gasto en tecnología”, dice Wavro.

Puede ser también un cliente que necesita una instalación de tecnología más comple­ja. Que tiene hardware Dell, hardware de otra empresa y servicios, software, de varios proveedores de tecnología. “Podemos llegar y ayudarles con eso”, asegura Wavro. “Estruc­turar un sólo pago de todo eso, proveer el capital necesario para financiar toda esa inversión. Eso es más que un consejo. Ésa es la idea”.

El objetivo es cómo hacer más simple la compra para los consumidores de tecnología, y ayudarlos a acceder al capital y balancear el presupuesto ante las necesidades.

Cada año prestan en todo el mundo unos 4,000 millones de dólares para comprar productos de Dell. Aunque su portafolio es más grande. “No damos números específicos, ahora somos una empresa privada”, aclara.

México está en la primera etapa, por lo que están hablando con sus clientes.

“No estaríamos aquí si no creyéramos que podríamos tener un gran impacto”, dice Wavro saltándose otra vez los datos duros. “No sólo tiene que ver con el portafolio, tiene que ver con cuántos clientes podemos ayudar, con cuántas ventas podemos facilitar […] nos senti­mos muy optimistas, la recepción que hemos tenido de nuestros clientes ha sido tremenda”.

¿Dónde están sus oportunidades en México? Les gustan los negocios medianos. Dice que al igual que en Asia y Europa, estos empresarios le comentan que necesitan ac­ceso al financiamiento. “Necesitan invertir en tecnología pero no tienen dinero. Pero es más que dar dinero, es ayudar, ayudar a balancear, saber qué tecnología necesito hoy frente a la de mañana, cómo puede entrar eso en mi presupuesto y ahí es cuando dfs va mano a mano con nuestros colegas de ventas de Dell y creamos una gran solución”.

“Has escuchado las noticias de las reformas, en particular la reforma energética, la reforma educativa y de telecomunicaciones”, agrega el director de Dell México, Juan Francisco Aguilar. En cuanto a la reforma energética, dice que todavía hay muchas cosas por aprobar, pero esperan que muchas empresas comiencen a trabajar en ese ambiente, alrededor de estas grandes corporaciones que, se espera, inviertan en México con la reforma. “Esas organizacio­nes buscarán financiamiento”, dice Aguilar.

DFS comienza con alrededor de 40 em­pleados pero esperan crecer rápidamente. Bill Wavro y Aguilar apuran la charla, porque precisamente algunos de sus empleados los esperan para festejar la llegada a México.

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