Por Arón Brener*

Hablar de Derivados Financieros te puede parecer completamente ajeno, incluso, no conocer absolutamente nada de estos instrumentos. Su principal función es brindar una cobertura que permita administrar y mitigar los riesgos financieros en los mercados que se originan a partir de las fluctuaciones en los precios de los Activos Subyacentes, de modo que se puedan proyectar con certeza los flujos de efectivo que se tendrán en el futuro a partir de ciertas inversiones realizadas.

Es así como a través de la operación de los Derivados, se puede pactar hoy el precio de compraventa de una cierta cantidad de un Activo Subyacente en una fecha futura. Esto cobra gran relevancia en tiempos como los que hemos vivido en los últimos meses a consecuencia de la pandemia de COVID-19, donde la volatilidad en el mercado ha sido sumamente elevada y ha mermado en gran medida los rendimientos obtenidos por los inversionistas cuyos portafolios no se encontraban protegidos ante un escenario totalmente inesperado como el que se ha presentado en el último año.

De esta forma, fuimos testigos de cómo el peso mexicano se depreciaba pasando de niveles cercanos a los 18 pesos por dólar, a una cotización máxima histórica cercana a los 26 pesos por dólar.

Asimismo, pudimos presenciar el fin del mercado alcista o bull market más largo en la historia del mercado accionario de los Estados Unidos con una sorprendente caída de casi 34% en su principal índice bursátil, el S&P 500, en un periodo de tiempo de únicamente 5 semanas, mismas que llevaron también al índice de volatilidad VIX, “el indicador del miedo”, a niveles sumamente elevados y nunca antes vistos.

Posteriormente, de una forma completamente inesperada, pudimos también observar la recuperación de los mercados accionarios a nivel mundial, rebotando desde los mínimos alcanzados en el mes de marzo y superando en algunos casos incluso los niveles en los que se encontraban antes del inicio de la pandemia.

Todo lo anterior se puede resumir en una sola palabra: volatilidad, la cual implica riesgo, pero también se puede traducir en oportunidades, mismas que pueden ser aprovechadas por los inversionistas y maximizadas a través del uso de los diferentes instrumentos Derivados. Con estos, se eficientiza la utilización del capital a partir del apalancamiento que ofrecen al no tener que desembolsar al inicio de la transacción el precio de compraventa. De ese modo, se puede hacer uso de los recursos con los que se cuentan actualmente para hacer frente a las necesidades, a los flujos de efectivo y para aprovechar así otras oportunidades de inversión, teniendo la certeza de que los Derivados contratados llegarán en algún momento a su vencimiento ofreciéndoles la cobertura de riesgos deseada.

Otro de los principales atributos de los Derivados es que permiten adoptar estrategias tanto para escenarios alcistas mediante una posición larga, como para escenarios bajistas a través de una posición corta, ya que con la misma facilidad se puede comprar o vender el Derivado sin necesidad de ser tenedores actualmente del subyacente.

Esa es una ventaja importante que tienen sobre la operación en directo de los Activos Subyacentes o ETF´s, los cuales pueden ser comprados con facilidad ante una expectativa de mercado alcista, pero requieren de un préstamo de valores para poderlos vender en corto en caso de una expectativa de mercado bajista.

Es importante destacar que en tiempos como los que vivimos actualmente en donde los ingresos de las personas y de las empresas se han visto sustancialmente reducidos, y por lo tanto también la capacidad de pago de sus obligaciones, cobra mayor relevancia la operación de Derivados listados en Mercados Organizados y liquidados en Cámaras de Compensación, de modo que estas últimas se convierten en la contraparte legal de todos los contratos y ayudan a mitigar el riesgo de incumplimiento a partir de un esquema de colaterales iniciales y llamadas de margen. Tal es el caso en el mercado mexicano, cuya bolsa de derivados: MexDer, trabaja de la mano con su Cámara de Compensación: Asigna.

Recuerda que los Derivados son un aliado para reducir riesgos y potencializar al máximo los retornos de tus inversiones. ¡Que no te dé miedo, invierte con Derivados!

*Arón Brener es Subdirector de Servicios Transaccionales Mercado Mexicano de Derivados, MexDer.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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