Ip Sun Lam es el sensei de Zhen Shangai, un espacio lleno de sabores y texturas de oriente. Basta probar los platillos para entender su lenguaje culinario.

 

 

La comida china según las creencias apuntan siempre a la buena suerte y felicidad, provoca  abundancia. Por ejemplo: un albaricoque deshidratado se traduce en oro y riqueza, germen de frijol el comienzo de un buen año, los noodles larga vida, el arroz la conexión con los dioses además de fertilidad y el abulón buena fortuna –por mencionar algunos de los ingredientes valiosos-.

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Ip Sun Lam atrae a ese porvenir todos los días a la cocina de Zhen Shanghai. Originario de Hong Kong, es el chef ejecutivo y encargado de dirigir a la orquesta de cocineros.

En silencio obedecen las instrucciones de Sun Lam o más bien,  adivinan esos susurros que suelta cada vez que requiere un ingrediente mientras él se ocupa del wok, el control del fuego y aire además de tiempos precisos de cocción a manera de waltz en dos movimientos, atrás y adelante, movimientos circulares con la escobilla de bambú, los ingredientes por tiempos, y el plato está terminado.

La comida es para compartirse, más si se trata de aguardar a esos buenos augurios.  Sun Lam cocinó para nosotros cinco platillos en menos de cuarenta minutos.

La alta cocina del hongkonés es equilibrio de especias evitando lo salado, lo picante y agridulce además de ingredientes frescos y el uso de poco aceite –a menos que salga una orden de tempura-, con el plus de darle al paladar del mexicano un toque de chile si así lo desea, habrán de ir y probar su salsa de habanero en noodles y arroz frito.

Pese a una diferencia de idiomas, el lenguaje de la cocina basta para que Sum Lam se dé a entender con sus colegas en su pequeño templo que es la cocina, mientras eso sucedía la comida siguió desfilando.

Para la fertilidad pato deshuesado en salsa de soya con pac-choy, para la unión familiar y prosperidad pollo en curry, para la fortaleza, felicidad  además de bienestar  arroz frito con cerdo, camarones con pollo y por último, para que el dinero nunca falte huachinango en salsa de frijol negro.

Eso sí, no dejó que nos fuéramos sin el postre: Won ton rellenos de arroz dulce y bolitas de tapioca suaves rellenas de mango cubiertas de coco además de un tradicional té verde o un sake para la comida. Después de una comida así, azar y dicha caminan en la misma dirección.

Para ver los videos de Ip Sun Lam en acción dale click acá

Muchas gracias a  Grupo Presidente, Zhen Shangai y Miguel Alcántara por las facilidades para la entrevista.

 

Contacto

Fb: Raquel Pastel
Tw: @Raquel_Pastel
Blog: http://raquelpastel.blogspot.com
[email protected]

 

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