Fue el jugador mejor pagado durante sus últimos años en activo, pero en éste, su primer año lejos de las canchas, el astro inglés aumentó su cuenta bancaria en 75 millones de dólares.

 

Por Kurt Badenhausen

David Beckham alcanzó niveles de fama y fortuna sin precedente durante sus 20 años de carrera como futbolista. Él jugó para dos de los clubes más grandes del deporte más popular del mundo: Real Madrid y Manchester United. Fue el jugador mejor pagado en el soccer, ​​incluyendo patrocinios, durante la mayoría de sus últimos 12 años de su carrera, pero en su primer año completo en el retiro, Beckham registró sus ganancias más altas, con 75 millones de dólares (mdd) en 2014 (su récord anterior era de 51 millones en 2012). Él ocupa el segundo lugar detrás de Michael Jordan en la Lista Forbes de los atletas retirados mejor pagados.

Beckham fue una de las figuras más atractivas para los patrocinadores durante su carrera como jugador y aún sigue siéndolo desde el retiro. Él y Jordan son las únicas dos celebridades deportivas en el top 20 de índice global de percepción de las celebridades entre los consumidores elaborado por Repucom. Beckham es imagen de Breitling, Sky Sports, Belstaff y Adidas. Añadió un acuerdo con Jaguar en China el año pasado, continuando la tendencia reciente de expandir la marca Beckham en el país más poblado del mundo. El inglés firmó un acuerdo de varios millones en febrero de 2013 para ser embajador de la Superliga China, la asociación de futbol de ese país. Desde entonces ha sumado acuerdos con China Auto Rental, la marca líder de renta de coches de China, así como Sands China, una división de Las Vegas Sands. El acuerdo con Sands implica el desarrollo de conceptos gastronómicos, comerciales y ocio en propiedades en Macao y Singapur.

Lo que impulsó las ganancias de Beckham en 2014 fueron dos ofertas con grandes adelantos y un mayor margen de ganancia. Beckham y su viejo asesor, Simon Fuller, quien es mejor conocido por la creación de American Idol, se asoció con el gigante de bebidas Diageo para lanzar un nuevo escocés de grano, Haig Club. Beckham y Fuller trabajarán con Diageo en la estrategia, posicionamiento y desarrollo de la marca. Los single malt y las mezclas dominan el mercado del escocés, pero Diageo quiere introducir el Haig de un solo grano a una nueva audiencia.

El beneficio potencial es enorme. Piensen en Sean “Diddy” Combs y Ciroc. Diageo se asoció con Combs en 2007 para vender un vodka poco conocido, Ciroc. El gigante británico de alcohol y el rapero/empresario estadounidense convirtieron a Ciroc de una marca con ventas de 50,000 cajas al año por una de dos millones de cajas anuales. Ese contrato representa la mayor parte de las ganancias acumuladas de 60 mdd del año pasado de Diddy. Beckham es accionista de la empresa Haig, una estructura de acuerdo similar a la manejada por Combs con Ciroc. China es uno de los mercados de destino de Diageo con Haig.

Otro de los mega acuerdos cerrados por Beckham en 2014 fue el de Global Brands Group, con sede en Hong Kong. Beckham y Fuller serán propietarios del 50% de una empresa conjunta que desarrolla productos de consumo marca Beckham a nivel mundial en categorías como ropa de hombre y artículos de lujo. La empresa podría optar por iniciar nuevas marcas, asociarse con otras ya existentes o usar el vasto arsenal de Global Brands, que incluye a Calvin Klein, Coach, Cole Haan, Tommy Hilfiger y docenas más. También hay planes para adquirir o invertir en la propiedad intelectual y los derechos de imagen de otros iconos mundiales.

Conseguir participaciones en el capital de una compañía es una estrategia que Beckham expandió en los últimos años su carrera como jugador. Coty está celebrando su décimo aniversario de patrocinio de Beckham este año. La marca vende más de 100 mdd anuales en fragancias Beckham. El acuerdo, que se amplió recientemente hasta 2017, le deja al exjugador un estimado de 6 millones de dólares anuales. Beckham se asoció también con la tienda de moda rápida H&M en 2012 para una línea de ropa interior que sería vendida en 1,800 tiendas, trato que se amplió para incluir trajes de baño en 2014. Este año, una nueva línea de ropa masculina se sumará a la oferta de productos, y esta vez Beckham tomará parte en el negocio como socio.

La celebridad inglesa está buscando otra posible fuente de ganancias con una franquicia de la Major League Soccer. Cuando se unió a la liga en 2007, fue premiado con la opción de adquirir una franquicia de expansión. Beckham ejerció la opción de hace un año por 25 mdd –un gran descuento si se considera que el precio promedio en la liga es de más de 100 millones–. La MLS le concedió la franquicia con una advertencia: Beckham debía cerrar un acuerdo con Miami para un estadio en el centro de la ciudad. Fue ahí donde empezaron los problemas.

Beckham y sus socios, Fuller y el millonario boliviano Marcelo Claure, perdieron dos propuestas para construir un estadio gracias a la oposición de las empresas y los residentes locales. El grupo Beckham aceptó financiar privadamente un estadio de 250 millones, pero quiere que Miami ponga el terreno. Los contribuyentes de Miami son cautelosos de los subsidios del estadio después de que éstos fueran consumidos por los Miami Marlins y su nueva sede. El grupo está estudiando actualmente algunos otros sitios potenciales y confía en firmar un contrato en los próximos meses.

La opción de Beckham estipula que la sede del equipo será el centro de Miami, y no es transferible a otra ciudad, y ésta es una de las cláusulas del contrato, pero que a nadie le extrañe si la MLS da su brazo a torcer con tal de no perder a Beckham. Hacer negocios con la marca Beckham tiende a ser lucrativo para todos los involucrados.

 

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