En Querétaro, DHL levanta lo que, se presume, será el centro de operaciones aéreas más avanzado y único en su tipo en América Latina, cuya apuesta es movilizar al día más de 70 toneladas de productos. Pero tres factores podrían descomponer su viaje: la inseguridad, la baja eficiencia y el alto costo de los procesos aduaneros.

 

 

Por Iván Iglesias/Enviado

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Con información de Roberto Arteaga

Fotos: Fernando Luna Arce

 

Todo comienza cuando alguien, desde algún lugar del país,  genera un paquete para ser enviado. Cualquier cosa puede pasar (una inclemente lluvia, un temblor, una multitudinaria marcha), pero ese paquete tiene que tocar la puerta de su destino en menos de 24 horas.

El secreto para que las cosas lleguen a tiem­po está en el HUB de DHL en Querétaro, uno de los brazos de la firma alemana Deutsche Post, que pretende convertirse en uno de los centros de intercambio de envíos más importantes del mundo.

“Aquí llegan todos los envíos aéreos que se hacen en el país”, dice Antonio Arranz, director general de DHL México.

Es por ello que la telaraña que se teje en el HUB —conformada por personas, maqui­naria, aviones y miles de paquetes— no para. Aquí cada segundo puede representar una satisfacción o dinero perdido. En dos horas, máximo, las 60 toneladas de envíos deben estar en los 12 aviones que DHL tiene en la pista del HUB.

“Con estos aviones garantizamos la entre­ga al día siguiente”, presume Jesús Rosano, VP de Operaciones de DHL. “En el mundo de la logística, para ser más eficientes, tenemos que hacer uso del HUB. Si quisieras mandar los paquetes de cada estación a otras más, y todos los movimientos e interconexiones fueran sólo por medio de los camiones, sería un mundo de vehículos inmiscuidos en un proceso muy caro e ineficiente”.

“En medio de todo, está el HUB de Querétaro. Aquí es donde juntamos todas las operaciones aé­reas. Se encuentran entre las tres y cuatro de la mañana, que es la ventana de tiempo que tenemos para bajar todo del avión y poder hacer los cruces”, explica Jesús Rosano.

Este HUB, después de que se oculta el sol, recibe 220,000 envíos diarios. Entre todo esto, ¿no ocurrirá algo que impida que las cosas lleguen a tiempo? “Todas las noches ocurre alguna contingencia”, reconoce Jesús. “Es una operación muy sensible pues tenemos ventanas de tiempo muy cortas. Pero el margen de error es mínimo porque, si algo sucediera, perderías toda la cadena y no llegarías a tiempo a tu destino”.

Sin embargo, ante noticias cotidianas de asaltos a camiones de mercancías y mayores controles aeropor­tuarios, Jesús Rosano confiesa: “En dos años hemos inyectado al rubro de seguridad 63 millones de pesos (mdp), para la compra de cámaras, vehículos de seguridad, escoltas, nuevos procesos, entrenamiento e investigación al momento de sufrir un accidente o robo”.

Bajo este contexto, Miguel Ortega, gerente senior de Management Consul­ting de KPMG, sostiene que la delincuencia presiona la estructura de costos, por lo que las compañías de transportación se ven en la necesidad de contratar pólizas de seguro para sus mercancías.

Por lo pronto, aquí, entre todos los empleados que se mueven entre bandas automáticas y que toman, inspeccionan, clasifican y dirigen sobres, cajas y paquetes de todos los tamaños, hay unos cuantos oficiales de la Policía Federal, así como per­sonal del Ejército.

La puerta para salir al mundo está aquí. Del otro lado del HUB está el Gateway, donde se mueven todos los envíos del extranjero. La operación es la misma que ocurre en otros centros de este nivel en el mundo. Los Gateway son la “llave” para viajar por el mundo, de tal forma que si un paquete sale de Nueva York rumbo a Méxi­co, debe llegar al HUB de Cincinnati, para de ahí partir a Querétaro. Todo en un lapso de 24 horas.

La creación del HUB de DHL en Querétaro se remonta a 2010. En un inicio recibía 40 toneladas diarias de productos; hoy trans­porta 70, lo que significa un incremento de 75%. “DHL Express —el brazo de la firma que opera este HUB—, al primer semestre de 2013, registró un crecimiento de 220%, derivado del volumen nocturno de sus operaciones”, afirma Antonio Arranz.

Las voces del mercado han provocado este boom. Cada día con mayor frecuencia, en los alrededores del HUB —en los estados de Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes y San Luis Potosí—, se conocen más historias de éxito de empresas relacionadas con la manufactura, con las industrias aeroespacial, la construcción y los componentes elec­trónicos. Clientes potenciales de este HUB, como por ejemplo Eurocopter México, que vende y fabrica aeronaves; Snecma, que se encarga de reparar aviones; y Tyco Electro­nics, dedicada a la conectividad eléctrica y electrónica.

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El reto

En la penumbra se asoma una monstruosa construcción, Jesús dice que es parte del plan de expansión que DHL tiene para el estado de Querétaro. “Esta­mos invirtiendo en la expansión del HUB, que será cuatro veces más grande de lo que ves ahora, para procesar más rápido los envíos”.

Los datos técnicos de este “monstruo” —que, se presume, será el centro de operaciones aéreas más avanzado y único en su tipo en América Latina— contemplan más mecanismos automatizados (bandas), rayos X de revisión más eficaces. Pero, sobre todo, un compromiso de inversión de 11 millones de dólares (mdd) para todo el centro de ope­raciones en Querétaro, de los cuales 6.4 mdd se destinarán para la ampliación delHUB. Ade­más, DHL contempla una inversión adicional de 35 mdd para la operación terrestre en todo el país. Todo ello en el marco de un paquete de inversiones para el periodo 2012-2017 por 160 mdd.

Una de las apuestas a donde dirigirá sus esfuerzos estará en captar clientes en la manufactura y la industria del calzado en el Bajío. Y también en un sector muy jugoso: las Pymes. “Hace diez años, 85% del negocio de Courier era B2B; hoy, 60% es B2B y 40% es B2C. En este sector, los clientes están muy di­versificados. Por ejemplo, un gran porcentaje son las señoras y los jóvenes que les gusta la electrónica. Además, tenemos 15,000 clientes Pymes a las que les podemos crear soluciones adaptadas a su propia circunstancia”.

Sin embargo, al margen del HUB, la estra­tegia de DHL puede no prosperar por agentes externos. De acuerdo con Miguel Ortega, de KPMG, México registra algunas fallas en ma­teria de logística. Sostiene que el país es muy competitivo en cuanto a tiempos de entrega, pero es ineficientes en sus procesos aduane­ros y en sus costos.

“En México, los costos logísticos, como porcentaje total de las ventas de las empresas, representan entre diez y hasta 40%, cuando los países en el primer nivel logístico están por debajo de 10%”, complementa Miguel Martínez, director ejecutivo del Centro de In­novación en Logística y Comercio de México (Ciltec).

Al mismo tiempo, el desarrollo de infraes­tructura es un factor que dificulta el traslado de productos, puesto que la mayor parte de los envíos se hacen en carreteras, cuando en otros países existe un sistema de trenes de carga que hace eficiente la logística. “Esto ha obligado a estar movilizando mercancía por vía carretera, a un costo muchísimo más elevado”, apunta Miguel Ortega.

Por ello, el gobierno federal —a través del Programa de Inversiones en Infraestructura de Transporte y Comunicaciones 2013-2018— pretende incentivar un mayor uso de los trenes de carga y contar con una red troncal de carreteras que acerque a las comunidades alejadas, lo que contempla una inversión por alrededor de 582,000 mdp en los próximos años. Éste es un factor que podría otorgarle beneficios a DHL para mejorar sus operaciones, pero también a otros jugadores como FedEx, UPS, Estafeta Mexicana y Multipack, con los que pelea una mayor participación de mercado.

La apuesta es grande para DHL. A pesar de contar con 30 años en México, la em­presa alemana sabe que necesita optimi­zar su inversión para estar a la altura del reto y seguir entregando a tiempo a los millones de usuarios de sus servicios de mensajería, entre particulares y el sector empresarial: proveedores IT, fabricantes Hi-Tech, servicios de mercado, industria automotriz, etcétera.

Con los problemas de seguridad que se registran en las carreteras de México, ¿cuál será el siguiente paso de DHL? Su infraestructura aérea podrá ser de las mejores del mundo, pero a menos que un milagro ocurra y las conexiones terres­tres sean 100% seguras, las unidades de reparto de DHL seguirán lidiando con el factor contratiempo-retraso.

Tal vez, luego de 2017, DHL podría explorar otro canal e invertir en el sector ferroviario. Pero esa, sería otra historia.

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