La Bolsa de Diamantes de Panamá, una oportunidad comercial de 8,000 mdd en América Latina.

 

 Por Alma Solís

 

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Harmony Gems es un fabricante de diamantes con sede en Bélgica, especializado en el pulido de diamantes de color rosa y amarillo. También distribuye joyas de diamantes con oro elaboradas en sus propias fábricas en la India. Sus oficinas están ubicadas en el edificio de la bolsa de Amberes.

La firma belga cuenta con una gran variedad de piedras en blanco de 0.30 a 2 quilates, piedras redondas certificadas con cortes perfectos. Distribuye sus diamantes solamente de Amberes; sin embargo, ahora está volteando a Latinoamérica. “Veo un gran potencial de venta de mis diamantes en la región”, dijo a Forbes Abhay Nanavati, director general de la empresa.

Este fabricante fue parte de la delegación que visitó Panamá con motivo de la Cumbre de Diamantes y Joyería de América Latina, que sirvió como marco al lanzamiento de lo que será la Bolsa de Diamantes de Panamá. Un proyecto que, según Nanavati, representa una gran oportunidad porque permitirá eliminar a todos los intermediarios en países y vender el producto directamente a precios nunca antes vistos por los clientes de América Latina.

Panama Gem & Jewelry Center será la sede de la Bolsa de Diamantes de Panamá (PDE, por sus siglas en inglés), que se ubicará a sólo cinco minutos del aeropuerto internacional de Panamá y a 10 de la ciudad en Santa María Golf & Country Club Business District, en el área de Llano Bonito, una exclusiva zona comercial apenas en desarrollo, en la cual se han edificado una serie de residencias lujosas con valor mayor a un millón de dólares.

Las principales bolsas de diamantes en el mundo están situadas en Amberes, Londres, Nueva York, Tel Aviv y Bombay. La más importante es la de Amberes, ya que más de la mitad del mercado mundial pasa por ahí; justo desde donde buscan pulir un negocio que aún está en bruto. En el continente sólo operan dos bolsas de diamantes, ambas situadas en Estados Unidos: una en Nueva York y la otra en Los Ángeles. El mercado de la joyería en América Latina representa anualmente 8,000 mdd, en donde se tienen contabilizados más 11,500 puntos de venta. “Cuando nos fijamos en América Latina vemos un mercado con gran potencial que aún no termina de madurar”, aseguró Eli Izhakoff, presidente vitalicio de la Federación Mundial de Bolsas de Diamantes y del Consejo Mundial de Diamantes.

Con la eliminación de los intermediarios se estima que los precios disminuirán entre 20 y 25%, dependiendo del tipo de diamante. Con ello, América Latina llamará la atención de los mercados internacionales, una prerrogativa que en los últimos años se habían ganado China, India y el Golfo Pérsico. En experiencia de Izhakoff, el desarrollo del negocio de la comercialización de diamantes en estos países ha sido impulsado por la infraestructura adecuada con que cuentan. El objetivo que tienen los promotores del PDE es crear un mercado de clase mundial.

“Planeamos hacer de este mercado el primer centro de comercio de joyas y piedras preciosas latinoamericano, un lugar en que podrán reunirse colegas de todo el mundo para sentar las bases de comercio entre compradores y proveedores”, dijo Erez Akerman, presidente de la Bolsa de Diamantes de Panamá.

En el comercio de joyas y piedras preciosas de América Latina, “todos los caminos conducirán desde y hasta Panamá”, enfatizó Akerman. El proyecto se desarrollará en dos fases: la primera entrará en operación a finales de 2014, la cual involucra una inversión de 200 mdd para la construcción del complejo que será sede de la bolsa de diamantes, un trading floor y un total de 59 oficinas.

El proyecto contempla que la primera etapa estará finalizada y lista para operar en el cuarto trimestre de 2014. Al principio sólo se rentarán las oficinas, de acuerdo con Akerman. La segunda fase incluirá el desarrollo de un edificio de gran altura cuyos pisos inferiores acogerán las oficinas y el trading floor de PDE, un centro comercial de lujo con bancos, servicios de apoyo especializados, locales comerciales, restaurantes y tiendas de alta joyería; se estima que estará lista en 2017.

Los pisos superiores estarán ocupados por compañías vendedoras de diamantes, piedras preciosas, perlas, metales preciosos y joyería en general, así como proveedores de servicios para la industria.

Para hacer este sueño realidad se requirió una inversión superior a 200 mdd. Los desarrolladores son Grupo Verde Azul y Grupo Los Pueblos. lberto Vallarino, presidente del Grupo Verde Azul, declaró que este proyecto de clase mundial incluirá una torre emblemática, que posicionará tanto a Panamá como a Latinoamérica en la vanguardia de la industria mundial de piedras preciosas y joyas.

Para este proyecto, el gobierno panameño impulsó una ley para que el área donde se localiza el PDE se beneficie de las ventajas otorgadas a las zonas francas, por lo que los residentes no pagarán impuestos sobre los bienes comercializados. Asimismo el país se adhirió al Proceso Kimberley, un sistema de certificación para el comercio internacional de diamantes en bruto. Se estima que el proyecto generará 3,000 empleos directos.

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