Por Manuel Ostos*

El término blockchain es de los más mencionados cuando hablamos de nuevas tecnologías, sin embargo, aún no se ha explorado a profundidad más allá de los especialistas. Es muy probable que quienes hayan mostrado interés por conocer más al respecto lo relacionen con bitcoin, lo que es correcto, pero esta herramienta en realidad es mucho más que la base de una moneda virtual.

Relativamente nuevo en México, blockchain permite compartir información de manera segura a través de un punto a otro de manera virtual. Hablamos de cualquier tipo de información: desde documentos confidenciales, códigos de rastreo o transacciones financieras, entre muchas otras posibilidades.

Todo esto sin la necesidad de un tercero que controle o tenga acceso a estas transacciones, lo que las vuelve mucho más confiables y menos costosas frente a otras soluciones de intercambio de información.

Blockchain almacena la información a través de una red de computadoras personales, lo que no solo la descentraliza, sino también la distribuye, así que no hay una persona o empresa a cargo que maneje el sistema, sino que todos pueden usarlo y ayudar a su funcionamiento. De este modo vuelve muy complicado que un tercero pueda hackear o corromper la información que se comparte.

En el plano del desarrollo tecnológico en las empresas, se les considera así a las herramientas que transforman radicalmente la realidad del negocio y lo llevan a un siguiente nivel, con nuevos desafíos.

Adaptar estas soluciones para nuestro beneficio no es comprar una aplicación lista para usarse en una tienda especializada. Se requiere de una madurez digital suficiente, capaz de gestionar y asimilar estas tecnologías.

La pregunta inmediata que viene a la mente es: ¿cómo preparo a mi empresa para considerarla madura y poder utilizar estos recursos? Estas son nuestras sugerencias:

  • Para empezar, debemos considerar como una prioridad la actualización y aprovechamiento de la infraestructura y los sistemas digitales de los que depende nuestro negocio. No podemos aspirar a nuevos modelos tecnológicos si no dominamos los que son comúnmente utilizados.
  • En segundo lugar, igual de importante, es potenciar a nuestro talento humano dotándolo de nuevas capacidades para el uso de nuevas tecnologías. Mientras más familiarizados estén con herramientas de vanguardia, menor será la curva de aprendizaje al implementar las soluciones disruptivas.
  • De la mano y en medida de lo posible, deberá transformarse todo proceso manual que pueda ser digitalizado.

Es importante ser conscientes de que los beneficios de estas herramientas serán tangibles en un plazo mediano o largo. Sin embargo, sus ventajas son muchas frente a soluciones más convencionales. De cualquier forma, todo apunta a que es cuestión de tiempo para que estas nuevas tecnologías pasen a convertirse en una mejor práctica, lo que elevará de nuevo las exigencias para las siguientes tecnologías. Un círculo virtuoso en continua evolución para el que sin duda hay que estar preparados.

*Socio Líder de Retail en Consultoría, Deloitte México

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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